La utilidad de lo inútil y otras enseñanzas

Cuando le oigo decir a alguien que los estudios de Letras “no tienen salidas”, me acuerdo de Sócrates, quien, cuando se le estaba preparando la cicuta, trataba de aprender a tocar con la flauta una melodía especialmente difícil. Algunos de sus seguidores, aunque amaban a su maestro, se dejaron llevar en aquel momento por el sentido práctico de la vida y le preguntaron que para qué quería aprender una melodía nueva si estaba a punto de morir; Sócrates, que no se dejaba gobernar por el sentido práctico, contestó que “por el gusto de aprenderla”. Y esta utilidad que Sócrates, un verdadero sabio, encontraba en aprender es similar a la que, con admirable insistencia, reivindica Nuccio Ordine para los estudios de Letras en los tres libros suyos que recomendamos a continuación.

Nuccio Ordine, filósofo, escritor y profesor italiano (Diamante, 1958), se ha convertido en un referente ineludible en la denuncia de la degradación del sistema educativo occidental y en la reivindicación de los saberes humanísticos. Y estos libros evidencian su valor intelectual, su vocación pedagógico y su pasión por las citas. “Hago decir a los otros lo que yo no soy capaz de decir tan bien, sea por la debilidad de mi lenguaje, sea por la debilidad de mi juicio”: un pensamiento de Montaigne que Ordine suscribe y que le ha llevado a construir estos tres libros con series de fragmentos literarios y filosóficos comentados. Seguramente no son libros perfectos, pero sus muchas virtudes compensan de sobra sus posibles carencias.

La utilidad de lo inútil. Manifiesto, Barcelona, 2013 (26ª ed., 2022). Ed. Acantilado. Traducción de Jordi Bayod. 172 páginas. Esta edición incorpora un apéndice de Abraham Flexner. (Versión catalana, La utilitat de l’inútil. Quaderns Crema. Traducción de Jordi Bayod.)
  1. La utilidad de lo inútil

Ordine dedica este ensayo —así lo subraya en la Introducción— “a revelar a los hombres la utilidad de lo inútil o, si se quiere, a enseñarles a diferenciar entre dos sentidos diferentes de la palabra utilidad” (Pierre Hadot). Porque uno es el sentido que le damos a la palabra cuando la aplicamos a las cosas que sirven para un fin determinado (por ejemplo, la utilidad de un paraguas que sirve para protegernos de la lluvia), y otro, el que le damos para referirnos al beneficio inmaterial que provocan ciertas actividades y cosas en la conciencia humana (por ejemplo, la utilidad psicológica de una novela cuya historia nos emociona). Ordine, pensando en los beneficios del saber, entiende este segundo significado como la condición de “todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores”. De hecho, aunque ambos sentidos pueden convivir con naturalidad, la discrepancia se plantea en la actualidad porque los poderes políticos se rigen sólo por la utilidad de las cosas que tienen una rentabilidad práctica y niegan la utilidad que proporcionan los conocimientos humanísticos (los consideran superfluos por no producir beneficios materiales).

Para Ordine, la consecuencia más nefasta de esta hegemonía de la lógica mercantilista entre los gobernantes se manifiesta en las leyes educativas de la mayor parte de países europeos y en la concepción de la Universidad como una fábrica expendedora de títulos. Los saberes clásicos se presentan en nuestra época como conocimientos innecesarios, no contributivos al desarrollo técnico ni adecuados a la sociedad del entretenimiento. El estudio del latín y del griego se ha relegado en la enseñanza, el presupuesto dedicado a la investigación se ha reducido considerablemente y las universidades han entrado en una carrera competitiva absurda en busca de los mejores puestos en el ranking. Y ya puestos a ese trabajo de acoso y derribo de los saberes humanísticos, una vez que las bases del pensamiento occidental empiezan a ignorarse, la filosofía y la literatura llevan asimismo el camino de convertirse socialmente en saberes prescindibles. Y lo mismo podría decirse de la ciencia pura, aquella que nace del deseo de conocer y que no está condicionada por la exigencia empresarial de los resultados prácticos. Este panorama es desolador, pero no podemos resignarnos: no podemos convertirlo todo en mercancía, insiste Ordine, eso sería una aberración. Una sociedad que no valora debidamente los saberes humanísticos está negando los orígenes de su cultura y está abocada al suicidio cultural. Contra este estado de cosas cabe defender la utilidad de lo (supuestamente) inútil y redescubrir los beneficios que conllevan el afán de saber, el gusto por la lectura y la contemplación desinteresada de las maravillas del mundo.

En su campaña dialéctica contra la lógica pragmática de la Europa de nuestro tiempo, Ordine recurre a diversos argumentos tomados de autores clásicos y los agrupa en tres partes; en la primera defiende “la útil inutilidad de la literatura”; en la segunda denuncia la concepción mercantilista de “la universidad-empresa” y de “los estudiantes-clientes”, y en la tercera analiza cómo el afán posesivo puede convertirse en un veneno destructivo de la dignidad humana, del amor y de la verdad. A esas tres partes se ha añadido como apéndice un ensayo de Abraham Flexner en el que se pone de manifiesto que la libertad espiritual e intelectual de los científicos, como la de los artistas, no necesita “otra justificación que el simple hecho de que [sus actividades] sean satisfactorias para el alma individual que persigue una vida más pura y elevada”.

En la primera parte, en su defensa de la utilidad de la literatura, Ordine nos recuerda, entre otras cosas, que “el verdadero amor a la sabiduría es siempre desinteresado” (Petrarca); que “el saber carece de utilidad práctica” (Aristóteles) y que “no hay nada inútil, ni siquiera la utilidad misma” (Montaigne). Esta primera parte se cierra con el comentario de la anécdota sobre la flauta de Sócrates a cargo de Cioran (págs. 75-76).

En la segunda parte, Ordine sostiene que la visión economicista de la enseñanza ha convertido las universidades en empresas y a los estudiantes en clientes. Para desmontar esta visión, Ordine se ampara igualmente en reflexiones inspiradas por diferentes autores, y así, por ejemplo, apunta que “la crisis no se supera recortando los fondos para la cultura sino duplicándolos” (Víctor Hugo); advierte sobre la tentación de “las bellezas fáciles y los peligros de las democracias comerciales” (Tocqueville), y señala que “la ciencia no estudia la naturaleza para buscar lo útil” (Poincaré).

En la tercera parte, Ordine desarrolla un pensamiento de Montaigne (“Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices”), y lo aplica a tres ámbitos: el de la dignidad humana, el del amor y el de la verdad, pues en esos tres ámbitos puede verificarse que los seres humanos, cuando son demasiado posesivos, pueden matar aquello que quieren poseer. Respecto a la dignidad humana, Ordine, siguiendo a Demócrito y a Séneca, destaca que “la riqueza y el poder generan falsas ilusiones”y destruyen la dignidad, cuya base, en todo caso, ha de buscarse “en el libre albedrío” (Pico della Mirandola). Para ilustrar la idea de que el afán de poseer a la persona amada mata el amor, Ordine se acoge a un relato de Cervantes, El curioso impertinente, en cuyo argumento el demonio de los celos desencadena la tragedia una vez que se le escucha. En cuanto a cómo la posesividad mata la verdad, bastaría recordarles a los dogmáticos (los que creen ser dueños exclusivos de la verdad) que “la valía del ser humano no reside en la verdad que uno posee o cree poseer, sino en el sincero esfuerzo que realiza para alcanzarla” (Lessing).

En resumen, el concepto de utilidad ha pervertido numerosas actividades y, lamentablemente, cada vez son más las personas que no admiten la utilidad de la literatura o de la filosofía. Pero, de hecho, a juzgar por el éxito que ha tenido este libro de Ordine en todas las lenguas a las que ha sido traducido (lo prueban sus numerosas reediciones), se diría que el público está sediento de conocer argumentos que contradigan las versión oficial sobre el papel que tienen que desempeñar en los planes de estudio los saberes supuestamente inútiles. Y, si eso es así, cabe pensar que no todo está perdido: quedan muchos libros por leer y muchos saberes por conocer. Y mientras algunos seres humanos defiendan la utilidad de lo inútil la esperanza de construir un mundo mejor seguirá viva.

Clásicos para la vida. Una pequeña biblioteca ideal. Barcelona, 2017. Ed. Acantilado. Traducción de Jordi Bayod. 176 páginas. (Versión catalana: Clàssics per a la vida. Una petita biblioteca ideal. Quaderns Crema. Traducción de Jordi Bayod.)

2. Clásicos para la vida

Ordine continúa en este libro su defensa de las humanidades y su lucha por un cambio de orientación de los sistemas educativos. No puede ser más significativo el título de la introducción (“Si no salvamos a los clásicos y la escuela, los clásicos y la escuela no podrán salvarnos”) ni más rotunda su propuesta: los sistemas educativos tienen que cambiar de rumbo y volver al estudio de los autores clásicos porque en ellos podemos encontrar respuestas a las preguntas que más nos inquietan. Los clásicos pueden olvidarse, como ocurrió en la Edad Media, pero no han muerto: sus lecciones siguen vigentes por estar en la base de nuestra civilización; sólo conviene recuperarlos (“Casi todo lo que los hombres han dicho de mejor lo han dicho en griego”, dice Marguerite Yourcenar). Y algunas de las lecciones de los clásicos atañen directamente a los profesores, pues, según Ordine, “la primera tarea de un buen profesor debería ser reconducir la escuela y la universidad a su función esencial: no la de producir hornadas de diplomados y graduados, sino la de formar ciudadanos libres, cultos, capaces de razonar de manera crítica y autónoma”.

El autor se ha impuesto a sí mismo esa tarea educativa no sólo en el aula sino también en los medios de comunicación y en todos los foros en que pudiera llevarla a cabo, y este libro recoge precisamente sus comentarios publicados en la revista “Sette” (semanario del Corriere della Sera), previamente seleccionados de entre los fragmentos leídos en clase a sus estudiantes. Su activismo divulgativo confirma que nunca descuida su vocación pedagógica. Tiene muy presente que “la buena escuela no la hacen las tabletas ni los programas digitales, sino los buenos profesores”. No pueden crearse vínculos recíprocos entre un alumno y un ordenador, pero sí entre profesores y alumnos. Un caso ejemplar de este tipo de vínculos lo representa Albert Camus, quien, cuando recibió el Premio Nobel de Literatura, dedicó su discurso de agradecimiento a Louis Germain, su maestro de Argel. Por propia experiencia Camus sabía que un maestro puede cambiar la vida de un estudiante nacido en un familia humilde, y eso no debe olvidarse.

Tal vez extrañe que en este libro, como en los otros dos que comentamos, no estén representados todos los grandes autores, pero Ordine no quiere armar una antología ni establecer un canon de la literatura universal; su finalidad, diríamos, es más inmediata: los fragmentos escogidos —cada uno presentado en la lengua original en la que fue escrito y con su correspondiente traducción— comunican con claridad lecciones de vida necesarias para los lectores de nuestro tiempo, sin la pretensión de ser los mejores ni los únicos posibles. Además, Ordine ha querido priorizar el fragmento literario por encima de su propio comentario, que se orienta más bien a despertar interés por el autor o la obra de la que procede. ¿Que cuáles son esas lecciones de vida? Veamos algunas.

En un fragmento de El banquete de Platón Ordine encuentra una idea muy fructífera: “el saber no es un don, sino una laboriosa conquista”. De otro diálogo filosófico, La cena de las cenizas, de Giordano Bruno, subraya que “lo importante no es ganar la carrera, sino correr bien”. En La canción de Navidad, de Dickens, advierte que “nosotros forjamos nuestras cadenas y nosotros podemos romperlas”. A los que achacan a otros su propio destino les recuerda, a partir de un fragmento de Jerusalén liberada, de Torcuato Tasso, que “cada cual es artífice de su propia suerte, [y] no se trata de la fortuna”. Del texto escogido del Oráculo manual, de Baltasar Gracián destaca que “sólo la cultura nos salvará del odio”. A quienes, ilusos, confían ciegamente en los poderosos les conviene saber que “la niebla entre el palacio y la plaza es siempre espesa” (Francesco Guicciardini). En el poema “Ítaca”, de Cavafis, se aprende que “lo que importa es el viaje, no la meta”. Etcétera.

Cuando Ordine leía en clase esos breves fragmentos y los comentaba, también brevemente, no pretendía que los alumnos los conocieran para aprobar un examen, no buscaba esa finalidad, sino otra más duradera: que aprendieran lecciones que les sirvieran para vivir mejor y para ser mejores ciudadanos y, a la vez, que se les despertara el interés por los clásicos para formar por sí mismos una biblioteca ideal. Los textos escogidos no pretenden ser los mejores posibles ni siquiera los más representativos de cada autor; Ordine los escoge básicamente en función de su contenido, pero confiando plenamente en el efecto beneficioso que pueden provocar en los lectores.

Los hombres no son islas. Los clásicos nos ayudan a vivir. Barcelona, 2022. Ed. Acantilado. Traducción de Jordi Bayod. 287 páginas. (Versión catalana: Els homes no són illes. Els clàssics ens ajuden a viure. Quaderns Crema. Traducción de Jordi Bayod.)

3. Los hombres no son islas

Este libro viene a ser algo más que una prolongación de los dos anteriores, pues no sólo consiste “en una nueva colección de citas y de breves comentarios” de los clásicos como maestros de vida, sino también en un análisis de la condición humana y de algunos valores que la determinan. El título está tomado de un hermoso fragmento de John Donne que, con razón, ha sido parafraseado en miles de ocasiones:

“Ningún hombre es una isla, ni se basta a sí mismo; todo hombre es una parte del continente, una parte del océano. Si una porción de tierra fuera desgajada por el mar, Europa entera se vería menguada, como ocurriría con un promontorio donde se hallara la casa de tu amigo o la tuya: la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque soy parte de la humanidad; así, nunca pidas a alguien que pregunte por quién doblan las campanas; están doblando por ti.”

Las imágenes de la isla, del mar y del continente no resultan gratuitas; están inspiradas por la actualidad europea y mundial marcada por decisiones y actitudes políticas egoístas e insolidarias hacia los migrantes y refugiados que tratan de cruzar mares y fronteras para asentarse en un lugar donde vivir más dignamente. “Miles de personas sin voz”, escribe Ordine, “privadas de toda dignidad humana, desafían la aridez de los desiertos, los mares embravecidos y la nieve de las montañas buscando desesperadamente un refugio, un lugar seguro, un cobijo donde poder cultivar la esperanza de un futuro digno. El Mediterráneo —que durante siglos había favorecido los intercambios de mercancías, de lenguas, de cultos, de obras de arte, de manuscritos y de culturas— se ha convertido, en los últimos años, en un féretro líquido en el que se acumulan miles de cadáveres de emigrantes adultos y de niños inocentes” (pág. 12).

Si en Clásicos para la vida los fragmentos comentados subrayaban aquellas ideas que pueden ayudarnos a llevar una vida más equilibrada y racional, en Los hombres no son islas Ordine elige y comenta fragmentos que enfatizan la idea de que vivir significa compartir y ayudar a los otros, es decir, la idea de la solidaridad como uno de los mayores tesoros que los seres humanos pueden disfrutar. Así, a partir de un hermoso texto de Sebastián Castellion (“Cuando los ginebrinos mataron a Servet no defendieron una doctrina: mataron a un hombre”), Ordine subraya que “una doctrina no se defiende matando a un hombre”. De un fragmento de El jardín de los cerezos, de Anton Chejov, destaca que “lo absoluto no existe ni en el teatro ni en la vida”. En el Lamento de la paz, de Erasmo de Róterdam, se sostiene que “quien busca el bien común debe promover la paz”. El texto de Gramsci (“Odio a los indiferentes”) enseña que “vivir es tomar partido”; el de Hemingway (El viejo y el mar) que “la fortuna no se compra, se conquista”; en el Discurso sobre la servidumbre voluntaria (Ètienne de la Boétie) aprendemos que “la llave de la libertad está en manos de los esclavos”, y en el de Paolo Sarpi (“Sobre la función de la Inquisición”), que “las llamas pueden quemar los libros, pero no las palabras”…

Entre tantos textos para releer, si ahora tuviera que escoger sólo uno de los fragmentos seleccionados, uno que fuera como una síntesis de los libros de Ordine, elegiría aquel de Plutarco en el que se nos enseña que “la música y la cultura son más poderosas que las armas”.

