Nadie abandona su casa por gusto

HOGAR

nadie se va de casa salvo
que la casa sea la boca de un tiburón
solo corres hacia la frontera
cuando ves a toda la ciudad corriendo también
tus vecinos corriendo más rápido que tú
aliento ensangrentado en sus gargantas
el niño con el que fuiste a la escuela
que te besó aturdido detrás de la vieja fábrica de hojalata
lleva una pistola más grande que su cuerpo
solo te vas de casa
cuando la casa no te deja quedarte.
nadie se va de casa salvo que la casa te persiga
fuego bajo los pies
sangre caliente en tu vientre
es algo que nunca pensaste que harías
hasta que la cuchilla quemó amenazas en
tu cuello
e incluso entonces llevaste el himno
entre dientes
solo rompiste el pasaporte en el baño de un aeropuerto
sollozando mientras cada bocado de papel
dejaba claro que no ibas a volver.
tienes que entender,
que nadie mete a sus hijos en un barco
salvo que el agua sea más segura que la tierra
nadie se quema las manos
bajo trenes
debajo de vagones
nadie pasa días y noches en el estómago de un camión
alimentándose de periódicos salvo que las millas recorridas
signifiquen algo más que viaje.
nadie se arrastra debajo de vallas
nadie quiere que le peguen
que sientan lástima de él
nadie elige campos de refugiados
o registros sin ropa donde te dejan
el cuerpo dolorido
o la prisión,
porque la prisión es más segura
que una ciudad de fuego
y un guardia de la prisión
en la noche
es mejor que un camión lleno
de hombres que se parecen a tu padre
nadie podría soportarlo
nadie podría aguantarlo
ninguna piel sería lo bastante dura
los
volveos a casa negros
refugiados
sucios inmigrantes
solicitantes de asilo
exprimiendo nuestro país
negratas con las manos tendidas
huelen raro
salvaje
destrozaron su país y ahora quieren
destrozar el nuestro
cómo es que las palabras
las miradas sucias
caen rodando de vuestras espaldas
quizá porque el golpe es más blando
que un miembro arrancado
o las palabras son más tiernas
que catorce hombres entre
tus piernas
o los insultos son más fáciles
de tragar
que escombros
que huesos
que tu cuerpo infantil
en pedazos.
quiero ir a casa,
pero la casa es la boca de un tiburón
la casa es el cañón de la pistola
y nadie se iría de casa
salvo que la casa te persiga hasta la costa
salvo que la casa te diga
que muevas más deprisa las piernas
deja la ropa atrás
arrástrate por el desierto
vadea los océanos
ahógate
sálvate
sé hambre
mendiga
olvida el orgullo
tu supervivencia es más importante
nadie se va de casa hasta que la casa es una voz sudorosa en el oído
que dice:
vete,
huye de mí ahora
no sé en qué me he convertido
pero sé que cualquier lugar
es más seguro que aquí.

[Traducción del inglés de Berna Wang]

Warsan Shire
Warsan Shire (1988), escritora nacida en Kenia de padres somalíes (“Nunca he estado en Somalia y soy somalí. Los poemas son para mí una forma de crear una conexión con un país en el que nunca he estado”), vive en Londres. Ha publicado los libros  Enseñando a mi madre cómo dar a luz (2011) y Her Blue Body (2015) y ha recibido el premio de Poesía Africana de la Universidad de Brunel (2013) y el primer Young Poet Laureate de Londres. Algunos de sus poemas han sido cantados por Beyoncé en su álbum Lemonade.

El arte de perder

UN ARTE

No es difícil dominar el arte de perder:
tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,
que su pérdida no es ningún desastre.

Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida
de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.
No es difícil dominar el arte de perder.

Después practicar perder más lejos y más rápido:
los lugares, y los nombres, y dónde pretendías
viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.

He perdido el reloj de mi madre. Y, ¡mira!, voy por la última
—quizás por la penúltima— de tres casas amadas.
No es difícil dominar el arte de perder.

He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,
poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.

Incluso habiéndote perdido a ti (tu voz bromeando, un gesto
que amo) no habré mentido. Por supuesto,
no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces
pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.

Elizabeth Bishop, Obra poética. Traducción de D. Sam Abrams. Ediciones Igitur, Barcelona, 2008.