“Sabemos, en efecto, que los éxitos más brillantes de los generales sólo son motivo de salvación de peligros inmediatos para unos pocos soldados, para una sola ciudad o, como máximo, para una sola nación, pero nunca hacen mejores ni a los soldados ni a los ciudadanos ni a los que pertenecen a una misma nación. En cambio, la educación, que es la esencia de la felicidad y la causa del buen consejo, se puede encontrar que es útil no sólo para una familia, para una ciudad o para una nación, sino para todo el género humano. Así, en tanto en cuanto el beneficio de la educación es mejor que todas las hazañas militares, en esa medida también es digno ocuparse de ella” (pág. 238).

Como éste, son muchos los fragmentos maravillosos que encontramos en estos tres libros, los suficientes como para compensar las posibles faltas. El reseñista, no obstante, debe señalar la incomodidad que le produce la casi total ausencia de autores orientales (si no nos equivocamos, se cita sólo a Kakuzo Okakura y a Saadi de Shiraz), y no basta con decir que no se trataba de reunir una antología de la literatura universal. Muchos clásicos orientales también forman parte de nuestra cultura y sus valores nos enriquecen; ya no podemos elaborar un esbozo de una biblioteca ideal en la que no figuren algunos de ellos.

En fin, si en algún momento alguien pensara que se trata de libros escritos desde la nostalgia —pues su autor defiende la vuelta de los clásicos al aula a la vez que lamenta ciertos usos de las nuevas tecnologías—, tendríamos que decir que esta perspectiva no es justa; no domina en ellos la nostalgia sino la esperanza; se trata de libros escritos contra algunos de los males de nuestro tiempo con el propósito, puesto en el futuro, de corregirlos si se enmienda antes el rumbo de la educación. Algunos dirán que la voz de Ordine está clamando en el desierto y que su lucha está condenada al fracaso… Quizás. Pero mientras haya un solo lector a quien estos libros le emocionen, le sirvan para construir su biblioteca ideal y, en definitiva, lo ayuden a pensar y a vivir, escribirlos no habrá sido un combate inútil sino una tarea hermosa y estimulante. Al menos, como lector, así lo pienso.

F. Gallardo Díaz

[Sobre la defensa de las humanidades, véase también en este mismo blog la entrada Omnia tibi felicia, de 6 de febrero de 2017.]

La meva història

Obrim aquesta pàgina amb l’objectiu que els alumnes del nostre institut que així ho vulguin ens expliquin una història personal, una experiència seva o una lliçó que hagin après a la vida.

Jo vinc del Panjab…

Jo vaig néixer a l’Índia, i hi vaig estar allà durant dos anys i mig. En aquell temps ja havia fet força amics i se m’havia fet difícil deixar-los enrere.
En el meu primer dia de classe al nou continent, em vaig sentir més perduda que mai; només distingia desconeguts, i no entenia pas la llengua que parlaven (és clar, la meva llengua materna era el panjabi). Els meus primers passos al nou continent, se’m van fer força complicats; però fil per randa havia començat a acostumar-me a les noves condicions (però no va ser gens fàcil).
Ara aprecio els avantatges (i desavantatges) en fer el canvi de continent, un dels quals és el fet d’aprendre noves llengües. Ja que, si no, desconeixeria el català i el castellà; i un dels avantatges que té el saber tantes llengües és l’ajuda que pots oferir a altres persones amb els teus coneixements lingüístics (traduint-los les coses perquè les entenguin). Però també va haver-hi desavantatges, com per exemple la manca de familiars propers.
Tot i això, hi ha una cosa que valoro molt, que és el fet dels nous coneixements adquirits.

Kavnoor Kaur (1r d’ESO)

“El Panjab (en panjabi ਪੰਜਾਬ, en hindi पंजाब) és un estat del nord-est de l’Índia, a la frontera amb el Pakistan. Té una superfície de 50.362 km² i una població de 24.289.296 habitants (l’any 2001). La capital és Chandigar, tot i que la ciutat principal és Ludhiana. La llengua oficial és el panjabi i la religió majoritària, practicada per un 60% de la població, el sikhisme.” (Viquipèdia)

Els estius colomencs a l’obra de Josep Maria de Sagarra

Per Agustina Rico

Josep Maria de Sagarra (Barcelona, 1884-1961)

Josep Maria de Sagarra (Barcelona, 1894-1961), poeta, dramaturg, novel·lista, periodista, memorialista i traductor (a més de la Divina Comèdia i d’altres grans clàssics, va traduir al català vint-i-vuit obres de Shakespeare), sempre va voler reconèixer els seus vincles familiars i personals amb la ciutat de Santa Coloma, i així ho escriu a les seves Memòries: “La meva infantesa hauria estat una manifestació ofegada, mutilada i raquítica, sense la gran contrapartida rural de la nostra finca de Santa Coloma de Gramenet, durant els tres mesos d’estiu”.

Ara, a “Els estius colomencs a l’ obra de Josep Maria de Sagarra”, publicat fa poc a Infograma, la professora Agustina Rico —autora de l’obra Itinerari Sagarra a Santa Coloma de Gramenet, i a qui agraïm la seva autorització per reproduir el seu article al nostre blog, ens recorda l’origen d’aquests vincles entre l’escriptor i la nostra Ciutat.

La Torre Balldovina, antiga residència de la família Sagarra a Santa Coloma de Gramenet

“Quan anàvem cap a Figueres o cap a la costa i es veia Santa Coloma de lluny, sempre hi mirava amb tristesa. No hi va voler tornar mai més, tot i que en Corominas (darrer propietari de la torre Balldovina) el va convidar a dinar en diverses ocasions, perquè li feia molta llàstima”. Mercè Devesa, vídua de Josep Maria de Sagarra, resumia en una entrevista amb aquestes paraules la profunda tristesa que va causar en el poeta la pèrdua del que havia estat el paradís de la seva infantesa i de la seva adolescència.

El nen Josep Maria de Sagarra segons un dibuix del seu professor J. del Pozo
(del llibre d’Agustina Rico ¨La Família Sagarra a Santa Coloma¨)

El propi Josep Maria de Sagarra diu a les seves Memòries: “El que ha canviat és tot el paisatge i el clima d’aquells llocs. Perquè l’immens regadiu que va ser del meu pare avui dia està urbanitzat completament.” “La Santa Coloma que jo he conegut era un poble típicament agrícola, com tants del Vallès, però a quatre passes de Barcelona.

Avui dia amb penes i treballs es pot descobrir la reminiscència de les moltes gràcies que tenia a començament d’aquest segle.”

Carro de cavalls vora el riu Besòs. Foto: Brangulí/ MTB-AI

Els estius a Can Sagarra

El seu avi Ramon, que havia quedat vidu, pare de l’historiador Ferran de Sagarra, havia arribat amb els seus fills a la finca de Santa Coloma, on mai no havien estat, fugint del tifus que assotà Barcelona l’any 1865. Era una de les propietats que havien arribat a la família a través de la riquíssima pubilla Eulàlia de Llinàs, casada el segle XVIII amb don Benet de Sagarra.

“La Santa Coloma que jo he conegut era un poble típicament agrìcola”

Diuen que els aires del Besòs, més sans que la humitat de la costa, els van salvar. L’epidèmia, intensa i curta, va remetre, però van decidir no tornar a la torre de Sarrià, on solien passar l’estiu.

Des de llavors fins a la venda del patrimoni colomenc cap a 1920, tres generacions de la família Sagarra van passar a Santa Coloma els llargs estius amb un estil de vida força aïllat i autosuficient, sense les rutines socials de Barcelona.

Per als menuts eren uns mesos de collites, veremes, excursions a la vora del riu, contacte amb la gent de pagès i amb els animals i una llibertat que equilibrava la resta de l’any, que transcorria entre l’escola i l’immens casalot on vivien al carrer de Mercaders, prop del mercat de Santa Caterina, en l’estretor de la Barcelona medieval.

Santa Coloma : “Una pedrera moral i poètica”

“La meva infantesa hauria estat una manifestació ofegada, mutilada i raquítica, sense la gran contrapartida rural de la nostra finca de Santa Coloma de Gramenet, durant els tres mesos d’estiu.”

Així comença el capítol IV de la segona part de les Memòries (1954) de Josep Maria de Sagarra. Hi descriu la casa, ampliada pel seu pare amb la part moderna d’obra vista, el jardí, les dependències del gran mas que també era la torre, les terres, les persones de l’entorn i la vida que s’hi feia. I analitza la petja que tot plegat havia de deixar en la seva manera de ser i en la seva obra: “Aquell petit món, vegetal, animal i humà […] voltat dels conreus, i dels canyars i les salzeredes que guanyaven espai a la sorra del Besòs, fou durant anys la pedrera moral i poètica d’on jo vaig extreure materials per a construir personalíssims castells imaginatius, en les hores de la infància i de l’adolescència.”

Allà van viure moltes coses, algunes de divertides com la reeducació, a càrrec d’una tieta molt devota, d’un lloro malparlat i renegaire que va aparèixer al jardí rondant les gàbies dels ocells de la senyora Filomena -esposa de Ferran de Sagarra- , segurament escapat d’una gàbia o d’una perxa.

Tres generacions de la família Sagarra van passar a Santa Coloma els llargs estius

Van tenir experiències intenses com assistir als parts dels animals i compartir alguns àpats amb els jornalers, no tan estrictes com els pares en passar el porró, i d’altres de cruels com la cacera d’ocells per dur-los a embalsamar i ampliar-ne la col·lecció.

També la mort va ser una intrusa inesperada un dia d’octubre de 1908, quan ja havia començat el curs. Els nois eren alumnes dels Jesuïtes del carrer Casp i hi anaven amb tartana fins a Sant Adrià i allà agafaven el tramvia fins a Urquinaona. Molts anys, si el temps era bo, allargaven l’estada més enllà de les veremes. Una urpada fulminant s’emportà la mare, que va ser enterrada a Santa Coloma, al cementiri vell —actualment hi ha els Jardins Ernest Lluch, on es conserva l’antic panteó dels Sagarra— i les germanes Dominiques van quedar encarregades de tenir cura de la tomba.

De tota l’extensa obra de l’escriptor Josep Maria de Sagarra, és a les seves Memòries on fa una referència directa a Santa Coloma, concretant-la en la finca i la torre i en els personatges colomencs de l’entorn dels Sagarra, entre els quals destaquen el masover Llorenç Serra, alcalde de Santa Coloma i pagès; en Peret d’en Bachs, guarda del vedat i guia en les sortides ornitològiques, i la Pepeta, dona de confiança, mare de Dídac Miejimolle —destacat reconstructor de peces ceràmiques del poblat Ibèric.

També la novel·la Vida privada —adaptada per a la televisió amb la direcció de Sílvia Munt— recull aspectes autobiogràfics com el declivi d’una família de la petita aristocràcia rural mostrat amb una gran cruesa.

A les Memòries, Josep Maria de Sagarra diu: “Santa Coloma era aleshores un lloc de primera per a un ornitòleg”

A les Memòries diu: “Santa Coloma era aleshores un lloc de primera per a un ornitòleg. La part de conreus, la de muntanya i la zona del Besòs, pròxima al mar, amb els aiguamolls, canyars i salzeredes, afavorien la presència de tota mena d’espècies d’aus. A la tardor, i en apuntar l’hivern, l’emigració de les infinites menes d’ocells convertia aquells indrets en un paratge de trepidants sorpreses.”

Neix el dramaturg

Josep Maria de Sagarra ja era un poeta destacat, encara que jove, quan va iniciar-se com a dramaturg. Van ser els escriptors Pere Corominas i Ignasi Iglésias els impulsors del Sagarra autor teatral. Ignasi Iglésias, dramaturg de Sant Andreu de Palomar, autor d’obres amb una forta càrrega realista on mostra la duresa de la vida dels obrers de les fàbriques, el va esperonar dient-li que el seu vers era molt viu i teatral, i es va oferir a muntar-li l’obra, si l’escrivia. Josep Maria de Sagarra es considerava poeta però va entomar el repte i va posar-se a escriure una obra que transcorre a la comarca de Les Guilleries, la seva primera obra de teatre.

Anys més tard explica com va anar tot plegat: “Vaig tancar-me a Santa Coloma i escric de raig Rondalla d’esparvers. Són tres actes més aviat curts, d’una audàcia i d’una inconsciència absolutament puerils.

Al cap de quatre mesos s’estrenava al Romea.” I li va anar prou bé, el públic no va protestar, les crítiques no el van suspendre i va guanyar diners. Josep Maria de Sagarra tenia només vint-i-quatre anys. Més endavant vindrien els seus èxits esclatants: L’hostal de la Glòria i El cafè de la Marina. Va ser l’autor teatral català de més èxit després d’Àngel Guimerà.

En les dècades dels 20 i els 30, la temporada teatral començava amb una obra seva al teatre Romea.

Estrenar un Sagarra era un èxit segur.

Programa de El Cafè de la Marina al Centre Dramàtic de la Generalitat de Catalunya

Podeu llegir també: Agustina Rico, La Família Sagarra a Santa Coloma. Quaderns Santa Coloma i la seva gent, núm. 3. Centre de Normalització Lingüística L’Heura. Ajuntament de Santa Coloma de Gramenet i Generalitat de Catalunya, 1986.

La desconeguda història del soldat que va intentar “parar el Alzamiento”

La Wikipedia recorda breument la biografia de José Rico Martín (Villarino de los Aires, Salamanca, 1915-Ceuta, 1937), un militar espanyol republicano que va oposar-se al cop d’Estat de juliol de 1936 i va estar condemnat per un Consell de Guerra i afusellat per haver conspirat amb altres militars per assassinar al general Francisco Franco. La seva neboda, Agustina Rico, professora al nostre institut fins a la seva jubilació i col·laboradora habitual d’El Blog del Puig, amb motiu de l’aniversari del 18 de Juliol, ha publicat a Infograma aquest article que, pel seu interès objectiu i amb permís de l’autora, reproduïm a continuació.

Agustina Rico:

La desconeguda història del soldat que va intentar “parar el Alzamiento”

José Rico Martín (1915-1937), un soldat que va intentar atemptar contra Franco (imatge de l’arxiu de l’autora).

“Cuatro cabos y varios soldados planearon asesinar a Franco en Ceuta el 18 de julio de 1936 para detener el alzamiento. Horas antes de la acción fueron delatados y finalmente ejecutados.”

Amb aquesta entrada i sota el títol ¨El día que no mataron a Franco¨, un article signat per l’historiador Francisco Sánchez Montoya —un nom que llavors ens era totalment desconegut— explicava al suplement dominical del diari El Mundo el 31 d’agost de l’any 2003 una història que va commocionar la meva família.

L’article continua: “El 17 de abril de 1937, tras 10 meses de duros interrogatorios, concluyó un consejo de guerra sumarísimo contra 37 militares y dos civiles. Se les acusaba de organizar un complot en Ceuta para atentar contra la vida del general Franco y detener el alzamiento del 17 y 18 de julio del año anterior. Su acción pudo haber cambiado el curso de la Guerra Civil y sólo el testimonio a última hora de un soldado permitió abortarla. A pesar de ello, los detalles de aquel episodio han permanecido inéditos hasta ahora.”

Francisco Sánchez Montoya, historiador de Ceuta, portava anys treballant intensament sobre una època dura i complexa —segona República, guerra i postguerra— en un territori que ha tingut i té una significació especial tant en la geoestratègia com en la història d’Espanya moderna.

La seva extensa i documentada obra Ceuta y el Norte de África. República, guerra y represión 1931-1944 , publicada l’any 2004, inclou el relat del primer intent d’atemptar contra Franco. El pla havia estat ordit en poques hores, durant el dia 18 de juliol de 1936, i s’havia de dur a terme el dia 19, quan Franco arribés a Ceuta provinent de Tetuán, per liderar i estendre l’alçament militar contra la República.

El pla del cabo Rico era atemptar contra Franco

Explica Sánchez Montoya: “Todo comenzó al filo de la medianoche del 17 de julio de 1936, cuando las tropas del acuartelamiento legionario de Dar Riffien, al mando del teniente coronel Juan Yagüe, recibieron la orden de tomar Ceuta. Los diferentes cuerpos militares se distribuyeron para controlar la ciudad y al Regimiento de Infantería del Serrallo Nº 8 de Ceuta se le ordenó salir a la calle para defender a España. Pero no todos los integrantes del batallón tenían la misma idea de lo que significaba defender a España.