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ONE ART

The art of losing isn’t hard to master;/ so many things seem filled with the intent to be/ lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster/ of lost door keys, the hour badly spent. The art/ of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:/ places, and names, and where it was you meant/ to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last,/ or next-to-last, of three loved houses went. The/ art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,/ some realms I owned, two rivers, a continent/ I miss them, but it wasn’t a disaster.

—Even losing you (the joking voice, a gesture/ I love) I shan’t have lied. It’s evident/ the art of losing’s not too hard to master though it may/ look like (Write it!) like disaster.

De la poesía al cine; del cine a la poesía

Algunas películas tienen la virtud de llevar al espectador a la poesía. Así, Historia de una pasión (2016), de Terence Davies, invita a leer los poemas de Emily Dickinson, como Cuatro bodas y un funeral (1994), de Mike Newell, incitaba a leer a Auden después de haber oído su Funeral blues, o como Luna en Brasil (2013), de Bruno Barreto, apremiaba a conocer el poema “Un arte” y otros poemas de Elizabeth Bishop (1911-1979).

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El arte de perder

Lo primero que sorprende del poema de Elizabeth Bishop es el título, pues la palabra arte es una palabra polisémica que puede referirse a las bellas artes (la pintura, la escultura, la música, etc.) pero también a la maña o habilidad para hacer alguna cosa. Nadie pierde las llaves de casa por gusto ni siente complacencia al perder el reloj heredado de su madre. Con frecuencia, esas cosas se pierden por descuido, involuntariamente (aunque, de hecho, se trata de pérdidas que en algunos casos pueden ser analizadas simbólicamente como si tuvieran un significado oculto). Otras de las pérdidas a las que alude Bishop suceden de manera distinta por no tratarse de meros objetos materiales: no se pierde el tiempo de la misma manera que a un ser querido. Pero a ella no le interesa distinguir entre las pérdidas que suceden a nuestro pesar y aquellas otras en las que intervenimos. Ante la aflicción que supone perder  con frecuencia cosas, ciudades y personas amadas (en el ámbito anglosajón, este poema suele leerse en algunos funerales), Elizabeth Bishop quiere ofrecer un consuelo: todo es efímero, todo tuvo alguna vez su gloria y su momento. Aprender a vivir es aprender a perder y a considerar que las pérdidas, aunque duelan, no tienen por qué vivirse como desastres

Entendido así el poema, aunque este no sea ni mucho menos su único sentido, parecería que nos estamos refiriendo a una variante de la inscripción del anillo del rey David que recogió Antonio Machado en los Cantares: “Todo pasa y todo queda”. Es decir, ni la tristeza ni la alegría son emociones eternas: nace cada una en su momento, en su circunstancia, y luego se transforman y se diluyen en la corriente ruidosa de los días, aunque nos quede el recurso paliativo de convertirlas en verso, como hizo el mismo Machado en sus “Otras canciones a Guiomar”:

Y te enviaré mi canción:

“Se canta lo que se pierde”,

con un papagayo verde

que la diga en tu balcón.

antonio-machadoComo el poeta canta lo que ha perdido y la poesía es un remedio para enfrentarnos a la melancolía, a la nostalgia y a otras enfermedades del alma, no nos extrañará que el consuelo que nos ofrece Bishop también nos lo ofreciera en su momento Blas de Otero (“En el principio”):

Si he perdido la vida, el tiempo, todo

lo que tiré, como un anillo, al agua,

si he perdido la voz en la maleza,

me queda la palabra.

blas-de-otero

Así que, aceptando la lógica de Blas de Otero, si nos queda la palabra después de haber perdido todo lo demás, con la palabra podemos reivindicar nuestra identidad y recuperar no solo el tiempo perdido, como Marcel Proust (En busca del tiempo perdido), sino también las emociones que nos producían las cosas, los lugares y los seres perdidos, una aparente contradicción, en fin, que puede llevarnos a pensar en el viejo refrán español: “Perder es ganar” (o en aquel otro que dice: “Donde una puerta se cierra, otra se abre”, pero en este no aparece el verbo perder).

En torno a la pérdida en el sentido de derrota (perder la guerra, perder un partido de fútbol…) o de fracaso (profesional, sentimental…), también se han escrito no solo poemas sino novelas: el protagonista de la novela Perder es cuestión de método, del escritor colombiano Santiago Gamboa, parece coleccionar frases relacionadas con la derrota, como esta procedente de una novela, Nombre de torero, del escritor chileno Luis Sepúlveda: “Perdí. Siempre perdí. No me irrita ni preocupa. Perder es una cuestión de método”. En esta como en otras frases similares se trata de caracterizar como un héroe romántico a quien, contra lo establecido, prefiere perder a ganar o, al menos, no ganar aun pudiendo (este es el caso de Colin Smith, joven protagonista de La soledad de corredor de fondo, novela corta de Alan Sillitoe), y lleva su voluntaria derrota con elegancia moral porque no quiere ser considerado un vencedor ni pertenecer a la casta de los triunfadores, y se convierte así en un héroe atípico que, como don Quijote, encuentra la cordura y el sentido de su vida en la experiencia de perder.

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A vueltas con la idea de perder

Ahora bien, aquí no queremos hablar de Elizabeth Bishop, ni de Antonio Machado, ni de Blas de Otero, ni de Santiago Gamboa, ni de Luis Sepúlveda: queremos hablar y proponer como tema de reflexión para los lectores de este blog la variedad de expresiones con sentido figurado que utilizamos cotidianamente en las que aparece el verbo perder: perder de vista, echar a perder, llevar las de perder, perder el tren, perder la cabeza (y su variante en la copla, perder el sentío), perder el culo, perder el alma, perder terreno, perder la vergüenza, perder los estribos, no tener nada que perder, no estar todo perdido… Porque todas esas expresiones de creación popular muestran lo que algunos poetas insisten en recordarnos: que todo hablante de una lengua es, a su modo, poeta, pues todo hablante utiliza habitualmente expresiones metafóricas, además de ser capaz (tener el arte) de hablar con frases que no hayan sido dichas nunca. Y lo más curioso del caso es que perder, palabra de origen latino, procede de perdere (“dar del todo”), derivada a su vez de dare, “dar”. Así que, cuando perdemos algo, lo damos totalmente.

Sant Jordi 2013

L’Abril és el mes més cruel, fa sorgir
Lilàs de la terra morta, barreja
Record i desig, remou
Les febles arrels amb la pluja primaveral.
T. S. Eliot, The Waste Land

Un dels mites més sorprenents i emocionants del món antic és el de Persèfone, la deessa grega equivalent a la romana Prosèrpina. Persèfone, filla de Zeus i de Demèter (deessa de l’agricultura i de la fertilitat), va ser segrestada quan era donzella per Hades, déu dels inferns, que va endur-se-la al món subterrani dels morts i va esposar-se amb ella. Quan Zeus li va demanar a Hades que l’alliberés i la deixés tornar amb la seva mare, que havia quedat molt trasbalsada per la pèrdua de la seva filla, Persèfone ja no podia tornar-hi perquè havia menjat sis grans d’una magrana, l’aliment dels morts. Finalment, Zeus i Hades van acordar que com Persèfone havia menjat només sis grans podria viure sis mesos cada any al món dels vius, amb la seva mare, i altres sis al món dels morts, amb el seu espós. I així és com, a la primavera, Persèfone torna a la vida durant sis mesos i fa viure totes les llavors, plantes i arbres que han estat en hibernació durant els mesos anteriors. Per aquest motiu, Persèfone és un símbol de la resurrecció i de la revitalització d’allò que ha estat latent i amagat durant un temps. Al món cristià, en canvi, salvant les distàncies, són altres les creences i els símbols de la regeneració: per exemple, la resurrecció de Crist i la llegenda de Sant Jordi (en aquest cas, en comptes del déu Hades, seria el drac qui tindria segrestada a la donzella).

Creient que el despertar de la primavera moltes vegades comporta també un despertar dels sentits i de la inspiració artística, i com que a Catalunya fem coincidir la Diada de Sant Jordi amb el Dia del Llibre, és costum convocar als centres d’ensenyament per aquestes dates concursos literaris i artístics per estimular que surti a l’exterior la creativitat i l’expressió artística de cadascú (històries, poemes, imatges, somnis, reflexions, etc.).