El acuartelamiento solía ser destino de soldados de reemplazo y de veteranos peninsulares, en su mayoría jóvenes que buscaban en el Ejército un futuro mejor, sin olvidar por ello sus sentimientos republicanos.

Como los cabos veteranos José Rico y Pedro Veintemillas, quienes en su ronda por las calles de Ceuta observaron cómo patrullas de falangistas detenían a civiles y asaltaban varias sedes de partidos políticos o cómo en las paredes de la ciudad se habían fijado bandos firmados por el general Franco en los que se comunicaba al pueblo el estado de guerra, la disolución de los partidos y la prohibición de reuniones.

Cuando Rico y Veintemillas volvieron al cuartel, en las primeras horas del 18 de julio, se reunieron en una pequeña habitación de la compañía con los también cabos veteranos Anselmo Carrasco y Pablo Frutos.

Durante varias horas estudiaron cómo frustrar el alzamiento, pero no fue hasta un segundo encuentro durante el mismo día cuando el cabo Rico presentó el plan para matar a Franco. Cuando entrara en el patio central del acuartelamiento para revistar las tropas, él mismo le dispararía. Los demás implicados, desde la primera planta del cuartel, apuntarían al resto de militares para inmovilizarlos. Acto seguido, otro grupo saldría hacia la ciudad para informar del atentado y recabar el apoyo del pueblo.”

En el documental de Pedro Costa i José Ramón da Cruz “Los que quisieron matar a Franco” (2006), que es pot trobar a Youtube fragmentat en 10 capítols, al capítol 2 l’historiador Francisco Sánchez Montoya explica, entre els minuts 3:35 i 6:35, in situ, com s’havia de dur a terme l’atemptat.

La família se n’assabenta 70 anys després

El cabo Rico, José Rico Martín, era el germà gran del meu pare. La família sempre havia atribuït la condemna i execució del fill a un acte de repressió contra ell com a militar que s’havia mantingut fidel a les seves idees republicanes.

Per primer cop es tenia notícia de l’atemptat. Com tantes famílies republicanes, i més en llocs molt marcadament adscrits des del principi al franquisme, com ho va ser Salamanca, havien sofert i havien viscut en silenci. José tenia només 21 anys, era el fill gran d’una família rural salmantina molt nombrosa i amb una certa rellevància al seu poble en temps de la República.

El pare, Antonio Rico, era el jutge de pau, va ser empresonat i va salvar la vida per la intervenció providencial del capellà del poble a favor dels detinguts de la població. La mare, Aurora Martín, havia estudiat per mestra però la mort del seu pare no li va permetre acabar els estudis, es va casar molt jove i va tenir molts fills. En aquella casa, on es vivia del camp i del bestiar, es valorava la cultura i la llibertat de pensament i es llegia el diari. José havia estat en l’adolescència corresponsal del diari El Adelanto de Salamanca i amb només 16 anys s’havia fet ressò de l’adveniment de la Segona República en els pobles de la zona on vivia.

Pensant en el seu futur, i en la possibilitat de donar un cop de mà als seus germans, gairebé tots nois, havia marxat a obrir-se camí en l’exèrcit – sotmès a les lleis i a la constitució republicanes- al nord d’Àfrica, on solien anar els qui no tenien familiars ni influències dins les forces armades.

Placa instal·lada a la casa familiar en l’homenatge a José Rico Martín, el Cabo Rico (imatge de l’arxiu de l’autora)

L’any 2007, l’Associació Salamanca Memoria y Justicia va promoure visibilitzar i honorar la figura de José Rico, el cabo Rico, amb un homenatge al poble on vivia la família. L’homenatge es va celebrar el mateix dia en què havia estat executat setanta anys abans.


¨Fue un plan ingenuo pero no descabellado¨

La història de José, el joveníssim caporal, va cridar l’atenció del periodista i novel·lista Carlos Fonseca, autor de Trece Rosas Rojas. Aquesta obra havia causat un gran impacte quan va aparèixer l’any 2004 en treure a la llum el cruel episodi de les tretze joves republicanes afusellades com un acte de represàlia l’agost de 1939 a Madrid.

En aquesta i altres obres, Fonseca ha tractat d’individualitats significatives però poc o gens conegudes de la guerra, la postguerra i la transició. I d’aquest interès sorgí Tiempo de memoria (Ediciones Temas de hoy. Madrid 2009), obra entre la novel·la i el reportatge.


Carlos Fonseca en una entrevista per la publicació de
Tiempo de memoria

Carlos Fonseca, en una entrevista per la publicació de Tiempo de memoria

Una crònica de les que van aparèixer a la premsa de Madrid i de Salamanca arran l’aparició del llibre parla de José Rico com un d’aquells personatges que Unamuno situava dins l’àmbit que ell denominava la “intrahistòria”, personatges anònims però que porten a terme una tasca que és o hauria pogut ser significativa.

Una història que ningú coneixia

“Fue un plan ingenuo, pero no descabellado”, diu Fonseca quan es refereix a l’intent d’acabar amb Franco ordit per José Rico. I a la pregunta de què hauria passat si el pla hagués triomfat, respon que no hi hauria hagut canvis transcendents en el que ja estava en marxa. Fonseca, que ha consultat diversos historiadors en el procés de creació de Tiempo de memoria conclou: “La muerte de Franco no habría cambiado la guerra. Ni él mismo pensaba que iba a ser generalísimo.”

I al final, apareix la pregunta que els periodistes, l’historiador i la pròpia família s’han fet i es fan encara: “¿Por qué no se ha contado hasta ahora la historia de Rico?”. La resposta només podia ser una: “Nadie sabía de su existencia.”

Per saber-ne més:

Documentales de TVE: “Objetivo, matar a Franco”.

Blog de Ceuta: ¨¿Y si el cabo Rico hubiera matado a Franco?¨.

Video: ¨Los que quisieron matar a Franco¨, sèrie de 10 capítols, 2/10. Minuts 3:35 a 6:35.

A aquest mateix blog, veure la ressenya del llibre Tiempo de memoria (4 de maig de 2015).

La nova llei d’educació

Un sistema educatiu necessita estabilitat normativa, rigor intel·lectual i un cert grau de consens social sobre els seus objectius; el sistema educatiu espanyol, però, des de fa anys, està sotmès a canvis organitzatius i metodològics freqüents, moltes vegades originats per motius polítics i ideològics més que per raons pedagògiques. Les sucessives lleis d’educació estatals en són un bon exemple. Sense esmentar les lleis de l’àmbit universitari, aquesta és la seva cronologia:

1970: Llei General d’Educació (també coneguda com de Villar Palasí, pel ministre d’Educació que la va impulsar).

1980: LOECE (regulava els Estatuts de Centres Escolars).

1985: LODE (reguladora del Dret a l’Educació).

1990: LOGSE (Llei d’Ordenació General del Sistema Educatiu).

1995: LOPEG (regulava la participació, l’avaluació i el govern dels centres docents).

2002: LOCE (Llei Orgànica de Qualitat de l’Educació).

2002: Llei de les Qualificacions i de la Formació del Professorat.

2006: LOE (Llei General d’Educació).

2013: LOMCE (llei per a la millora de la qualitat educativa, també coneguda com llei Wert pel ministre que la va impulsar).

2020: LOMLOE (coneguda també com a llei Celaá per la ministra que la va impulsar).

Quant a aquesta darrera llei, actualment en vigor, n’hem rebut un escrit que creiem que pot obrir un debat clarificador sobre alguns dels seus aspectes més polèmics. Es tracta d’una sèrie de reflexions de la professora (jubilada) Marina Mir, biòloga, que, com a ciutadana responsable i docent vocacional, continua sentint-se interessada pel present i el futur de l’ensenyament. Aquesta és la seva anàlisi.

La llei Celaá

La llei Celaá promet fer una millora des estudis actuals, una nova Reforma amb totes
les de la llei i com les n-Reformes precedents d’ençà la Logse. Això sí,
sense corregir-ne el defecte bàsic, que és el del menysteniment del saber,
dels coneixements en general, tal com els hem anat acumulant al llarg de
la nostra història, que arrenca amb els filòsofs grecs i entesos com a eines
clau del progrés cultural fins als nostres dies. Un menysteniment que
revela la ignorància dels que han dissenyat la llei i converteix els
continguts a transmetre en unes entitats —no goso dir-ne matèries— que
consisteixen en una confluència de conceptes varis procedents de
matèries, aquestes sí, amb paradigmes propis, però desvirtuades a causa
de com els tracta: proposa fer-les aprendre no com a resposta a uns
interrogants, que són al origen dels paradigmes propis de cada
especialitat, sinó com auxiliars en la resolució de qüestions de caràcter
social, impossible de ser abordades de manera rigorosa. Els mateixos titols
que els hi posen ja hauria de crear alarma.

Siguin “Projectes” com els que s’estan prodigant ara mateix, amb uns
objectius que a força d’ambiciosos aboquen a l’absurd, sigui per àrees de
“Competències” amb les que la nova Llei amenaça substituir les matèries
de sempre, ens trobem emplaçats a seguir una via vers la incertesa.

Les antigues assignatures d’ençà la Logse han estat tractades com a mal
menor; un mal del que el Sistema, costi el que costi, ha de procurar
curar-se. I la cura consisteix en substituir-les per unes unitats inventades
dins les quals juguen un paper subordinat, de comparsa, acompanyant
altres propòsits dirigits als joves; aquets propòsits, sí, considerats
imprescindibles per a la formació integral de l’alumnat.

Amb la Logse ja vam viure un intent semblant, quan la implantació del seu
model de “Crèdits“, un autèntic atemptat, no al saber acadèmic, sinó al
sentit comú.

S’entén que es vulgui reduir el bagatge de coneixements acumulats en els
Programes oficials, que al llarg dels anys sembla haver esdevingut
inabastable. També que es pretengui mostrar a l’alumne la utilitat del que
va aprenent. Ara bé, davant el repte d’esporgar les diverses branques en
que se’ns mostren els sabers, d’ordenar-les en funció del que bàsicament
ens interessa en aquest moment històric, ens trobem davant el fet que les
successives Lleis d’Ensenyament dels darrers anys no proposen una poda
raonada de les branques, sinó que maten l’arbre del saber de soca-rel.

Georg Kerscheinsteiner (1854-1932), teòric de la pedagogia.

El libret de Georg Kerschensteiner La enseñanza cientifico-natural és un
document a tenir en compte a aquest respecte; ens explica, ja als anys
30 del segle passat, els dubtes i debats socials que va originar el fet
que les ciències anessin ocupant progressivament més espai en els
Programes d’Estudis, rellevant el que fins aleshores tenien els Estudis
d’Humanitats.

Però el que ara s’ofereix al debats no tracta del predomini d’un ordre de
coneixements sobre uns altres sinó que ve a suposar la aniquilació d’unes
formes d’aprenentatge basats en coneixements fiables, en la mesura que
contrastables. I de substituir-los per uns altres que no només no
compleixen aquesta condició sinó que declaren fer-ho en benefici de
factors components de la personalitat de l’alumne, que poc tenen a
veure amb el coneixement, com és ara l’espontaneïtat, la sociabilitat, la
creativitat i altres… I, per damunt de tot, el seu confort emocional.
D’aquest objectiu en deriva el mètode: el tractament d’unes “unitats”
que ho comprenen “tot.”

Un tot que barreja el que és anecdòtic, difícilment extrapolable, amb
petites pinzellades de coneixements objectius, d’aquells que podrien
ajudar a avançar en una lectura raonada del fets. Una proposta del tot
ignorant del fet que totes le matèries clàssiques, instruïdes de manera
pràctica, acaben per confluir en la explicació dels fets que se’ns posen
davant i amb caràcter objectiu, doncs de manera més segura i eficaç a
l’hora d’ interpretar-los.

L’ invent de les darreres reformes consisteix en desdibuixar el paisatge
que constitueix el mapa del coneixements en base científica hores d’ara, desfigurant-lo fins l’extrem de convertir-lo en un collage, un pastige amb
la idea de que així resultarà més atractiu als joves d’ara. La qual cosa mai
no ha estat demostrada. Com tampoc que sigui beneficiós per a
l’aprenentatge la supressió de l’esforç de dedicació i de treball mental que
requereix una mínima comprensió de qualsevol fet que sens posi davant
per senzill que sembli ser… No diguem dels que ja d’entrada són tant
complexos que inclouen la nostra pròpia personalitat, abocada, a més a
jugar aquest rol de “l’implicat” en un contetx, el de l’aula, que té, per
necessitat caràcter grupal.

El mer exercici de mirar els libres de text de trenta anys enrere i comparar-
los amb els d’ara, penso que dona un bon testimoni del que aquí
s’acaba d’exposar.

Ningú nega hores d’ara la necessitat de canvis en les elecció dels
continguts bàsics, en la metodologia emprada a l’hora de transmetre’ls.
No tant en la acceptació de què el nostre professorat no té la preparació
adequada per portar a terme aquets canvis. En especial el de Primària, que
és aquell nivell en el que recau la responsabilitat d’assentar les bases
conceptuals, els hàbits de treball mental, sobre els que bastir desprès
futurs coneixements amb suficient solidesa.

El fracàs escolar és fruit, però, en bona part del desconcert general en
que deriva la ideologia implantada per la Logse. La formació del
professorat n’ha resultat sèriament perjudicada, encara que s’hagi insistit
en dir el contrari. Només cal comparar-la amb la exigència que se li aplica
en països on l’Ensenyament Públic ens passa la mà per la cara. I en
atendre al fet que aquella Renovació Pedagògica de principis del segle
passat —la única que realment ho va ser— va assentar les seves bases en
la formació del mestres de Primària. A casa nostra sota l’empremta de
Joan Bardina, de qui sembla haver-se perdut la traça.

Joan Bardina (1875-1950), precursor pedagògic.

No es doncs d’estranyar que la filosofia del “tot s’hi val” que s’inicia amb
la Logse, i ara corona la Llei Celáa, porti a formes d’avaluació en les que
no hi hagi manera raonable de discernir en què l’alumne ha avançat i en
què li caldria insistir per tal de millorar els seus coneixements. És clar que
tampoc queda clar quin haurien de ser aquests, cas que l’objectiu fos
superar-los. Perquè algú ens pot explicar el que volen dir
“competències en emprenedoria”? O “Matemàtiques en atenció al
gènere”?…

Existeix alguna garantia d’objectivitat a l’hora d’ avaluar el tractament de
temes coorm aquests? I que resulti, a més, convincent per als propis
alumnes presumptes implicats en el procés?

Simultàniament —i potser per a compensar el que fet que suposa una
estafa social— ens trobem, ja des de la Logse, davant un sistema d’avaluació que semblava inspirada en el propi Kafka. En un principi s’havia
arribat a valorar l’alumne sota més de vint paràmetres que calia aplicar en
substitució de la fredor d’una xifra o d’un ventall de quatre noms fàcils
d’interpretar per tothom.

La Llei Celaá va més enllà i promet un avenç automàtic d’un nivell d’estudis
al superior; per bé que ningú amb dos dits de front pugui distingir què
separa un nivell del següent. Nomes cal fullejar els llibres de text per
veure a quin grau de confusió i de manca de rigor hem arribat. I quan, per
a més modernitat, no hi ha llibre de text concret, arribem a l’apoteosi de
la fotocòpia de textos equivalents. Les pantalles no han vingut a millorar
res a aquests efectes perquè els continguts no solen ser de més qualitat.

L’ avantatge de la llei Celaá és que el progrés d’un nivell d’estudis al
següent és automàtic.

Programa PISA (Programa Internacional per a l’avaluació d’estudiants).

Aquesta extraordinària solució ens estalvia la vergonya dels fracàs
escolar: no hi ha fracàs quan no hi ha intent de superació. Perquè a
banda d’aquest fracàs que revelen informes com ara els Pisa —per si no
fos prou evident— ens trobem davant una xifra alarmant
d’abstencionisme, d’abandó de les aules i dels estudis abans d’acabar l’ESO. I la solució que s’hi troba és el de la facilitació fins l’extrem de no
exigir res més que romandre mínimament participatiu, fer–ho tot en grup, aguantar sermons sobre “Valors”, així, en abstracte, i aprendre a
gestionar la pròpia emotivitat, així de fàcil… per passar de curs.
Independentment dels resultats assolits i encara que sigui a costa de l’increment del que ja a hores d’ara constitueix la gran lacra del sistema a
aquest nivell, que és el de l’avorriment. L’avorriment intel·lectual s’entén.