Al nostre institut, com no podia ser d’una altra manera, també es va celebrar el passat 23 d’abril la Diada de Sant Jordi, aquest any dedicada al poeta Salvador Espriu, amb motiu del centenari del seu naixement. La crònica de la celebració ja ha quedat reflectida a la nostra pàgina web, però per si no l’heu llegida encara, us animem a fer-ho ara i, de pas, us donem els noms dels guanyadors de les diferents modalitats. (També us recomanem veure el vídeo de David S. Murga amb la dramatització del poema “El cuervo”, de l’escriptor nord-americà Edgar Allan Poe.) Quant als alumnes guardonats (els premis van ser patrocinats per l’AMPA), van ser els següents:

1r CICLE D’ESO:

  • 1r Premi de poesia en català: “Què penses a la nit?” (Cristina Jiménez Caballero, 2n D).
  • 1r Premi de poesia en castellà: “El Beso” (Adrián Rubio, 2n B).
  • 1r Premi de poesia en anglès: “Alice in Wonderland” (Adrián Sánchez, 2n D).
  • 1r Premi de narrativa en castellà: “El espantapájaros de mi abuelo” (Rubén Santos Saldaña, 1r C).
  • 1r Premi de narrativa en català:  “Una volta pels temps d’avui dia” (Andrea Gómez, 2n A).

Premis gràfics:

  • Ventall: Pablo Caballero (1r A).
  • Punt de llibre: Ruth Visier (1r C).
  • Cartell: Carol Sánchez (2n A ).
  • Còmic: Rubén Santos (1r A).

2n CICLE D’ESO:

  • 1r Premi de poesia en castellà: “Todo sigue” (Jia Wei Yang, 4t B).
  • 1r Premi de poesia en anglès:  “I love you” (Alejandro Tabares i Judith Arcos, 4t D).
  • 1r Premi de poesia en català: “Amor de xocolata” (María Rodríguez, 4t B).
  • 1r Premi de narrativa en castellà: “El hombre y lo eterno” (David Murga, 4t B).
  • 1r Premi d’articles d’opinió: “Sobre les retallades” (Guillermo Melenchón, 4t B).
  • Accèssit al Premi d’articles:  “De dietes, n’hi ha de molts tipus” (Irene Visier, 4t B)

Premis gràfics:

  • Punt de llibre: Omar Hnini (Aula d’Acollida).

BATXILLERAT I CICLES PROFESSIONALS:

  • 1r Premi de narrativa en castellà: “El llanto de la noche” (Tania Rivero, 201).
  • 1r Premi d’articles d’opinió: “Independència?” (David Criado, Batxillerat).

Per acabar, com és habitual al nostre blog, us encoratgem a donar ara les vostres opinions sobre els textos premiats, sobre la dramatització del poema d’Edgar A. Poe i, en general, sobre qualsevol aspecte de la celebració de Sant Jordi al nostre institut. Gràcies a tothom per la vostra participació.

[Veure també: Sant Jordi 2012 (a aquest mateix blog) i altres celebracions de cursos anteriors.]

 

Cien años de los Campos

Cien años de los Campos de Castilla

Estos días azules y este sol de la infancia.

(El último verso escrito por Antonio Machado poco antes de morir.)

 El pasado sábado, 29 de septiembre de 2012, en el Babelia, el suplemento cultural del diario El País, el novelista Manuel Vicent, en una semblanza dedicada a Corpus Barga, uno de los más grandes escritores españoles del exilio republicano, recordaba el momento en que, el 26 de enero de 1939, el mismo día de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona, Antonio Machado, acompañado de su madre, de su hermano José y de un grupo de amigos (entre los que se encontraban los poetas Carles Riba y Clementina Arderiu), cruza la frontera hispano-francesa, bajo la lluvia, “entre la riada de españoles derrotados que arrastraban carretas con colchones y enseres de mínima subsistencia”. Después de calificar de “eficiente samaritano” a Corpus Barga por haber ayudado fraternalmente a Antonio Machado en circunstancias tan dolorosas, escribe Vicent: “A los gendarmes que les detuvieron en la frontera, Corpus Barga les explicó quién era aquel anciano. “Es nuestro Paul Valéry”, les dijo. A continuación se encargó de agilizar los papeles con llamadas a París. Pasaron una noche en un vagón en vía muerta en la estación de Cerbère. A instancia de Corpus Barga la Embajada de la República en París quiso hacerse cargo de todos los gastos, pero Machado” y sus familiares “prefirieron quedarse en Collioure, en una pensión donde el poeta y su madre, una viejecita casi agonizante, tuvieron que dormir varios días en la misma cama.” Y allí, poco después, como consecuencia de una congestión pulmonar, moriría Antonio Machado el 22 de febrero.

Esta evocación me ha llevado a pensar una vez más en don Antonio Machado, en la pensión Bougnol-Quintana de Collioure, en el cementerio junto al mar y en las veces en que, desde 1983 y durante diecisiete años consecutivos, los alumnos de COU de nuestro instituto viajaron a ese pueblecito francés para rendir homenaje al poeta muerto en el exilio, dejar un ramo de claveles rojos sobre su tumba y leer, emocionados, algunos de sus poemas. La tradición la inició nuestro recordado don Antonio Segarra, notable machadiano, y la continuaron otros profesores de nuestro centro. La figura de Machado llegó a ser tan entrañable para muchos alumnos que durante siete años fue necesario desdoblar el homenaje en dos excursiones: una hacia Collioure, allá por los finales de febrero, y otra, con la llegada de la primavera, hacia Soria y los campos de Castilla.

Si él, al cabo, nada nos debe, es, en cambio, mucho lo que nosotros le debemos a Machado —todo cuanto escribió. Por eso no estaría mal que nos acordáramos ahora, antes de que acabe este año, de que hace cien, en la primavera de 1912, fue publicada la primera versión de su libro Campos de Castilla, que tanto llegaría a significar cultural y vitalmente para muchos de sus lectores, sobre todo a partir de su segunda edición, la de 1917.

Antonio Machado llega a Soria para ejercer como profesor de francés en el instituto de la ciudad en 1907, poco después de haber publicado Soledades. Galerías. Otros poemas, una edición ampliada de Soledades, su primer libro. Allí se casa con Leonor Izquierdo y allí vive, enseña y escribe los poemas de la primera edición de Campos de Castilla, el libro que, literalmente, le salvaría del suicidio.

En abril de 1912, con Leonor ya gravemente enferma de tuberculosis y pensando en ella, Machado escribe “A un olmo seco”, poema que recogería en la segunda edición de los Campos de Castilla (1917):

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Como sabemos, ese otro milagro de la primavera no llegó a producirse: Leonor murió el 1 de agosto de 1912. A finales de ese año, cuando Machado ya vive en Baeza (Jaén), adonde se ha ido para tratar de sobrellevar el dolor y la tristeza que la muerte de su amada le produjo, le escribe a Juan Ramón Jiménez: “Cuando perdí a mi mujer pensé pegarme un tiro. El éxito de mi libro me salvó, y no por vanidad, ¡bien lo sabe Dios!, sino porque pensé que si había en mí una fuerza útil, no tenía derecho a aniquilarla.”

Ahora, cien años después de esa resurrección, con motivo (aunque no se necesiten motivos de este tipo) del primer centenario de los Campos de Castilla, podemos —debemos— agradecerle a Machado esa fuerza vital, el aliento que le llevó a seguir viviendo y a escribir nuevos poemas (para las sucesivas ediciones de las Poesías completas) y espléndidos ensayos (Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo). Muchas instituciones y particulares así lo han hecho.

En algunos periódicos, por ejemplo, se ha recordado a lo largo de este año el evento, es verdad. En El Periódico de Catalunya, Ian Gibson (“Cien años de Campos de Castilla“) proponía muy oportunamente “la reconsideración de toda la obra machadiana” aprovechando la ocasión de la efemérides; en La Vanguardia se recuperaba la reseña de Campos de Castilla que publicó Bernardo G. del Cándamo el 30 de junio de 1912 en sus páginas; en El País (25 de mayo de 2012), Javier Rodríguez Marco escribía el reportaje “Estos versos salvaron la vida a Machado” (de donde hemos tomado la referencia a la carta dirigida a Juan Ramón Jiménez), y para acabar, también en La Vanguardia, aunque en un contexto diferente al de la conmemoración del centenario, pudimos leer la detallada evocación  “El último viaje de Machado”, de Josep Playà (6 de agosto de 2012), sobre los últimos días de Machado.