L’avorriment intel·lectual és un mal de la nostra generació i la única
vacuna aplicable a tall de prevenció és la de millorar el treball a l’Escola
Primària: fiançar el nivell bàsic perquè ateny les edats en el esforç
d’adquirir uns bons hàbits resulta més rendible i alhora més gratificant
per al jove estudiant; de crear uns hàbits de concentració, de disciplina
tant en l’ús de la mà com del raonament; i que donin resultats
satisfactoris a nivell objectivable i per al propi interessat. És el temps
d’iniciar en l’hàbit d’esforçar-se, fins allà on, com diu Thorton Wilder a El
Puente de San Luis
, “l’esforç no representi un càstig“.

La satisfacció l’ha de treure el propi l’alumne, tal com passa amb tot
treball artesanal i aprenentatge d’un art, de veure com hom avança en
els resultats, com millora en el seu domini, com adquireix capacitats per
comprendre millor el que té al seu voltant i del funcionament de les
coses. És quan s’adona de què aprèn. I això molt per davant del
reconeixement, de la valoració a través de les qualificacions, emeses per algú
de qui potser no reconeix autoritat per a jutjar-les, pel motiu que sigui.
Menys encara, com ara ens ve a proposar la nova Llei, si les
qualificacions et venen regalades, facis el que facis.

Ara mateix, els alumnes que no tenen oportunitat d’aprendre dels gustos,
les maneres i interessos de caràcter culte més elevat a nivell familiar,
tampoc els adquireixen a les aules. És més, en molts casos, assistim a un
rebuig manifest per tot allò que pugui tenir ressonàncies acadèmiques. I,
en tot cas, és evident que s’ha produït un tall ben profund —un hiatus, en
diu Sloterdijk— entre el que el jove viu en el seu dia a dia viu i el que pretesament aprèn a les aules, malgrat que se’l obliga a estar-hi
pràcticament enclaustrat durant els millors anys de la seva vida.

Les Reformes que pretenen reduir o difuminar dels programes els
coneixements que constitueixen les eines bàsiques per les que podem
aprendre a raonar, deixen als joves inhabilitats per a poder entendre allò
concret sobre el que estan aprenent; com també per adquirir la capacitat
de donar-ne compte, d’expressar-ho de manera correcta i fins i tot bella.
Explicar-se mostrant la obra feta. Però, a més, se li roba la possibilitat
d’accedir a la interpretació dels passos que ha seguit la nostra cultura fins
al moment present, justament a l’encalç de comprendre una mica millor el
món. I amb això no només avortem per a cada individu la possibilitat del
seu aprofitament, sinó també de la seva transmissió.

En la mesura que cada u de nosaltres és una baula en la cadena per la
que cada generació traspassa als seus adolescents allò que creu digne de
ser transmès, en la seva interrupció es perd part d’un bagatge. I també,
per als presumptes destinataris, la possibilitat del gaudi que procura el
conèixer-lo i poder-lo interpretar. Perquè és dels coneixements ben
assolits que se’n deriva el benefici d’enriquir la sensibilitat i el pensament
propis.

El que això no és compleixi, tot i les possibilitats existents avui dia, sembla
ser un mal general segons podem entendre de la interpretació que fan
d’aquest fenomen filòsofs com George Steiner i molt en particular l’esmentat Sloterdikj en
el seu treball Los hijos terribles de la edad moderna. Però això no ens
eximeix de la responsabilitat d’intentar evitar-ho, demorar-ho si més no.
I menys encara si tenim l’ofici de docents.

Ni ens dispensa de la vergonya d’anar a la cua en el rànquing de la
preparació intel·lectual dels nostres joves en la comparativa que
permeten informes com el Pisa i equivalents. Com també exposada en
forma d’acudits; com aquell d’un dels nostres humoristes més perspicaç
quan simula la conversa entre un rus i un espanyol en explicar un i altre el
concepte “Estepa”.

Hauríem d’obligar a escriure “estàvem equivocats” a
aquells que segueixen defensant que la principal missió dels ensenyaments obligatoris no és acompanyar a aprendre uns conceptes bàsics necessaris —per tal que el nostres joves no esdevinguin uns analfabets del seu temps— sinó que segueixen predicant que la seva
principal missió és la de “socialitzar” els infants i joves, com si això no
ho sabessin fer pel seu compte! I tot i a la vista del que resulta d’una
socialització dirigida des de la ignorància: “el botellot”.

La Logse, amb un discurs en pro de “l’igualitarisme”, tant car al nostre
socialisme d’ençà la transició, va liquidar una Formació Professional que
reclamava millores però que era en principi molt digna. La va menystenir i desnonar mentre era mimada en països més rics que el nostre, com ara
Alemanya. Aquí es va fer amb el propòsit de convertir l’antic Batxillerat
elemental —que als dissenyadors del canvi els devia semblar elitista— en
una mena de poti-poti a base de substituir les antigues assignatures per
unes dosis reduïdes de coneixements, a més dispersos —i sense cap nus ni
fil de coherència a les que van anomenar “crèdits“— amb títols d’allò
més pintorescs, tant que en el seu conjunt podien donar peu a escriure
una enciclopèdia dels disbarats.

Les conseqüències que se n’han derivat, però, no fan riure ni aleshores ni
ara. I els ideòlegs d’aquella proesa pedagògica, pel que sembla, encara
avui segueixen inspirant les pautes que en continguts, metodologia i la
logística que els acompanya, governen el nostre Sistema Escolar
De Maravall a Celáa i tiro porque me toca .

Si la Logse tenia per objectiu rebaixar els nivell dels estudis de Secundària
a fi i efecte que qualsevol adolescent els assumís —sense preveure ni
subvenir una preparació i predisposició prèvies— i fer-ho mitjançant la
dilució dels continguts fins a dosis homeopàtiques, el que la nova Llei
proposa és esborrar del mapa conceptual dels joves la realitat de què
l’accés al coneixement suposa un treball d’unes característiques
determinades. Al menys ara per ara. I encara ara, mentre els lòbuls dels cervells dels nadons segueixin tal com són i no hagin evolucionat a la
forma plana d’una pantalla.

Per mor de fer una escola nova —l’Escola Nova de debò ens faria recular
uns cent anys— el que proposa la Reforma Celáa és aplicar un sistema
d’ensenyament que s’avanci en el temps. Un sistema modern, innovador,
actualitzat, equitatiu, solidari, anti-estrés, anti-frustració… que s’avança a
la finalitat d’acceptar que el ciutadà del carrer, el normal, pot prescindir
perfectament de qualsevol coneixement que no li arribi directament dels
mitjans audiovisuals i dels l espectacles i esdeveniments dissenyats a gran
escala.

Perquè amb les informacions que li arriben a l’alumne via pantalla en té
més que suficient. Ja no li calen llibres quan tenim accés a Internet.
Suficient i potser fins i tot massa a la vista dels rendiment obtinguts dels
aprenentatges que aconsegueixen amb aquest vehicle dels programes
informàtics, aplicats “tuti quanti” i de nivell tant baix. La pandèmia ens
ho ha vingut a posar de manifest.

Nicolas de Condorcet (1773-1794), matemàtic, filósof i polític.

Els coneixements, els sabers, queden desterrats d’aquests Programes
d’Actualitat Pedagògica. El prefix “Psico” hi passa ser determinant. Son
“psico-pedagògics” no ho oblidem. I preferentment, atès que s’apliquen
sobre tot a atendre l’evolució dels alumnes en els seus aspectes
emotius, a costa de descuidar la resta. I és així com anem avançant vers
una ” ignorància general“, ja des de la Primària, allunyant-nos d’aquell
generós intent del monjos del s. XVII, de la lucidesa de Condorcet, la tasca
dels quals precisament es dirigia a elevar el que vindríem a entendre com
a “cultura general“ del seu temps .

Així és com es renuncia a la forma de treballar la ment pròpia de la nostra
cultura i que per a bé i per a mal ha suposat el delimitar camps que per ser
llaurats reclamen metodologies pròpies, especifiques, no inventades per
il·luminats; doncs amb la possibilitat de ser contrastades. Perquè és així,
gràcies a elles, que s’arriba a uns resultats objectivables. I, el més
important de tot, a efectes pedagògics desitjables a través d’exercicis
pràctics que impliquin realment l’estudiant; de la disciplina en aplicar-hi
un rigor, no de dedicar-se a tractar allò que és opinable.

Perquè és d’aquell estil de treball que hom pot treure una satisfacció
intima, restar content del propi procés d’aprenentatge. La qual cosa
hores d’ara els és negada als nostres escolars perquè no aprenen res de
primera mà. Fa anys que l’aprenentatge dels nostres alumnes és virtual, ja
des d’abans que s’apliquessin les tècniques informàtiques.

La nova llei, la llei Celáa, ve a reblar el clau sobre els errors anteriors.
Tots els projectes i propostes didàctiques que avui proliferen semblen
venir inspirats encara per aquell prurit de la Logse per fer més fàcil,
assimilable i sobre tot per “actualitzats” els continguts a aprendre per
part dels nostres alumnes. Estaria bé si no fos que els gurús que
dirigeixen el nostre Sistema entenen per “actualitzar“ no pas emprendre
la tasca —somament difícil i delicada— d’esporgar dels Programes
coneixements que semblin superats i substituir-los per altres que
permetin una lectura del món més d’acord amb allò que avui ens
ensenyen els que més en saben des dels seus camps d’actuació. I que tot i
aquesta garantia, caldria desprès assajar aquests canvis amb mostres
significatives que permetessin tenir constància que produeixen
realment un guany. No, no és això, el que se’ns proposa.

No anem bé quan per “actualitzar” s’entén fer una barreja aleatòria de
coneixements procedents de diversos camps. Menys encara si no són
camps mínimament contrastables; menys encara si amb aquesta mena de
compota es pretén donar compte del món en què vivim avui mateix.
i no diguem si, posats a aspirar, pretenem, com ens diuen les altes
instancies educatives que ens governen “responder a los retos que la
sociedad les vaya a plantear”. En una visió de futur dedicada a uns
adolescents majoritàriament ignorants. Perquè la metodologia que es
correspon a aquest propòsit és la d’habituar a l’estudiant a fer ús d’uns
conceptes dels que no en coneix el significat, a vegades ni el nom, però
que pot emprar per a resoldre un power-point sense cap problema.

Treball per projectes.

També els treballs per Projectes adoleixen d’aquesta particularitat quan
hom juga amb conceptes que no han estat tractats prèviament i, en la
majoria de casos, suposen conceptes buits de significat que tanmateix
permeten bastir construccions, també sobre el buit, que no aporten
coneixements de base sinó simplement omplir l’expedient. Però que
suposen un estímul al tractament superficial dels temes. Potser que el
treball a l’aula sigui més agradable, més entretingut potser sí, però l’ experiència ens diu que quan no hi ha implicació personal real, el joc
resulta igualment avorrit I els hàbits de compartir, a nivell “d’opinadors”
de ”tertulians”.

Totes les formes de interdisciplinarietat son llocs d’arribada, no de
partida. L’ntercanvi resulta profitós quan els participants tenen d’una
preparació prèvia a aportar, cada u amb el seu propi bagatge, enriquint el
conjunt. La qual cosa al nivell que ens preocupa no es pot donar, atès
que d’entrada infants i joves parteixen d’una formació equivalent i força
limitada per abordar qüestions complicades. En tenim experiències
sobrades amb noms diversos com ara els “eixos troncals, que aboquen a
tractaments superficials i, en conseqüència, a l’avorriment intel·lectual,
que és el que constitueix l’autèntic fracàs escolar.

Marina Mir (professora de Biologia, jubilada)

De l’escola tradicional a ciutat educadora

De l’escola tradicional a ciutat educadora, llibre de Diego Arroyo Bote

El passat 3 de febrer, a Singuerlín, a l’auditori de la biblioteca Salvador Cabré ple de gom a gom, Diego Arroyo Bote va presentar el seu llibre De l’escola tradicional a ciutat educadora. Santa Coloma de Gramenet (1822-2020), acompanyat per l’alcaldessa de la ciutat, Sra. Núria Parlón. El llibre, en una sòbria i elegant edició de l’Ajuntament amb material fotogràfic en blanc i negre i color, sintetitza en 359 pàgines dos segles d’educació a la ciutat. Diego Arroyo ens en dona una visió de conjunt mitjançant un recorregut tant per la història com per l’actualitat de la xarxa escolar i educativa de la ciutat, des dels seus pobres i humils inicis amb una petita escola (només per a nens!) a començaments del s. XIX, fins a la Santa Coloma ciutat universitària d’avui dia.

En aquest viatge de llarg abast, amb tants canvis, enderrocs i construccions, hi cap no només un inventari comentat i, quan s’ha pogut, il·lustrat, de totes les escoles públiques i privades, i els instituts i les escoles d’adults, sinó també —al llarg dels diferents apartats del llibre— un recompte detallat de les institucions de tota mena i color (ateneus populars, casals, esplais, acadèmies, escoles laborals, etc.) que han contribuït a vertebrar l’educació de la ciutadania colomenca.

S’hi pot constatar amb dades de tota mena la complexitat i l’extensió creixents de l’entramat educatiu, tal com ha anat requerint la creixença enorme d’aquella petita població a la vora del Besòs, i el fet que, moltes vegades, l’adequació a les noves necessitats s’ha produït no pas per la bona gestió dels òrgans competents de l’administració, sinó de la iniciativa altruista dels colomencs, que no han dubtat tampoc a emprendre difícils i valentes accions reivindicatives quan ha calgut.

El llibre ens permet resseguir la història educativa (tan significativa de la història d’un país!) de Catalunya i d’Espanya, des de l’endarreriment vuitcentista, l’efervescència del primer nou-cents i la 2ª República i la desolació de la dictadura franquista, fins a la gran expansió fruit de la democràcia del 78 i l’autonomia. Ho podem fer fàcilment extrapolant el recorregut del país del recorregut particular de Santa Coloma detallat per Diego Arroyo, però, a més a més, l’autor ens recorda la història de les legislacions i el grau de compromís de les institucions de govern en matèria d’educació.

En aquest sentit, una de les parts al meu parer més importants del llibre —importància que ratifica l’extensió que l’autor hi dedica; la més llarga, tret de la part dedicada als centres educatius— és l’apartat titulat: “Fets, acords municipals, mobilitzacions i reivindicacions educatives del 1822 al 2020”. En aquest apartat, Diego Arroyo ha fet la feina ingent i minuciosa de cercar als diferents arxius oficials de la ciutat la informació de les mesures i acords municipals relatius a l’educació any per any, amb tot detall (els noms i els sous de mestres successius en els acords municipals més antics, pressupostos invertits, nombre d’alumnes escolaritzats, espais escolars, etc.), i ha creuat aquesta informació amb les mesures del govern de l’estat, de les diputacions o les autonòmiques, i la informació de les mobilitzacions ciutadanes i del professorat de cada curs. Certament, aquesta és una informació d’allò més curiosa i interessant, de gran valor tant per al ciutadà corrent com per a l’estudiós.

Tampoc l’autor podia passar per alt la mirada més pedagògica: els canvis de models pedagògics, l’evolució dels llibres de text, el Casal del Mestre (òrgan clau de renovació pedagògica a la ciutat), el paper pioner de Santa Coloma en els projectes d’immersió lingüística en llengua catalana, etc. Ni podia oblidar un apartat per a les figures rellevants de mestres colomencs d’origen o d’adopció, a través de les quals, per extensió, l’autor celebra la dedicació de tants i tantes ciutadanes mestres i professors que han posat el seu gra de sorra a la instrucció dels seus conciutadans.

Diego Arroyo Bote (Logrosán, Cáceres, 1958)

Ningú com Diego Arroyo, que ha estat a càrrec de l’Educació a Santa Coloma durant un llarg període, que ha estat mestre per damunt de tot, i té aquesta vocació de servei i aquesta curiositat intel·lectual que no el deixen reposar, per a fer un llibre com aquest, de gran interès, com ja hem remarcat abans, tant per a l’especialista, com per als ciutadans corrents que estimem l’educació, la història o, senzillament, Santa Coloma.

Carles Gil Farré

Antonio Machado, un poeta concernido

Antonio Machado a Barcelona (1938-1939). Articles a La Vanguardia, Ajuntament de Barcelona, 2021, 143 páginas. Presentación de Monique Alonso.

Recopilación de artículos publicados en La Vanguardia

La deslumbrante prosa de un poeta concernido

Para el Colectivo Juan de Mairena, por su decir comprometido, por su hacer desinteresado.
Para Carlos Jiménez Villarejo, porque nunca se calla… cuando hay que hablar.

Como tantos otros ciudadanos españoles, Antonio Machado (Sevilla, 1875-Colliure, Francia, 1939) se vio obligado a abandonar su casa de Madrid en noviembre de 1936. Rocafort (Valencia) fue su primer destino (hasta abril de 1938; allí escribió “El crimen fue en Granada”). Desde allí, conforme iban avanzando las tropas fascistas, llegó a Barcelona (“ciudad de veras, ciudad magnífica, la primera de España sin ningún género de dudas”) a principios de abril, acompañado de su madre, su hermano José, su cuñada y sus tres hijas. Pasó unas dos semanas en el hotel Majestic (entonces Majestic Inglaterra, una placa lo recuerda), convertido provisionallmente en un centro de refugiados (coincidió allí con León Felipe y José Bergamín), y vivió más tarde en la torre Castanyer, en el barrio de Sant Gervasi. Allí pasó unos nueve meses, hasta la medianoche del 22 de enero de 1939 (un mes antes de su fallecimiento), cuando emprendió el camino del exilio.

A su llegada a Barcelona, recuerda en su presentación Monique Alonso, al igual que otros muchos intelectuales, fue recibido en el Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad, sito en la Diagonal barcelonesa, por el subsecretario de estado Wenceslao Roces, posterior filósofo marxista exiliado traductor de El Capital, y por el ministro Segundo Blanco González,
La insistencia y el buen hacer del Colectivo Juan de Mairena consiguieron que el Consejo Plenario de Ayuntamiento barcelonés, en sesión de julio de 2020, aprobara ¡por fin! la adhesión de la ciudad a la Red de Ciudades Machadianas, red de la que ya forman parte Sevilla, Madrid, Soria, Baeza, Segovia, Rocafort y Colliure. Falta París, otra ciudad en la que también vivió el autor de los “Proverbios y cantares”.

Descubrimiento de una placa de homenaje a Antonio Machado en Nou Barris (2 de octubre de 2021).

Con motivo de la incorporación de Barcelona a la red machadiana, el Ayuntamiento de la ciudad ha publicado un libro que reúne por primera vez de forma monográfica los 29 artículos que Machado publicó en La Vanguardia durante su estancia en Barcelona, algunos de ellos no recogidos en sus Prosas completas. Excepto el primero, de 1937, y el último, de enero de 1939, el resto están fechados en 1938. Una buena parte de los artículos recogidos pertenece a la serie “Desde el mirador de la guerra”. El primero, “El poeta y el pueblo”, es parte del discurso pronunciado en Valencia en la sesión de clausura del II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas. El segundo, encargado por La Vanguardia (27 de marzo de 1938), lleva por título “Notas inactuales, a la manera de Juan de Mairena”. El primer artículo de la serie “Desde el mirador de la guerra” lo publica el 3 de mayo de 1938: “Mairena póstumo”. Las ilustraciones de la portada (¡magnífica!) son de Ramón Gaya, publicadas en la revista Hora de España, donde también escribió Machado.
A lo largo de estas páginas, con una prosa envidiable, certera y cristalina, sin ambigüedades, sin retórica engañosa, muy consciente de lo que la España republicana (y el mundo democrático y antifascista) se estaba jugando, siempre en tensión poliética, se nos muestra el Machado más directamente antifascista, el más enrabiado, el más hondamente político, el de “para nosotros, la cultura ni proviene de energía que se degrada al propagarse, ni es caudal que se aminore al repartirse; su defensa, obra será de actividad generosa que lleva implícita las dos más hondas paradojas de la ética: solo se pierde lo que se guarda, solo se gana lo que se da” (10 de julio de 1937). Y con sentido del humor. Un ejemplo:

El timbre avisará a los viajeros la salida de todos los trenes con cinco minutos de anticipación. Así rezaba un grueso letrero escrito en la pared del restaurante continuo al andén de una estación importante. Mairena apuraba tranquilamente su café, cuando oyó silbar una locomotora.

Mozo exclamó aterrado, ¿es verdad lo que dice ese letrero?

Sin duda, señor. El timbre avisará cuando lo pongamos.

Pero…

-Todavía no nos hemos decidido a ponerlo..”


Algunas de las constantes que el lector observará en los artículos recogidos:

  1. Dura e insistente crítica a la falsa y cínica política de neutralidad, de “no intervención” de los gobiernos de Francia e Inglaterra:
    “Los gobiernos inglés y francés han preferido ayudar a nuestros enemigos, que son también los suyos, con la llamada no intervención, y parecen desear nuestro pronto exterminio, para entenderse con los triunfadores. Pero los triunfadores no triunfarían de nosotros únicamente, sino, sobre todo, de Inglaterra y de su aliada Francia, con un ejército en la línea de los Pirineos, dueños del golfo de Vizcaya, del estrecho de Gibraltar, de Mallorca, etc.” (6 de abril de 1938).
    “La política de Chamberlain se caracteriza por su incansable pertinencia para navegar en aguas turbias, por la ocultación constante de sus motivos y por la gran ceguera para el porvenir de Europa y, en primer término, para el porvenir de Inglaterra. Lo menos malo que puede pensarse de Chamberlain es que, convencido de la fatalidad de la guerra, considera el tiempo empleado en la fabricación de armamentos como una ventaja mayor para Inglaterra que la suma de sus claudicaciones puede serlo para sus adversarios. En este caso sólo podría acusársele de un cálculo que parece implicar un error monstruoso. Por muy abundantes que sean los elementos bélicos que Inglaterra y Francia puedan acumular en el plazo que sus adversarios les consientan, es evidente que una España totalmente sometida a Italia y a Alemania, la ocupación de Mallorca, el emplazamiento de las fuerzas enemigas en el norte de África y en el contorno de Gibraltar, de una línea ofensiva a lo largo del Pirineo y la existencia de todo un ejército en la Península perfectamente aguerrido y con hondas raíces en nuestro territorio, dueño de todas las posiciones estratégicas (todo esto supone el nuevo Munich a que parece encaminarse la política filofascista de Inglaterra y de Francia), son desventajas enormes de compensación imposible. A esto hay que añadir que la política de claudicación ante el fascio, aunque solo sea temporal, restará a Inglaterra y a Francia el apoyo de las dos grandes democracias del mundo” (6 de enero de 1939).
  2. Defensa y elogio de la España democrático-republicana:
    “España, por fortuna, la España leal a nuestra República, cuantos combaten la invasión extranjera, sin medio a lo abrumador de la fuerza bruta, habrán salvado, con el honor de la Europa occidental, la razón de nuestra continuidad en la Historia” (6 de enero de 1939).
    “Entre tanto, España, la España auténtica, lucha y trabaja, pensando en la victoria, quiero decir, en ganarla por su propio esfuerzo. Su Gobierno, identificado con el pueblo, no pide auxilio; reclama justicia. España sabe que tiene toda la razón de su parte, y que sus pilotos y sus capitanes están en sus puestos. Sabe muy bien que no son españoles sus enemigos (menos que nadie quienes se decidieron a venderla) y que la victoria o no es nada, o es algo que se da, por añadidura, a quien la merece” (6 de abril de 1938).
    “Entretanto, el doctor Negrín y Álvarez del Vayo han elevado la voz de España, sin vanagloria y sin miedo, con ese orgullo modesto, perdonadme la aparente contradictio in adiecto, con que habla siempre España en los momentos decisivos. España no es una invención de las cancillerías europeas, la resultante de un tratado de paz más o menos impuesto. Lleva siglos de vida propia perfectamente definida por su raza, por su lengua, por su geografía, por su historia, por su aportación a la cultura universal. No es fácil disponer de su presente ni, mucho menos, de su porvenir. Aun suponiendo y es mucho suponer que pueda caer arrollada por la fuerza bestial de sus enemigos, su deber es caer con dignidad, resistir hasta el fin porque sólo así sería indefectible su resurgimiento futuro. Y, por de pronto, España piensa en la victoria, porque está segura de merecerlo” (10 de noviembre de 1938).
    “España, por fortuna, la España leal a nuestra gloriosa República, cuantos combaten la invasión extranjera, sin miedo a lo abrumador de la fuerza bruta, habrán salvado, con el honor de la Europa occidental, la razón de nuestra continuidad en la Historia” (6 de enero de 1939).
  3. Anticapitalismo:
    “Habrá que reparar en cuán grande ha de ser el resentimiento y cuán hondo el odio contra la tradición y contra la continuidad histórica de tantos miles de hombres que habrían visto inmoladas, sesgadas materialmente generaciones enteras en el gran choque de las plutocracias occidentales, cuántos los llevados en alas de una retórica rezagada a una guerra implacable, para defender el predominio del capital que los esclaviza y la forma de convivencia humana que sacrifica al individuo a la estadística” (24 de julio de 1938).
  4. Antiimperialismo y apuesta por el socialismo:
    “Para combatir el imperialismo, es decir, las ambiciones desmedidas y forzosamente homicidas de las plutocracias, empecemos por arrojar nuestro Imperio a la espuerta de la basura. Después, con las armas en la mano, las armas que ese imperio nos obligó a empuñar para que le sirviéramos, vamos a servirnos a nosotros mismos y, de paso, a la humanidad entera, proclamando nuestra voluntad de estructurar y de construir un orden social más en armonía con nuestras fatalidades y con nuestra libertad, con nuestras necesidades y con nuestras aspiraciones. Desde entonces se habrá iniciado el ocaso, no precisamente de las revoluciones, sino, por el contrario, de las guerras imperiales y nacionalistas, porque toda guerra estará ya más o menos complicada con la Revolución” (24 de julio de 1938).
  5. Elogio de la figura de Julio Álvarez del Vayo:
    “Cuando Álvarez del Vayo, nuestro representante en Ginebra, pronuncia ante la Sociedad de Naciones un alegato repleto de dignidad y de lógica, todo él conducido a probar de un modo perfecto la actuación hipócrita y perversa de quienes, habiendo propuesto la no intervención en España, ayudan a los agresores intervencionistas y privan al agredido de su derecho más incontestable: el de procurarse los medios para su defensa, los representantes de Inglaterra y de Francia, Lord Halifax y su compadre M. Bonnet, responden con sendos discursos, escritos de antemano, en que ni se intenta una refutación, con dos piezas de vulgarísima oratoria diplomática que ni siquiera pretende convencer a nadie… La voz de España ha sonado serena, cortés y varonil, en boca de Álvarez del Vayo” (22 julio de 1938).
  6. Críticas ininterrumpidas a la praxis de la Sociedad de Naciones:
    “A la brutalidad de los hechos la Historia nos tenía habituados. Nos consolaba la esperanza en la realización futura, más o menos remota, del Derecho. La Sociedad de Naciones nos aleja esta esperanza. Siglos antes que la Sociedad de Naciones viniese al mundo, se aceptaba como principio incuestionable de Derecho público que la conquista de un pueblo, el hecho bruto de la conquista, no abolía el derecho a la soberanía del soberano despojado, si éste no lo decía y se obstinaba en mantenerlo. Los pueblos se ajustaron a este principio más de una vez; otras, procuraron soslayarlo; cínicamente nunca fue contradicho. Si la conducta de Ginebra [sede de la Sociedad de Naciones] con el pobre Negus de Abisinia se convierte en precedente jurídico, el derecho público habrá retrocedido varios siglos, por obra y gracia de la Sociedad de Naciones.” (12 de junio de1938).
    “Nunca para el bien es tarde. Quiero decir que todavía la Sociedad de Naciones pudiera redimirse de sus muchos pecados, siendo por una vez, lo que tantas veces no ha sido; un coadyuvante sincero en la ingente labor para el triunfo de la justicia entre los pueblos. Si, fiel a su corta y lamentable tradición, sigue siendo un instrumento en manos de los poderosos para asegurarse la paz armada, que es acrecentar la guerra futura, por el camino más corto, es decir, mediante el exterminio de los débiles, bien pueden los buenos checoslovacos pedir a Dios que la Sociedad de Naciones no se ocupe de ellos.” (25/9/1938)
    “La Sociedad de las Naciones, ese organismo de trágica opereta, o, si lo preferís, ese esperpento, en el sentido que dio nuestro Valle Inclán a la palabra, es una institución tal al servicio de la guerra, quiero decir tan al servicio del fascio, como los cañones de Hitler y los manejos pacifistas de Chamberlain. Al gesto de España, a las palabras del doctor Negrín, de insuperable valor moral, responde con su aquiescencia a controlar la retirada de nuestros voluntarios, cuidándose muy mucho como decíamos los académicos de no entorpecer en lo más mínimo la actuación salvadora del Comité de No Intervención, donde figuran los invasores de España” (6 de octubre de 1938).
  7. Elogios al presidente Juan Negrín:
    “Las más de las veces al vencedor lo hace el vencido, ha dicho el doctor Negrín en su magnífico discurso a la nación española, pronunciado en Madrid hace unos días. La frase, realmente lapidaria, del doctor Negrín tiene hoy un valor de circunstancias que iguala a su valor de verdad universal. Al vencedor lo hace, en efecto, en efecto el éticamente vencido, el que se adelanta a su derrota con el convencimiento de merecerla… El doctor Negrín no mienta en su discurso a nuestro Don Quijote; pero bien claro se ve que como buen español lo lleva en el alma. ¿Quién habla de rendirse viene a decirnos cuando estamos luchando contra los traidores de casa y la codicia de fuera? Y estos otros conceptos de estirpe platónica: cuando se lucha por la justicia, ¿quién puede estar au-dessus de la mêlée [por encima del conflicto]?” (25 de junio de1938).
  8. Contra el cinismo político y la retórica mala:
    “Asusta pensar hasta qué punto los hombres propugnan la paz y trabajar para la guerra futura, defender el orden social establecido y contribuir a su más implacable subversión; aterra pensar cuánta es la fe de la política europea en la retórica mala, en la virtud de las palabras horras de todo contenido, como parapetos defensivos contra las realidades futuras, como banderas para alistar incautos, o como armas arrojadizas con que achocar al adversario” (9 de agosto de 1938).
    “En una clase de lógica como la nuestra hubiera dicho Juan de Mairena a sus alumnos es difícil tratar de política internacional, sin cometer graves yerros. ¿Comprendéis vosotros que un pueblo, mejor diré un gobierno [el francés], que abandona las fronteras de su propio territorio o las rutas que a él [el inglés] conducen, vaya a la guerra por defender las fronteras de otro país [Checoslovaquia], cualesquiera que sean los compromisos que con el tenga contraídos? Pues las cancillerías de Europa han estado a punto de convencernos de que eso no es ningún absurdo. Claro que… a punto nada más” (25 de septiembre de 1938).
    “Los profetas a la manera de Juan de Mairena (que nunca tuvo la usuraria pretensión de acertar en sus vaticinios) somos los primeros sorprendidos cuando los hechos vienen a darnos la razón. ¿Con que era cierto que Francia no iría a la guerra por mor de Checoslovaquia? ¿Que mister Chamberlain no pensó jamás que había de achicharrarse todo él por tan poca cosa, cuando no consentía en quemarse los dedos por la cuestión de España? ¿Cómo es posible que cosas tan lógicas hayan podido coincidir con los hechos?”(6 de octubre de 1938).
  9. Sobre Pablo Iglesias Posse:
    “Hace ya algunos años que la voz de Pablo Iglesias ha enmudecido para siempre. Yo la oí por segunda y última vez la tarde en que pedíamos amnistía para los ilustres encarcelados de Cartagena. Llegados al monumento a Castelar, donde la manifestación debía disolverse, encaramado en el alto pedestal vimos aparecer a Pablo Iglesias, que nos dirigía la palabra. Las multitudes aplaudíamos. La voz del orador, algo parda y enronquecida, con aliento difícil de fuelle viejo, era todavía para mí, al menos la voz del compañero Iglesias, porque en ella aun vibraba aquel su acento inconfundible de humanidad auténtica… En cuanto a la voz de Pablo Iglesias, del compañero Iglesias, o, si queréis, del abuelo, yo prefiero escucharla en mi recuerdo o, mejor todavía, en labios de otros hombres no menos auténticos, no menos verdaderos, que aún nos hablan al corazón y a la inteligencia” (16 de agosto de1938).
  10. Elogio de Barcelona y de la cercanía de lenguas maternas:
    “En esta egregia Barcelona hubiera dicho Mairena en nuestros días, perla del mar latino, y en los campos que la rodean, y que yo me atrevo a llamar virgilianos, porque en ellos se da un perfecto equilibrio entre la obra de la Naturaleza y la del hombre, gusto de releer a Joan Maragall, a Mossèn Cinto, a Ausiàs Marc, grandes poetas de ayer, y otros, grandes también, de nuestros días. Como a través de un cristal coloreado y no del todo transparente para mí, la lengua catalana, donde yo creo sentir la montaña, la campiña y el mar, me deja ver algo de estas mentes iluminadas, de estos corazones, ardientes de nuestra Iberia. Y recuerdo el gigantesco Lulio, el gran mallorquín. ¡Si la guerra nos dejara pensar! ¡Si la guerra nos dejara sentir! ¡Bah! Lamentaciones son estas de pobre diablo. Porque la guerra es un tema de meditación como otro cualquiera, y un tema cordial esencialísimo. ¡Qué bien nos entendemos en lenguas maternas diferentes cuantos decimos, de este lado del Ebro, bajo un diluvio de iniquidades: ‘¡Nosotros no hemos vendido nuestra España!’. Y el que esto se diga en catalán o en castellano en nada amengua ni acrecienta su verdad” (6 de octubre de 1938).
  11. Elogio de los poetas concernidos:
    “Cerrado el libro de Serrano Plaja [El hombre y el trabajo], para su relectura, que es el mayor encanto de los libros bellos, pienso en una pléyade de poetas de España que, como Lorca y Alberti, son mucho más que aprendices de folclore. La voz de Lorca se ha extinguido para siempre, pero ha sido escuchado y vive en sus libros; la de Alberti alcanza hoy su plenitud, por fortuna nuestra, en sus labios y en sus libros. Y pienso en una voz que ha enmudecido, cuando apenas pudo ser escuchada y, sin embargo, merecía escucharse. Me refiero a otra voz, como la de Lorca, asesinada [no lo fue finalmente], la de mi amigo Morón [José María Morón Gómez], el poeta onubense. Morón escribió un libro (y acaso llegó a publicarlo) titulado “Minero de Estrellas”, dedicado a los mineros de Ríotinto. Como Alberti, como Emilio Prados, como Serrano Plaja, Morón se acercó al alma del pueblo, no solamente para oírla cantar; supo también, piadosamente, escuchar su fatiga. Y descendió con él a las entrañas de la tierra, a las tinieblas de la mina… Creo que el libro de Morón debe publicarse y, si se publicó, reimprimirse.” (21 de octubre de 1938).
  12. Agradecimientos a la Unión Soviética:
    “Entre esos disimuladores hay algunos un tanto arrepentidos de su conducta, no por el daño que hicieron a España, sino por miedo a ser señalados entre los suyos como desleales a su patria, porque vendían como política nacional una política de clase. Entre ellos ha alguno que, no contento con contribuir al asesinato de España, vendía a su nación y, además, a su clase. De ese, menos que de nadie, hemos de contribuir nosotros a cohonestar la conducta. Toda nuestra gratitud, en cambio, será poca para nuestros verdaderos amigos de Francia y de Inglaterra, y para quienes, como el representante de la URSS lucharon sin tregua por entorpecer los manejos hipócritas, y revelar al mundo el cinismo y mala fe de los cuatro Gobiernos aludidos, a saber: Inglaterra, Francia, Alemania e Italia” (23 de octubre de 1938).
    “Se nos ha calumniado, dentro y fuera de España, diciendo que nosotros también servimos una causa extranjera; que trabajamos por cuenta de Rusia. La calumnia es doblemente pérfida, pero tan grosera, que no ha podido engañar a nadie que no sea perfectamente imbécil. Porque todos saben (están hartos de saber) que Rusia, ese pueblo admirable, que renunció a su imperio para liberar a sus pueblos, no atentó nunca a la libertad de los ajenos y que no tuvo jamás la más leve ambición territorial en España. Esto lo saben todos, aunque muchos disimulen ignorarlo” (22 de noviembre de1938).
  13. Orgullo de ser español:
    “España ha sido consecuente consigo misma, cuando el doctor Negrín la ha proclamado como sustentadora de los valores éticos universales, cuando el doctor Negrín y Álvarez del Vayo han exaltado en Ginebra la hoy lamentable Ginebra, tantas veces antaño patria y asilo de libertad el gesto españolísimo, y han sabido oponer la suprema hombría de bien al despotismo del fascio inverecundo y a la suprema avilantez del fascio encubierto. España ha sido consecuente consigo misma cuando, abrumados nosotros por la adversidad y en los momentos de mayor angustia, nos ha hecho sentir el supremo orgullo de ser españoles. De suerte que ya sabemos que no todo fue sorpresa en lo pasado, y sospechamos que no todo ha de serlo en el futuro” (23 de octubre de 1938).
    “El gobierno de nuestra República, en el ejercicio de un derecho incuestionable, y en el cumplimiento de su más alto deber, ha formulado, en el documento del doctor Negrín, de todos conocido, las líneas generales de los fines de guerra para España entera. Nada en ellos se prejuzga; nada en ellos implica coacción y amenaza. Todo en ellos significa atención y respeto para todas las buenas voluntades de España. Meditadlo bien. Y escuchad, al par, el dictado de vuestra conciencia. Él os señalará el único camino para ser españoles” (22 de noviembre de 1938).
  14. Palabras a los brigadistas:
    “A los voluntarios extranjeros: Cuanto hay de trágico en la gesta española de nuestros días culmina en el hecho de que hayan de abandonarnos nuestros mejores amigos, los hombres abnegados y generosos, como Jorge Hans cito un nombre egregio en representación de toda una legión de héroes, que han combatido por un ideal de justicia y por la España auténtica, frente a los traidores de nuestra casa y a los mercenarios y serviles, obedientes a la perfidia reaccionaria de dentro y a las iniquidades codiciosas de fuera.
    Ellos, los voluntarios por excelencia, se marchan porque así lo exigen altísimas razones de Estado.
    Con su ausencia, en efecto, queda algo que nadie puede poner en duda. España lucha sola, completamente sola, contra la invasión extranjera: contra los sediciosos, desnaturalizados por su propia conducta, y las tropas que, cobarde y subrepticiamente, han introducido en España dos grandes naciones tan poderosas como envilecidas por sus dictadores.
    Nuestros peores enemigos han entrado todos por las puertas de la traición. Frente a ellos se yergue solitaria la hombría española, envuelta en los férreos harapos de nuestro Don Quijote, pero bañada en luz, toda vibrante de energía moral.
    No es sólo la disciplina -que ya sería bastante en estos días de guerra-; es también sobre todo una profunda convicción la que me lleva a aceptar como español, y aplaudir sin reservas, el gesto y las palabras del doctor Negrín. Pero un deber de gratitud no menos imperioso, y un impulso cordial no menos sincero, dictan también estas palabras. Amigos muy queridos, compañeros, hermanos: la España verdadera, que es la España fiel al Gobierno de su República, nunca podrá olvidaros. En su alma lleva escritos vuestros nombres: ella sabe muy bien que el haber merecido vuestro auxilio, vuestra ayuda generosa y desinteresada, es uno de los más altos timbres de gloria que puede ostentar” (29 de octubre de 1938).
  15. Elogio a la resistencia de Madrid:
    “Quien oyó los primeros cañonazos disparados sobre Madrid por las baterías facciosas, emplazadas en la Casa de Campo, conservará para siempre en la memoria una de las emociones más antipáticas, más angustiosas y perfectamente demoníacas que pueda el hombre experimentar en su vida. Allí estaba la guerra, embistiendo testaruda y bestial, una guerra sin sombra de espiritualidad, hecha de maldad y rencor, con sus ciegas máquinas destructoras vomitando la muerte de un modo frío y sistemático sobre una ciudad casi inerme, despojada vilmente de todos sus elementos de combate, sobre una ciudad que debía ser sagrada para todos los españoles, porque en ella teníamos todos -ellos también- alguna raíz sentimental y amorosa. Los asesinos de Madrid, asesinos de España, estaban allí, crueles, implacables… Pero no entraban. ¡Ah! No podían entrar. Hubo de aplazarse indefinidamente el sacrílego Te Deum en la Puerta del Sol que proyectaban aquellos enemigos de Dios, para festejar la consumación de su crimen. No entraron, no podían entrar, porque Madrid no lo consentía. Un general insigne y unos cuantos capitanes egregios ¿habrá algún día bronce bastante para ellos? cuajaron con pechos madrileños un frente de combate, una barrera infranqueable para el odio faccioso. Ha pasado un año, y para asombro del mundo ¿merece el mundo tan sublime espectáculo esa barrera sangra, pero no cede. ¿Triunfará Madrid? La victoria la ha ganado cien veces, quiero decir que cien veces la ha merecido” (8 de noviembre de 1938).
  16. Autocrítica y modestia:
    “Yo siento mucho no haber meditado bastante sobre política. Pertenezco a una generación que se llamó a sí misma apolítica, que cometió el grave error de no ver sino un aspecto negativo de la política, de ignorar que la política podía ser algún día una actividad esencialísima, de vida o muerte, para nuestra patria. No es extraño que no sea un hombre de mi quinta, sino de otra posterior, el doctor Negrín, quien tiene hoy la gloria de interpretar, en plena guerra, la voluntad política de España, en un documento que ya la Historia ha hecho suyo, y que merece el respeto y la admiración de todos, Cábeme la profunda satisfacción de no haber sido totalmente recusado en mi vejez por los pecados de mi juventud, de que todavía se quiera escuchar mi voz, cuando tantas otras, justamente autorizadas, tienen la palabra” (13 de noviembre de 1938).
  17. Ideario político:
    “A todos los españoles. Más de una vez he dicho, y nunca me cansaré de repetirlo, que mi ideario político se ha limitado siempre a aceptar como legítimo solamente el Gobierno que representa la voluntad del pueblo, libremente expresada. He de añadir que la palabra pueblo no tiene para mi una marcada significación de clase; del pueblo español forman parte todos los españoles. Por eso estuve siempre al lado de la República española, cuyo advenimiento trabajé en la modesta medida de mis fuerzas y dentro de los cauces que yo estimaba legales. Cuando la República se implantó en España, como una inequívoca expresión de la voluntad política de nuestro pueblo, la saludé con alborozo y me apresté a servirla, sin aguardar de ella ninguna ventaja material. Si ella hubiera venido como consecuencia de un golpe de mano, como imposición de la astucia o de la violencia, yo hubiera estado siempre enfrente de ella. Yo sé muy bien que dentro de una República se plantean problemas mucho más hondos que el estrictamente político son ellos de índole económica, social, religiosa, cultural, en suma, y que, dentro de esa República, caben ideologías no solo diversas, sino hasta encontradas. Pero por muy honda y enconada que sea la lucha, La República conserva su legitimidad mientras la voluntad del pueblo, libremente expresada, no la condene. Por eso cuando un grupo de militares volvió contra el legítimo Gobierno de la República las armas que de él había recibido para defenderla de agresiones injustas, yo estuve, sin vacilar, al lado de ese Gobierno desarmado. Sin vacilar, digo, y también sin la menor jactancia; porque creía cumplir un deber estricto. Los profesionales de las armas no eran ya el Ejército de España: el Ejército de España era entonces, para mi, aquel que el pueblo hubo de improvisar con los mejores de sus hijos; un Ejército tan débil e insuficientemente armado por fuera, como fuerte y superabundantemente provisto, por dentro, de razón y de energía moral. Improvisado, digo, con los mejores de sus hijos, y no vacilo en añadir: con un pequeño grupo de voluntarios propiamente dichos, de hombres abnegados y generosos que venían a España, sin la más leve ambición material, a verter su sangre en defensa de una causa justa” (22 de enero de 1938).
  18. Contra las plumas mercenarias:
    Mas no exageremos nuestra extrañeza. Gran parte de la Prensa, a cuyo cargo está la labor de formar la opinión, sirve a intereses de clase sin patria, cuando no a intereses fascistas, literalmente vendida al adversario. En Francia no es un secreto para nadie la cantidad que invierte Alemania en la compra de plumas mercenarias. Pero no es esto todo, ni seria suficiente. En las esferas del gobierno y de la plutocracia anglo-francesa imperante reina el terror a un despertar verdadero de la conciencia de los pueblos. El error monstruoso, o la iniquidad sin ejemplo, que supone la llamada no intervención en España, enderezada toda ella a hacer creer que la lucha en nuestra península es una mera guerra civil promovida por Rusia, una lucha de opiniones encontradas, cuya repercusión más allá de nuestras fronteras, sólo podría contribuir a precipitar la revolución social; la ocultación del hecho verdadero que es, a todas luces, la invasión constante, sistemática y progresiva de nuestro territorio por quienes aspiran a un nuevo reparto del mundo en detrimento de los dos Imperios democráticos del occidente europeo, es algo que no admite el total desenmascaramiento, sin una repulsa de fondo, ajena a todo juego polémico de partido, que llevaría a los pueblos de Inglaterra y de Francia, despiertos, a pedir cuentas demasiado estrechas, a imponer las más terribles sanciones a los culpables. Cierto que en Inglaterra y en Francia han sonado ya voces acusadoras, que suponen conciencias vigilantes; más todo ello no ha roto la espesa costra del engaño. Para muchos, los más, estas voces cantan de falsete, responden a intereses políticos y sociales no siempre legítimos, simulan peligros inexistentes. Se ignora que, aun en el caso de que las voces apocalípticas no fueran enteramente sinceras, coinciden con la realidad de los hechos, que en política se miente muchas veces con la verdad y que no falta quien señale peligros verdaderos sin creer en ellos” (6 de enero de 1939).
Tumba de Antonio Machado (1875-1939) en Colliure.

Entrevistado por La Voz de Madrid el 8 de octubre de 1938, Machado daba cuenta de las razones de su compromiso redoblado: “Jamás he trabajado tanto como ahora. De ser un espectador de la política, he pasado a ser un actor apasionado. Y el motivo que me ha hecho, a mis años, saltar a este plano, ha sido el de la invasión de mi patria. ¡España, mi España, a punto de ser convertida en una colonia italiana o alemana…! La sola posibilidad de hecho semejante hace vibrar todos mis nervios y conduce mi pluma sobre las cuartillas, despertando energías insospechadas y rebeldía que creía apagadas para siempre. No. No puede ser y no será. A España no se la domina. Mucho menos para complacer a un puñado de traidores…”

Con esa rotundidad hablaba nuestro poeta y prosista imprescindible, ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar.


PS: Para futuras reediciones de esta recopilación de artículos de Machado: a) deberían corregirse las erratas en la separación de palabras por fin de línea; b) algunos artículos demandan algunas notas a pie de página; c) deberían corregirse los errores y erratas de los artículos en su edición originaria, no tiene ningún sentido mantenerlos (aunque no se hayan podido encontrar aún los textos originales de nuestro gran poeta). Por ejemplo, ¿qué sentido tiene mantener las referencias a Jaurès con el acento cerrado?

Salvador López Arnal

Som dones, som lingüistes, som moltes i diem prou

Aquest és el títol del llibre publicat per Eumo Editorial que us vull recomanar, Som dones, som lingüistes, som moltes i diem prou. Està coordinat per una prestigiosa sociolingüista, Carme Junyent, molt coneguda últimament perquè els seus estudis sobre l’ús del català han fet sonar l’alarma sobre la seva devallada. En el cas del llibre que ens ocupa vol queixar-se, protestar, però també, sobretot, aclarir conceptes per mirar de frenar els desdoblaments. En l’àmbit del discurs lingüístic, són aquelles paraules referents a persones que es diuen en gènere masculí i a continuación en femení —l’ordre de precedència pot variar— per tal d’evitar els noms genèrics en masculí, propis de la llengua catalana, castellana i moltes d’altres (amics i amigues, nenes i nens, encantadores i encantadors, etc.). L’anglès no té tant problema. No hi ha gèneres, excepte en els pronoms personals (she/he, ‘ella/ell`).