… ¿Y nosotros?, ¿cómo podemos agradecerle nosotros a Machado sus versos?, se preguntará algún alumno. Muy sencillo: leyéndolos, y si además escribimos aquí un comentario, por breve que sea, sobre lo que nos han parecido, sobre los que más nos han interesado o sobre lo que pensamos de Machado, tanto mejor.

Viure Sant Jordi

La Diada de Sant Jordi és un dia per ser feliç. Quan sortim al carrer de bon matí cap a l’institut i veiem la gent que està posant la seva paradeta, per modesta que sigui, de llibres o de roses, i mira cap al cel d’abril per veure si plourà o no, sentim en la seva mirada una esperança i una alegria contingudes que immediatament ens omple el cor. I, per raó de la nostra professió, l’alegria ens arriba més a dins si veiem que les persones que estan plantant la paradeta són joves estudiants que, amb tota la seva il·lusió, hi han posat un gran rètol: “Roses precioses i solidàries”.

Després, arribem a l’institut i advertim que el vestíbul s’ha convertit en un petit jardí encantat: pertot arreu hi ha capsetes i tests pintats on han crescut unes plantes extraordinàries, unes plantes que fan flors que no es marceixen, retrats d’escriptores, versos i poemes. I si mirem cap al sostre descobrim que no hi pengen banderoles, sinó mirades de més escriptores, que veuen més enllà de la superfície de les coses i de la gent. Són tantes, que no hi ha espai en aquestes ratlles per recollir-les totes: Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Carolina Coronado, Mercè Rodoreda, Anna Ajmàtova, Adela Zamudio, Maria Mercè Marçal, Ana Rossetti, Claribel Alegría, Luisa Castro, Alfonsina Storni, Jane Austen, Flannery O’Connor… Cadascuna amb el seu drama, cadascuna amb les seves paraules per compartir amb el seu drama… (A casi todas miro tiernamente, ens diu el poeta, i aquí s’hauria de treure-hi el casi.) Anem pels passadissos i veiem als suros i taulers d’anuncis versos, dibuixos, llibres recomanats, limericks en anglès, fotografies, retrats acolorits —de Gabriela Mistral, de Gloria Fuertes, de Rosalía de Castro…—, pugem les escales i els vidres s’han convertit en pàgines de colors, en música callada, en paraules de Rosario Castellanos, de Cristina Peri Rossi, de Carmen Conde… que ens emocionen, ens fan somiar o ens conviden a reflexionar sobre la poesia i, més concretament, sobre la poesia escrita per dones, de vegades tan invisible, tan quotidiana, tan íntima. L’institut s’ha convertit en un poema: una de les coses més admirables que un pot tractar d’arribar a ser.

Ja són les 8.30 h. Entrem a la sala d’actes i veiem que van arribant els de 1r i 2n d’ESO. Cantem tots junts l’himne del Puig:

…Estudiants del món

que ens fan universals…

Gent que ve de lluny

per veure’ns tots iguals.

Puig, Puig,

Puig Castellar. [bis]

La professora Francesca Rodríguez va cridant els joves rapsodes perquè pugin a l’escenari a dir versos que s’han après en català, en castellà, en anglès, amenitzats en algun cas per les interpretacions musicals de Joan Rojano i de Paula Manzano… [Veure el programa de la jornada amb el llistat general de participants i guanyadors.] Rebem una lliçó magistral de dos alumnes de 1r d’ESO que reten un homenatge en anglès a Charles Dickens amb motiu del segon centenari del seu naixement. Quedem bocabadats amb els sons que sap treure del seu violí l’Estrella Martínez… I anem coneixent els noms dels guanyadors dels premis de poesia en català, en castellà, dels treballs artístics de ventalls i punts de llibres, de narrativa en català i castellà. I tornem a la música i a meravellar-nos amb la “Milonga” que interpreta Daniel García… I a cantar amb tothom una altra vegada l’himne:

 …És un lloc d’estudi

que ens ha fet companys…

Quan acaba l’acte amb els de 1r i 2n d’ESO, entren els de batxillerat i cicles formatius. Són les 10.30 del matí i, a la sala d’actes de l’institut, el dia rutlla esplèndid, poètic, cordial. La professora Agustina Rico va cridant els rapsodes de poemes escrits per dones que han construït un canon silenciós i apassionat des de l’antiguitat clàssica de Grècia (Safo) i Roma (Sulpicia) als nostres dies. Hi ha temps, però, per retre un homenatge a Santa Coloma amb els versos de Màrius Sampere, per evocar els Veinte poemas de amor y una canción desesperada, i per sentir els acords d’una peça de la guitarra espanyola de Marc García, per somriure amb els limericks en anglès… I per conèixer els noms dels guanyadors de batxillerat i cicles a les categories de poesia (castellana i catalana) i articles d’opinió.

A les 12 h, els alumnes de 3r i 4t s’asseuen als seients on han estat abans els seus companys dels altres nivells educatius. A l’aire es percep l’aroma inigualable de la poesia que han deixat les sessions anteriors. La professora Belinda León, després d’unes paraules de presentació, dóna pas a la primera escena d’una peça teatral (“Sant Jordi, la seva Mare, la Princesa, el Rei i els dracs lectors”) que el grup de teatre de l’institut ha preparat amb ella i amb la professora Vanessa Cáceres. Poc després que Sant Jordi en persona i la seva mare parlin de la feina de cavaller, una feina sense futur, com tantes altres, rapsodes de 3r i 4t van desgranant versos de dones que han sabut sempre que el dolor envejece más que el tiempo (Gloria Fuertes). Dues alumnes de 3r mantenen un divertit diàleg sobre l’home que va perdre les seves ulleres, i que en realitat les duia sobre el front. Elionor Martínez emociona tothom interpretant al piano la banda sonora d’Amelie, com ho faran altres vegades al llarg de l’acte ella i l’Estela Vegas. I comença el lliurament de premis de poesia en castellà i català. Continuen intercalant-se les escenes de la peça teatral (ara són el rei i la princesa a l’escenari). I així, entre interpretacions musicals, escenes teatrals i recitacions de poemes (de Màrius Torres, de Martí i Pol, de Joan Maragall, de Salvat Papasseit…) es van lliurant els premis d’articles d’opinió, narrativa, llengua anglesa, etc. El grup de teatre posa punt final a la sessió amb l’escena en què Sant Jordi i la princesa es queden sense paraules en veure que, al mig del bosc, una parella de dracs està tan feliç llegint llibres. I és que al dia d’avui qualsevol miracle és possible. Sí, decididament —després en sortir al carrer ho tornarem a comprovar veient la gent que porta llibres, que porta roses i un somriure als ulls—, la Diada de Sant Jordi és un dia per ser feliç. I tenim dret a ser-ho.

…I tu, com vas viure aquest dia? Per què no ens en fas la teva crònica? De quina manera vas col·laborar amb la celebració? Et van regalar una rosa o un llibre? I, tu, en vas regalar? Vas anar a viure l’ambient de la Plaça de la Vila? Has començat a llegir el teu llibre de Sant Jordi? Per què no ens expliques les teves vivències i les teves emocions d’aquest dia…?

[Veure un recull de fotografies de la jornada.]

Dones i poesia

Un ocellet —més aviat, ocellàs— em demana que faci una entrada al bloc del Puig sobre poesia feta per dones o sobre dones poetes. Agafo alguns llibres que tinc a mà. Hi busco alguns poemes i us proposo unes preguntes com a reflexió, com a joc, com a indagació.

SOBRE LA LLIBERTAT DE CAIRE POLÍTIC

“Libertad” és un poema una mica llarg, escrit per Carolina Coronado, a Almendralejo (Badajoz), el 1846. Diu que les celebracions dels homes per una renovació política de tipus lliberal no afecta a les dones. “Para nosotras no hay fueros”, diu, i segueix així:

 “¡Libertad! ¿qué nos importa?;

¿qué ganamos, qué tendremos?:

¿un encierro por tribuna

y una aguja por derecho?

¡Libertad! ¿de qué nos vale

si son los tiranos nuestros

no el yugo de los monarcas,

el yugo de nuestro sexo?

¡Libertad! ¿pues no es sarcasmo

el que nos hace sangriento

con repetir ese grito

delante de nuestros hierros?