Carme Junyent (1955)

Som moltes, diu el títol entre altres coses. Tantes autores són les coordinades, que es fa difícil de recensionar el llibre. Així que m’atreveixo a afegir-m’hi, com una més. Més que res, per no diluir els arguments principals, tot proposant-me la màxima claretat. Durant nou anys vaig ser redactora de lèxic a editorials i la resta de la vida, professora de castellà, d’institut i a la UNED. Així que permeteu-me que em posi didàctica. Poser massa didáctica.

Com neix aquesta forma lingüística?
Des dels anys 70 del segle passat autores individuals i grups feministes van començar a fer crítica del llenguatge “masculinitzat”. No és fins a principis d’aquest segle que alguns paÏsos es plantegen el problema com a mostra d’implicació en l’empoderament de les dones. Per quins set sous el genèric de ‘dona-home’ ha de ser ‘home’?
Les lingüistes, en general, diuen que mai cap paraula ha canviat una realitat, que allò important és que les dones siguin a les institucions i impulsin polítiques d’empoderament de les dones, no canviar paraules ni formes gramaticals.

Quin és el paper de la lingüística en tot això?
La lingüística té multitud d’especialitzacions, però es poden dividir en dos grans grups: les descriptives i les normatives.
Les decriptives estudien els sons, les formes, les funcions i l’evolució de les paraules d’una llengua. També les varietats geogràfiques, socials, històriques…
Les normatives recullen les paraules assentades per l’ús i les defineixen en diccionaris de diversos tipus, confeccionen les gramàtiques normatives, estableixen la forma unificada d’escrire les paraules —l’ortografia— i de redactar —els estudis del discurs—. Les normatives serveixen per no disgregar una llengua, per enfortir-la de manera que no es deixi substituir amb facilitat per una altra.
Els desdoblaments de les paraules que tenen dos gèneres xoquen amb la norma de les llengües amb les paraules genèriques o inclusives dels dos gèneres, majoritariament però no totes, en masculí.

Qui té la missió de vetllar pel bon ús de la llengua?
El català s’encomana a l’Institut d’Estudis Catalans. L’espanyol, a la Reial Acadèmia Espanyola (més a les Acadèmies de la Llengua de cada país on es parla espanyol). El francés té “l’Académie” —va ser la primera llengüa a tenir aquesta institució—, però n’hi ha d’altres, com l’anglès, que s’encomana al seu diccionari més prestigiós, l’Oxford, vinculat a la Universitat del mateix nom. I les que ho fan d’altres maneres.
Els polítics solen dictar normes per tal d’adaptar la llengua administrativa als temps que corren, o més aviat a les ideologies que ells defensen. El que no està tant clar és que ho facin sense encomenar-se a la institució lingüística corresponent, cosa que afavoreix la ideologització subtil, en general de mal record. Mentrestant l’Institut d’Estudis Catalans calla. Espera amb prudència descriptiva a veure si es consoliden les noves formes. Potser hauria de donar orientacions.

Quins problemes tenen els desdoblaments?
—Són farregosos.
Imagineu la frase “Els cosins van jugar amb els nens veïns i van tornar encantats, la mar de contents”. En front de “Els cosins i cosines van jugar amb els nens veïns i les nenes veïnes i van tornar encantats i encantades, la mar de contents i contentes”. Per sort la gent no parla així. Els autors de ficció són en general respectats. Els que ho tenen pitxor són els escriptors de no ficció.
M’ha vingut a les mans un text d’economia en castellà: “Llegados a este punto es posible que se halle tentada, se halle tentado, a emitir un juicio de valor sobre el Sistema Capitalista”. I un altre de botànica en català d’un catedràtic emèrit de la UB sobre els pollancres gavatxos [es veu que aquest arbre va entrar a Catalunya per França]: “Val a dir que algunes obres modernes li canvien aquest nom tradicional pel de pollancre italià [l’arbre és d’origen italià], potser per evitar un adjectiu que té connotacions racistes o pejoratives per les castes orelles (i els castos pàmpols) dels lectors (i les lectores) políticament correctes (i correctos)”. El Dr. Josep Vigo i Bonada apunta no sols contra els desdoblaments, sinó també contra la correcció moral (gavatxos), posa en evidència l’arbitrarietat pròpia dels gèneres (l’orella/els pàmpols) i embogeig irònicament desdoblant quan no existeix la possibilitat (correctos).
No tothom té tant d’humor o té l’humor d’enfrontar-se als excessos del moment. Hi ha qui opta per anar alternant el genèric en femení amb el genèric en masculí o els desdoblaments amb el genèric en masculí, com qui amaneix: una mica de sal i una mica de pebre.
—Són inconstants.
Per la raó anterior, els autors que s’acullen als desdoblaments no els poden mantenir en tots els casos que pertocarien. I els animalistes, què? També haurien de protestar per falta de respecte a les famelles quan es parla d’ocells o escarbats i de falta de respecte als mascles quan es parla de les oques, les balenes, les formigues, les serps, etc. Per no dir res de les pobres famelles sabates i els pobres mitjons mascles, què hi pinten?

Judith Butler (1956)

Les ideologies no haurien de deixar petge?
Esclar que sí que en deixen. Tots els modes de vida i de pensament en deixen, però solen romandre algunes de les paraules que no atempten contra l’estètica, i de les formes que no entortolliguen el discurs. Per exemple, Karl Marx va deixar termes com “alienació” en el sentit del ‘fet d’assumir valors polítics i morals que van contra els pròpis interessos o identitat i plegar-se als valors dominants’.
El feminisme és una ideología important i es pot dir que ja ha deixat el terme gènere en el sentit de ‘identificació psicológica de pertenència a un sexe independentment que l’individu sigui portador d’aquest mateix sexe’. En canvi, la paraula sexe queda més restringida a ‘òrgan sexual’. Judith Butler ha sigut una de les feministes que més ha elaborat teòricament aquesta paraula manllevada de la gramática. Potser tindrà el mateix èxit que Marx amb el seu terme. No ha sigut ella la primera en usar la paraula en aquest sentit, però sí en definir-la amb claretat. No és extrany que les precedents fossin també angloparlants (per l’única diferenciació de gènere she i he en la seva llengua, que coincideix amb la diferenciació sexual) i un pèl puritanes perquè així evitaven parlar de sexe. En aquest ordre de fenòmens, s’ha creat la paraula acrònima LGTB pels que no se sentien identificats amb cap dels dos gèneres, però aquesta ha topat amb més problemes: l’acròmim es fa difícil de dir i a més a més hi ha formes de sexualitat que no s’hi senten recollides (els totalment asexuals, per exemple) i afegint’hi lletres potser sempre es quedarà curta.
Per més feminista que una persona sigui, no seria sensat, com diu la Carme Junyent, partir del principi que cada individu ha de ser acceptat tal com és? No forcem el discurs, que volent ser tan correctes, l’estrafem.

Mercè Romaní

Las falsas autorías

Indagaciones en torno al origen de la frase “Quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite”, falsamente atribuida a diversos autores.

Entre las respuestas recibidas en este blog a un artículo dedicado a la carta que supuestamente le escribió Abraham Lincoln al maestro de su hijo (entrada del 7 de octubre de 2014), algunas le quitan importancia al hecho de que la carta no sea auténtica y defienden que lo importante es su contenido, lo que transmite. Una cosa no quita la otra, es verdad, pero no es lo mismo un documento auténtico que una falsificación, y, en general, se lleva mal con el sentido de la justicia atribuirle a alguien frases que no ha dicho. Y Abraham Lincoln nunca escribió esa carta que se le atribuye.

Las falsas atribuciones de autoría deliberadas (como la de la carta de Abraham Lincoln) no deben confundirse con las atribuciones dudosas, aquellas que, por diferentes razones (cada caso es particular), plantean dificultades sobre la identificación correcta del autor de un documento. Así, por ejemplo, salvando las distancias, los especialistas han debatido mucho sobre la autoría de la Ilíada y la Odisea, obras que no pierden ninguno de sus grandes méritos por mucho que se cuestione la existencia y la autoría de Homero. O, sin ir tan lejos, sobre la autoría anónima de La vida de Lazarillo de Tormes, motivo también de numerosas hipótesis y suposiciones, algunas muy bien argumentadas. En uno y otro caso importan las obras y, menos, quiénes fueran sus autores.

Homero (s. VIII a. C.)

De una obra literaria “de dudosa autenticidad en cuanto al contenido o a la atribución” (DRAE) se dice que es apócrifa, y así fue calificada desde su publicación en 1614 la novela conocida como el Quijote de Avellaneda o Quijote apócrifo (por querer aprovecharse de la fama del personaje creado por Miguel de Cervantes), firmada por un tal Alonso Fernández de Avellaneda (seudónimo). Una novela apócrifa utiliza para promocionarse el prestigio de la obra de otro autor, pero no debe confundirse con aquella a la que trata de imitar. El juego limpio vale más que el juego tramposo.

En el continente digital llamado Internet, las falsas atribuciones son un tema recurrente, sobre todo cuando un documento falso es difundido masivamente como si fuera verdadero. Esto pasó en el 2000 con la supuesta carta de despedida de García Márquez, en el 2009 con un poema atribuido falsamente a Pablo Neruda (“Muere lentamente”) y en muchos otros casos igualmente denunciables. Sirven para confirmar lo obvio: a veces, algunos documentos falsos de mérito escaso o nulo utilizan el nombre de un autor famoso para promocionarse. Tratan, pues, de dar gato por liebre. Puede ocurrir que algunas de estas falsas atribuciones sean bienintencionadas y se originen en el desconocimiento o el error (a cualquiera le puede fallar la memoria y atribuir una frase a alguien que no la dijo), pero otras son claramente fraudulentas y pretenden engañar al receptor. Veamos lo que pasa con la frase que encabeza este escrito, “Quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite”, que se ha convertido en un verdadero precepto educativo para padres y profesores.

Robert Louis Stevenson (1850-1894)

La encontramos por primera vez en páginas de psicología y pedagogía atribuida al Dr. Jekyill, el personaje de Stevenson (El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde). Seguramente muchas de esas páginas partían de la misma fuente y no habían comprobado su veracidad, pues es una atribución verosímil, que parece encajar con la novela y con el personaje, pero la frase no aparece ni en la novela ni entre las citas más famosas de Stevenson. Es posible, nos dijimos, que proceda de una de las muchas adaptaciones teatrales, cinematográficas o televisivas de la novela, no podemos asegurarlo (hemos visto algunas de las películas inspiradas en la novela y no la hemos encontrado), pero en ese caso no sería una frase de Stevenson sino de alguno de los guionistas que lo adaptaron (cada cual a su manera). En cualquier caso, esta atribución sólo aparecía en páginas escritas en castellano o en catalán, pero no en las escritas en otras lenguas, lo que hacía más dudosa la atribución.

Oscar Wilde (1854-1900)

Para resolver el enigma, consultamos a algunos amigos aficionados a las citas literarias. Uno de ellos nos dijo que la frase le sonaba a Oscar Wilde, una atribución casi tan verosímil como la de Stevenson; otros, que se trataba seguramente de una frase comercial del mismo tipo que aquellas otras cursiladas de “Hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana”; pero fueron más los que, sin mayores precisiones, señalaron que era una frase propia de los libros de autoayuda… Pero, dejando a un lado las comparaciones, comprobamos que la atribución a Oscar Wilde tenía algunos adeptos en Internet, pero, en cambio, la frase no aparecía en ningún repertorio de sus frases más famosas.

Catulo (h. 87 a. C.- h. 57 a.C.)

Con ayuda del traductor de Google, buscamos la frase en diferentes lenguas con un resultado dispar. Algunos internaturas y blogueros, sobre todo anglosajones, voluntaria o involuntariamente parecen atribuirse a sí mismos la frase, pues, sin señalar su origen ni entrecomillarla, la transcriben entre sus propios comentarios; otros la consideran un proverbio chino; otros, sueco; los hay (sobre todo, italianos) que se la atribuyen a Catulo; otros (sobre todo, alemanes), a Hellen Keller... Como la atribución a Catulo podía parecer verosímil, buscamos entre sus versos, consultamos el Aurea dicta (colección de dichos y proverbios de la antigüedad grecolatina), preguntamos a profesores de clásicas… y llegamos a la conclusión de que la frase no es de Catulo. En cuanto a Hellen Keller, por sus difíciles circunstancias biográficas (sorda y ciega), por su extraordinario ejemplo de superación y por su vocación pedagógica, podría haber escrito alguna vez frases similares, pero en las recopilaciones de sus citas no aparece ésta, aunque, naturalmente, podemos estar equivocados, en ésta como en las otras atribuciones rechazadas.

Hellen Keller (1880-1968)

Así que nos quedan dos atribuciones por contrastar, la que considera que la frase es un proverbio sueco y la que la considera un proverbio chino. En la Red la hemos encontrado en una selección de proverbios suecos, pero no en otras; y lo mismo nos ha pasado con los proverbios chinos: aparece en alguna antología de proverbios chinos, pero no en otras. Cuesta trabajo pensar que la frase se formulara originalmente de manera tan parecida en chino y en sueco, aunque su significado básico puede haber sido formulado de mil maneras diferentes en mil lenguas distintas. Es decir, esa coincidencia entre dos supuestos orígenes tan distintos, más que disipar las dudas sobre el origen de la frase, contribuye a aumentarlas. En definitiva, de esta indagación podría concluirse que muchas de las atribuciones conocidas de la frase son falsas y que, como regla general, en caso de duda, habría que comprobar siempre la procedencia de lo que se va a citar, y en la imposibilidad de comprobarlo, señalar su origen dudoso. Así se evitarían malentendidos y falsas atribuciones.

F. Gallardo

Perifèria

Fitxa tècnica de la pel·lícula

Títol original: Perifèria. Direcció: Xavi Esteban i Odei A. Etxearte
Guió: Odei A.-Etxearte, Xavi Esteban, Èrika Sánchez i Xavier Valls
Realització: Èrika Sánchez
Productor: Èrika Sánchez
Productor executiu TVC: Jordi Ambrós
Productor delegat TVC: Daniel Barea
Director fotografia: Julián Elizalde
Muntatge: Xavi Esteban
Director de producció: Gemma Comas
Música: Xavi Alías
Grafisme: Alberto Martínez. Gènere: Documental. Idioma original: català, castellà i àrab. Any: 2020.

Perifèria, documental dirigit per Odei A. Etxearte i Xavier Esteban, des que va presentar-se a l’octubre de 2020, a la 65 edició de la Seminci (Setmana Internacional de Cinema de Valladolid) ha tingut un llarg recorregut per diferents festivals internacionals i encara es pot veure als cinemes de Barcelona després de varies setmanes d’exhibició. Aquesta pel·lícula rescata la memòria de l’arquitecte colomenc Xavier Valls, mort a l’atemptat d’ETA a Hipercor (un assassinat massiu on van morir 21 persones i 45 van resultar ferides), i de tot un periode de la història urbanística de la nostra ciutat, per la qual cosa ha estat definit com “un proceso que recorre desde la oscuridad de una memoria enterrada hasta una luz presente y cómo este pasado ilumina el presente”. Recentment, amb motiu de la projecció comercial de la pel·lícula, s’ha publicat al diari digital VilaWeb una entrevista de Clara Ardévol Mallol i fotografies d’Albert Salamé amb els fills de Xavier Valls, Jordi i Xavi. Per la nostra part, com que pensem que els joves de Santa Coloma han de conèixer la història que narra Perifèria i els seus personatges, reproduïm a continuació aquesta entrevista i agraïm als autors i a VilaWeb el permís per poder fer-ho.

“Si el que va passar a Santa Coloma hagués passat a Barcelona, s’estudiaria a totes les universitats”

Entrevista a Jordi Valls i Xavi Valls sobre ‘Perifèria’ · El documentari connecta el passat i el present de Santa Coloma de Gramenet i reivindica el seu pare, Xavier Valls, arquitecte que va transformar la ciutat i va morir en l’atemptat d’Hipercor.