¡Libertad! ¡ay! para el llanto

tuvímosla en todos tiempos;

con los déspotas lloramos,

con los tribunos lloraremos,

que, humanos y generosos,

estos hombres, como aquellos,

a sancionar nuestras penas

en todo siglo están prestos

Los mozos están ufanos,

gozosos están los viejos,

igualdad hay en la patria,

libertad hay en el reino.

Pero, os digo, compañeras,

que la ley es sola de ellos,

que las hembras no se cuentan

ni hay Nación para este sexo.

Por eso aunque los escucho

ni me aplaudo ni lo siento;

si pierden ¡dios se lo pague!

y si ganan ¡buen provecho!”

¿Han canviat poc o molt les coses des de 1846?

Per cert, qué va passar a la primavera d’aquest any a Espanya? (Aixó és tan poc important que ni els professors ho acostumem a saber, però Internet, sí.)

¿Hi ha ara mateix algunes lleis que estiguin en perill de ser retallades de manera que afecti la llibertad de les dones?

Val la pena fer política com a dona ara?

¿T’agrada el terme “gènere” (paraula treta de la gramàtica) o t’estimeries més parlar de “sexe” (paraula treta de la biologia) quan parlem de les qüestions pròpies de les dones, tal com fa Carolina Coronado en aquest poema?

SOBRE LA LLIBERTAT PERSONAL

 “De la llibertat?”

 Començaré per dir “corria”

i ja la veig corrent:

sóc jo mateixa quan esclata

la força adolescent.

Sentia esquerpa tota cosa,

tot m’era nosa. Fi,

com un tallant, fendia l’aire

mon cos; i per fugir,

només la punta vigorosa

del peu a l’empedrat

i el braç que ritma i l’alegria

del cap escabellat.

D’aquesta empenta apassionada

prou bé tenim record.

De llibertat és una estampa

gravada al fons del cor.

Aquest és un poema de Clementina Arderiu, escrit als anys quaranta del segle XX.

¿Creus que aquest poema està fet des d’un sentiment d’eufòria o de melangia?

O, diguem’ho d’altra manera, des d’una veu adolescent o des d’una veu adulta?

Quins són els factors que van fent perdre llibertat al cos? I a l’ànima?

SOBRE LES BATALLES QUOTIDIANES

Drap de la pols, escombra, espolsadors,

plomall, raspall, fregall d’espart, camussa,

sabó de tall, baieta, lleixiu, sorra,

i sabó en pols, blauet, netol, galleda.

 Cossi, cubell i picamatelassos,

esponja, pala de plegar escombraries,

gibrell i cendra, salfumant, capçanes.

Surt el guerrer vers el camp de batalla.

El poema és de Maria-Mercè Marçal. Parla d’un guerrer, en masculí. En canvi la imatge que seguramente tenies al cap mentre llegies el poema era la d’una dona.

Alguns dels estris que anomena són passats de moda. Quins hi hauria avui?

¿Com està ara mateix el tema de la distribución de les feines de la llar a casa teva?

SOBRE L’OFICI DE POETA

 Et fas amb les paraules

mestressa de les coses.

Unes i altres són

com joguines de vidre

entre les teves mans:

No et faci por la sang!

(Maria-Mercè Marçal)

La confiança en què copses les coses amb les paraules és quasi imprescindible per ser poeta. Copses les coses i jugues amb elles i les paraules. Aquest joc remou els sentiments i pot ser sagnant. Com ho veus això? ¿Podríem endevinar per la manera d’expressar els sentiments si qui escriu és noi o noia? Podrieu fer el joc de presentar poemas sense que la veu narradora es delati com a femenina o masculina i fer-ho endevinar als altres.

PER ACABAR: JOC EXCLUSIU PER AL PUIG

En el següent poema de Clementina Arderiu s’al·ludeix a un professor del Puig Castellar. A veure si endevineu a quin? De les tres estrofes, només en transcric una:

Oliveres braves

penjant en un greny!,

dels meus néts nodrisses

en l’àuria Mallorca.

Ets, vella olivera,

qui els dónes el seny?

De terra germana

em vénen al.lots;

comentem l’oliva

madura i eixida

de soques retortes

com vells galiots

(Poema dels anys 60 del s. XX)

Pregunteu, pregunteu…

Mercè Romaní, professora jubilada