Jordi Valls i Xavi Valls 01.06.2021 Foto: Albert Salamé / VWFoto

Dos germans rebuscant entre els documents i records del seu pare, uns arxius que expliquen la història d’una ciutat. És una de les escenes principals de Perifèria, un documentari dirigit per Odei A.-Etxearte i Xavi Esteban en què el passat i el present de Santa Coloma de Gramenet es connecten per mitjà de les resistències veïnals. El film recorda i reivindica l’anomenat Pla Popular del 1978, una iniciativa ciutadana canalitzada per tècnics com l’arquitecte Xavier Valls que va convertir un suburbi maltractat per l’especulació i sense serveis en una ciutat per als veïns, amb escoles, mercats i ambulatoris. Tot i que va ser una fita col·lectiva, aconseguida gràcies a l’organització popular, la mobilització veïnal i la desobediència, Valls hi va tenir un paper central.
Parlem amb els seus dos fills, Xavi i Jordi Valls, sobre el documentari, que s’estrena avui als cinemes Verdi dins el festival DocsBarcelona. Ambdós hi apareixen i Xavi Valls també n’és guionista. Acabem la conversa parlant de la mort del seu pare, una de les vint-i-una víctimes de l’atemptat d’Hipercor, i de la importància de la justícia restaurativa. Tot i que el van conèixer poc, el llegat que els va deixar, diuen, es manifesta en coses palpables, com els seus edificis, i intangibles: els seus valors i tot allò que expliquen amb entusiasme els veïns.

Jordi Valls i Xavi Valls 01.06.2021 Foto: Albert Salamé / VWFoto


—Com era Santa Coloma abans del Pla Popular del 1978?
Xavi Valls [X. V.]: Quan el meu pare va arribar-hi de petit era un poble d’estiueig amb camps, vinyes, maduixers, un riu no contaminat…
Jordi Valls [J. V.]: Cap als anys cinquanta i seixanta hi va haver el boom migratori amb el desarrollismo del franquisme i la industrialització. Es va urbanitzar de manera salvatge i especulativa, però no hi havia carrers asfaltats, no hi havia clavegueres i la merda de les cases sortia al carrer, no hi havia enllumenat públic, no hi havia transport i la gent havia d’anar a peu a Barcelona…
X. V.: Es va passar de 15.000 habitants, quan ja s’havia crescut una mica, a 120.000. Es van construir les cases amb el barraquisme o l’autoconstrucció i també es van fer molts habitatges especulatius. Va créixer molt, però sense atendre serveis, amb els cotxes anant sobre el fang, amb manca d’escoles, amb només un CAP…

Jordi Valls i Xavi Valls 01.06.2021 Foto: Albert Salamé / VWFoto

—Arran d’això, la gent es va mobilitzar. De quina manera?
—J. V.: Per exemple, les dones havien d’anar a comprar lluny i, com que no tenien transport públic per a tornar, van organitzar segrestos d’autobusos perquè les portessin a casa.
—X. V.: S’agrupaven al final de la línia, pujaven i deien al conductor que les portés. Era un moment de molta mobilització, amb molts moviments antifranquistes. Hi havia moltes reivindicacions relacionades amb la ciutat, com la dels mercats. Una forma de reivindicar-los era quedar en l’espai on volien que es construís i fer una mena d’autoconstrucció amb caixes i una concentració. Es van netejar molts solars i els van protegir, i després es van convertir en places. La masia de can Mariner havia d’anar a terra però es va mantenir, perquè els veïns hi van dormir per parar les excavadores. Hi havia molts partits clandestins, les comissions de barri antecessores de les associacions de veïns, les parròquies progressistes, la feina de mestres, capellans i treballadors socials… Aquests actors ho articulaven.

—Fins i tot van arribar a fer classes als solars.
—J. V.: Sí, molt simbòlic i real. Reivindicació i proposta alhora.
—X. V.: El Pla Popular és la contraproposta a un pla estatal de reorganització del pla metropolità. Amb el porta a porta es va informar els veïns: els deien que podien anar a les reunions, associar-se… La policia franquista preguntava qui eren, els qui ho organitzaven, i ells tenien por, amb la sensació de fer coses que podien sortir cares. Un dia hi va haver una manifestació molt forta després que l’únic CAP deixés de donar servei perquè s’havia espatllat la caldera. La cosa va acabar amb tanquetes, detencions, consell de guerra…
“Les dones de Santa Coloma havien d’anar a comprar lluny i, com que no tenien transport públic per a tornar, van organitzar segrestos d’autobusos”


—Després de molta lluita veïnal el pla es va implementar. Què va significar?
—X. V.: Es va lliurar al primer ajuntament democràtic una proposta que determinava quantes escoles, mercats i ambulatoris calien, i la trama urbana i els recursos econòmics necessaris. És excepcional que en un context franquista facis un pla urbanístic de manera participativa. Hi ha barris de l’àrea metropolitana que han defensat serveis, però que això s’hagi fet amb un pla de ciutat que es lliura de manera tancada a l’administració és excepcional. Els veïns miraven el plànol i deien “aquí, hi ha d’anar això”. El paper del nostre pare, la nostra mare i altres tècnics era el de traduir-ho. Tothom volia el mercat al costat de casa i no podia ser…
J. V.: És únic a l’estat i segurament a Europa. Si hagués passat a Barcelona, s’estudiaria a totes les universitats. Els nostres pares van tenir el paper tècnic d’endreçar, canalitzar les reivindicacions. La mare era geògrafa i amb Jordi Borja i altres van treballar un urbanisme social i urbà.

—Quina filosofia hi havia darrere d’aquest urbanisme?
—X. V.: Quan el meu pare va sortir de la universitat només es llicenciaven dotze arquitectes. Era una professió amb molt de reconeixement.
—J. V.: Era l’arquitecte de Santa Coloma!
—X. V.: Tenia la mirada d’una arquitectura urbana i comunitària, molt avançat a la seva època. Aquesta idea que l’urbanisme ha d’ajudar no tan sols a millorar la ciutat, sinó també les persones, que puguin créixer i desenvolupar-se. Això és molt actual, però llavors era pioner. Deia que la plaça, l’escola i la biblioteca havien de ser un ecosistema vinculat, que el pati de l’escola es convertís en plaça els caps de setmana i la biblioteca donés servei a l’escola i fos també un espai de relació. Haver viscut la ciutat quan era un poble també li va donar una idea de quines eren les arrels i com havia d’evolucionar.


—Al documentari expliqueu com la vostra mare, María José Olivé, el va influir. En què va consistir aquesta influència?
—X. V.: Ell tenia una mirada més tècnica. La nostra mare s’havia vinculat al PSUC i a Bandera Roja, i quan es van conèixer van fer un tàndem molt bo en què ella tenia molts contactes i mirada política. El va estirar cap aquí, cap al fet de connectar la part tècnica amb els moviments polítics i socials.

—L’havien arribat a sondar perquè fos batlle.
—J. V: Primer, durant el franquisme. Santa Coloma era un polvorí tan ingovernable que el règim va buscar noms de consens. Ho va rebutjar, però diu molt de la persona benvista que era. Cap al 1978, el PSUC, amb qui havia estat més vinculat, li ho va tornar a proposar, però ell va preferir la via professional.
—X. V.: Quan va morir, jo tenia nou anys i en Jordi sis. El vam conèixer poc, i més en un àmbit adult. Però sempre es parla del carisma que tenia, que era una persona molt simpàtica, amb molta paciència, que escoltava, que explicava i traduïa les coses a persones joves i analfabetes. Podria haver estat una persona amb fums, però aterrava als barris i s’explicava. Era una persona molt humana, oberta i amb una capacitat de treball brutal.

—Se l’ha recordat prou?
—X. V.: La gent, sí, sempre ens ha transmès un agraïment que sento molt fort i proper. Però en l’àmbit de la ciutat i del projecte no hi ha hagut aquest reconeixement. Van posar el seu nom a la plaça de Can Mariner, però era una qüestió més vinculada a la manera com va morir, pel fet que morís en l’atemptat d’Hipercor i fos una figura important, que no pas per posar llum sobre què va fer. Tothom reconeix que Xavi Valls va tenir un gran paper en el Pla Popular, però alhora va ser una cosa col·lectiva que va crear cert fraccionament dins els partits.
—J. V.: S’ha oblidat més el Pla Popular que el meu pare. Ell no va voler ser reconegut, perquè la cosa important era el pla. Cal reivindicar el pla i també qüestions com la immersió lingüística. Ell va fer l’escola on es va fer la prova pilot de la immersió lingüística. És una cosa pionera, excepcional i bèstia, que en un lloc com Santa Coloma passés això. S’estigmatitza una mica el suburbi i sembla que allà no puguin passar certes coses.
“S’estigmatitza el suburbi i sembla que allà no puguin passar certes coses”

—Continua fort, el moviment veïnal a Santa Coloma?
—X. V.:
Com a tot el cinturó roig, hi ha hagut certa desmobilització. Allà hi ha una cultura de mobilització molt vinculada als sindicats, i no s’ha fet gaire per mantenir un teixit social. S’han mantingut unes estructures antiquades en associacions i moviments. Hi ha grups que mantenen reivindicacions, però no hi ha la lluita i efervescència d’aquell moment.
—J. V.: Amb l’arribada de la democràcia es va delegar el poder a les institucions, i amb els anys no han estat allò que esperàvem i hi ha hagut especulació, corrupció… Els moviments s’han parcel·lat: habitatge, ambiental… Abans tenien una idea més de ciutat i cohesionada des de les necessitats bàsiques.
—X. V.: També és important que hi hagi bons lideratges i referents, i passa poc. A Santa Coloma va passar amb totes aquestes figures. De la necessitat en van sorgir lideratges, i també de gent que venia de fora. És com quan algú va a Llatinoamèrica o a l’Àfrica a fer cooperació i ajudar al desenvolupament. És el que va fer gent com Gabriela Serra o els capellans rojos a Santa Coloma, venint de fora. Hi havia un conjunt de gent que feia de frontissa i ara falten més figures d’aquestes.

—Al documentari també es parla de la mort del vostre pare. Com van anar els fets el dia de l’atemptat d’Hipercor?
—X. V.
: Feia anys que la família no anava de viatge i aquell dia va anar a buscar uns bitllets a l’agència que hi havia a Hipercor. La meva mare no sabia que hi havia anat… Li van demanar el DNI i el va haver d’anar a buscar al cotxe. Va ser just quan va esclatar la bomba… Molt bèstia, perquè no era un lloc on ell hi fos gaires hores. A més, la persona que portava l’agència de viatges era una amiga. Si l’hagués atès ella, segurament li hauria dit que no calia que baixés a buscar el DNI.
—J. V.: Una casualitat fatídica.

—Com ho recordeu?
—J. V.: En recordo poc: situacions, sensacions… Sense entendre-ho. Érem a casa i van trucar alertant que no s’havia presentat a un acte que tenia. Era totalment imprevisible, perquè a més l’atemptat d’Hipercor va ser el primer massiu, va causar molta perplexitat.
—X. V.: Hi va haver un canvi de mirada sobre ETA, una estupefacció absoluta pel fet d’haver passat a matar civils. En aquell moment de la transició es van consolidar moltes coses, i aquest canvi de mirada n’és una. I el meu pare era allà al mig… La seva manera de morir ha format part d’allò en què s’ha convertit després ell.

—Com és créixer després d’aquest fet?
—J. V.: No vam conèixer el nostre pare, però l’hem conegut per mitjà d’una ciutat, que és Santa Coloma, i d’una gent. Això és molt bonic. La idea que tens del teu pare és per allò que ha fet, per allò que t’expliquen els veïns, per allò que veus de l’urbanisme… En part, això ens ha permès de pair la ràbia i elaborar-la per fer una cosa positiva. Cadascú fa el que pot, hi ha molta gent a qui li destrossen la vida i es queda amb la ràbia. Nosaltres ho hem pogut transcendir gràcies a això i a la nostra mare, que no ha tingut mai un relat des de la venjança i no ens ha volgut situar com a víctimes.

Jordi Valls i Xavi Valls 01.06.2021 Foto: Albert Salamé / VWFoto

No vam conèixer el nostre pare, però l’hem conegut per mitjà d’una ciutat, que és Santa Coloma”

—Com es fa, això?
—X. V.: No sabem com ho va fer… Hi va haver un dol molt fort els primers anys i ens vam vincular molt a Santa Coloma, vam anar a viure sobre els meus oncles i la meva àvia. Vam passar de viure a Barcelona, on érem els quatre, a viure a Santa Coloma, on érem molts: tenies xarxa d’amics, fills d’amics, el centre excursionista… Vam passar d’una unitat molt familiar a una de molt comunitària. Es va disgregar la part més individual i vam compartir la pena i la ràbia. També ens vam ajudar molt entre nosaltres i hi ha hagut teràpia, evidentment. Creixes coix i necessites suport. La nostra mare va acabar refent la vida i viatjant molt, involucrant-se en cooperació…
—J. V.: No es va quedar en la ràbia i la tristesa i ho va gestionar molt des de l’amor als fills, no volia traslladar-nos-ho ni que visquéssim amb això, que ens enquistéssim.

—Hi ha moltes víctimes que no ho poden viure des d’aquesta posició. Què en penseu?
—J. V.: Individualment, hi ha gent que pot sentir ràbia i és molt legítim, el dol és personal. Però a les associacions de víctimes hi ha gent partidista, mediàtica, hi ha uns interessos molt grans que han monopolitzat les associacions, que a partir dels noranta van ser cooptades per partits i grups mediàtics. Que la presidenta de la Fundació Víctimes del Terrorisme sigui María del Mar Blanco, que és d’un partit… En el món associatiu hi ha un codi ètic que no hauria de ser partidista. També s’han creat associacions que intenten donar una visió diferent i no estan tan arrelades al PP i aquests partits. Busquem una justícia restaurativa. Com a víctima, no he de dir si els presos han de ser a la presó o no, no m’ho han de preguntar. El 2012 vam anar a unes trobades a la UB amb l’esquerra abertzale, Rosa Lluch, Robert Manrique [supervivent a l’atemptat d’ETA a Hipercor]… Era la primera vegada que l’esquerra abertzale reconeixia el dany causat.

—De quina manera dóna més pau aquest reconeixement?
—J. V.: Tot reconeixement va bé. Les víctimes busquen justícia, que es reconeguin les seves necessitats. Que si eres allà i no has estat víctima mortal o ferida, potser igualment tens un dany psicològic que no et permet de treballar. Per això has de ser reconegut, però el ministeri no busca totes les víctimes. Ho fan les associacions…
—X. V.: Quan es va cometre l’atemptat, no hi havia organització per part de les administracions ni la societat civil. De fet, Manrique, fundador de la Unitat d’Atenció i Valoració d’Afectats per Terrorisme (UAVAT), és víctima d’Hipercor. Encara ara no hi ha un referent o oficina a l’administració per assessorar-te. Les víctimes d’Hipercor van guanyar el judici per la mala gestió de la policia i Interior, i s’hi va recórrer en contra… Hi ha hagut un tracte en què no s’ha reconegut les víctimes i els han dit que no tenien raó. A vegades són coses com el fet de no poder-te pagar un psicòleg. Nosaltres hem tingut recursos i xarxa, però hi ha gent que no pot.
—J. V.: I també hi ha històries de molta gent que ho gestiona com nosaltres o molt millor, però no es visibilitzen.

Robert Manrique: ‘No em sorprèn que no busquin les víctimes del 17-A, és una qüestió econòmica’

“Les associacions de víctimes del terrorisme a partir dels noranta van ser cooptades per partits i grups mediàtics”

—Com s’haurien de tancar les ferides?
—J. V.: No es pot tancar en fals, el tema d’ETA. No s’ha d’amagar, com es va fer amb la guerra. Però no ho hem de tancar des de la venjança ni des dels relats de vencedors i perdedors. S’ha de posar la pau al centre, treure el debat partidista i teixir la convivència reforçant la memòria històrica i les trobades restauratives. Per fer això has de tenir una força brutal, és admirable, i suposo que fins que no t’ho proposen no saps si ho faries. Però la gent que ho ha fet no surt als mitjans, surten els presidents de les associacions partidistes. No sé a qui representen, a mi no m’han trucat mai.

Xavier Valls (Cerdanyola, 1937-Barcelona, 19 de juny de 1987)