{"id":4702,"date":"2026-07-11T11:52:56","date_gmt":"2026-07-11T09:52:56","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/?p=4702"},"modified":"2026-07-11T11:52:56","modified_gmt":"2026-07-11T09:52:56","slug":"cartas-de-fifi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/?p=4702","title":{"rendered":"Cartas de Fif\u00ed"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Desde que, hace unos meses, Pere Montaner, su fundador, cerrara <\/em>La Charca Literaria<em>, una revista digital en la que \u2014honores le sean reconocidos\u2014 conflu\u00edan autores consagrados con otros prometedores, algunos asiduos lamentaron no poder seguir leyendo, entre otras, las historias de Mademoiselle Fif\u00ed y T\u00edo Jules que all\u00ed publicaba Bernabela, nombre literario de una exalumna de nuestro instituto. Mademoiselle Fif\u00ed y T\u00edo Jules \u2014los agudos observadores gatunos cuyos nombres proceden de sendos cuentos de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Guy_de_Maupassant\">Maupassant<\/a>\u2014 han visto mucho cine, tienen cuerda para rato y garantizan acidez y regocijo. Por eso les damos cabida aqu\u00ed, no solo por ser lejanos y dignos parientes de Cipi\u00f3n y Berganza, los protagonistas de <\/em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_coloquio_de_los_perros\">El Coloquio de los perros<\/a><em> de Cervantes, sino porque tenemos la esperanza de que tambi\u00e9n coleccionen nuevos seguidores entre quienes leen El blog del Puig.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8220;Cartas de Fif\u00ed&#8221;<\/strong>, por <strong>Bernabela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primera carta<\/strong>: &#8220;Apogeo de la acelga y declive civilizatorio&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi querid\u00edsima Virtudes:<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca podr\u00edas imaginar la emoci\u00f3n y la nostalgia que me han embargado al recibir tu carta y leer la historia que te han contado sobre nuestra peripecia. Sabes que lamento no creer en ese cielo felino del que nos habla el profeta. Esa eternidad en que los gatos \u2014\u00a1seres ociosos al fin! \u2014, tumbados en muelles cojines y sorbiendo un magn\u00edfico t\u00e9, veremos proyectadas sobre la inmensidad de la Gloria todas las andanzas falsas que se han contado sobre cada uno de nosotros. Si yo fuese creyente, instalada con mi t\u00e9 y mi coj\u00edn en la Gloria por toda la eternidad, ser\u00eda tu historia la que querr\u00eda ver una y otra vez. Pero no es verdad ese rumor, amiga m\u00eda. No hay un solo chismoso en el Universo capaz de inventarse un disparate como el que nos ha tocado vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya sabes que no me jubil\u00e9 como hab\u00eda planeado porque los del Consejo me convencieron con su parloteo: \u201cAcudimos a ti desesperados, Fif\u00ed\u201d. Apelaron a circunstancias extraordinarias y a una extrema complejidad, pero me asignaron como adjunto a Jules. Nadie quiere tanto a Jules como yo, lo sabes bien; lo que me duele es esa actitud fr\u00edvola de los bur\u00f3cratas: \u201cEs el Clarence de <em>Qu\u00e9 bello es vivir<\/em>\u201d, \u201cEs el \u00e1ngel sin alas de Capra\u201d\u2026 Ya. Capra.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dej\u00e9 embaucar. Llegamos al planeta el d\u00eda acordado y fuimos conducidos al lugar de destino. En la casa estaba todo preparado para recibirnos. La due\u00f1a era una edici\u00f3n no demasiado original del fenotipo de nuestra especialidad: anciana amable e independiente que tiene preservada la movilidad, aunque el factor cognitivo no est\u00e9 tan preservado. Por sus hechuras y su atuendo, enseguida vimos que se trataba de la t\u00edpica aficionada a la horticultura. Resumiendo: un expediente de los sencillitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Revisada la casa y la due\u00f1a, hicimos las primeras incursiones en los alrededores. El paraje era id\u00f3neo para los objetivos estrat\u00e9gicos de la misi\u00f3n. La casa est\u00e1 dotada de todo lo necesario para llevar una vida decorosa y acorde con nuestra posici\u00f3n. Su ubicaci\u00f3n \u2014un lugar un tanto apartado en el extremo de la aldea \u2014no puede m\u00e1s que facilitar nuestro prop\u00f3sito. En la propia calle, ya hemos identificado a otros agentes con los que no fue necesario intercambiar la contrase\u00f1a. Deber\u00edamos mejorar la formaci\u00f3n en simulaci\u00f3n y suplantaci\u00f3n: que los humanos no se enteren de nada no quita que los gatos aut\u00f3ctonos nos tengan calados desde hace tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto que te explico, lejos de tranquilizarme aviv\u00f3 mi zozobra: \u00bfa qu\u00e9 ven\u00eda ponderar tanto la dificultad de la misi\u00f3n? A T\u00edo Jules ya le conoces, no hay nada que le inquiete m\u00e1s all\u00e1 de no poder darle al fumeque; pero yo me mantuve reservada y vigilante durante toda la primera jornada. Principalmente puse toda mi atenci\u00f3n en ella: es una de esas viejecillas que cree que, porque se viste de pobre y cosecha una acelga, ya es hortelana. Por cierto, el a\u00f1o pasado tuve ocasi\u00f3n de leer tu <em>paper<\/em>: Apogeo de la acelga y declive civilizatorio. As\u00ed acab\u00f3 la <em>Beta vulgaris<\/em> con las grandes culturas de la Humanidad. Lo disfrut\u00e9 horrores. En fin, Virtudes, que tras una semana de observaci\u00f3n minuciosa \u2014y ya sabes lo obstinadamente sistem\u00e1tica que puedo llegar a ser\u2014 no le vi la complicaci\u00f3n: Que acariciaba. Pues s\u00ed, todas acarician, ya lo sabemos. Que nos hablaba como si fu\u00e9semos retrasados mentales y con profusi\u00f3n de diminutivos y palabras idiotas \u00bfAcaso no lo hacen todas?<\/p>\n\n\n\n<p>La due\u00f1a ten\u00eda su habitaci\u00f3n en la parte alta de la casa. Cada noche sub\u00eda por la escalera baldada de tanto trajinar en el huerto, con su mono gris, su camiseta verde y en calcetines. Al d\u00eda siguiente, milagrosamente, bajaba los escalones renovada y dispuesta a acometer una nueva jornada de puerros y coles. Cada ma\u00f1ana la esper\u00e1bamos con impaciencia. Ella cre\u00eda que a\u00f1or\u00e1bamos su compa\u00f1\u00eda, pero solo necesit\u00e1bamos que abriese la puerta de la cocina para beber agua.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Mademoiselle-Fifi-561x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4703\" width=\"296\" height=\"552\"\/><figcaption>Ilustraci\u00f3n de la autora.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Fue en el und\u00e9cimo d\u00eda cuando vino el chasco. Llev\u00e1bamos ya tiempo al pie de la escalera cuando vimos bajar a una sujeta que, pareci\u00e9ndose a la due\u00f1a como una gota a otra gota de agua, no ten\u00eda nada que ver. Llevaba un fular al cuello que flotaba tras de s\u00ed, unas pesta\u00f1as postizas que se le enredaban en la barandilla y unas sandalias con tac\u00f3n block \u2014muy rejuvenecedoras, eso es indiscutible. En el duod\u00e9cimo, descendi\u00f3 los escalones una tipa con una bata toda llena de bolsillos y acericos. Iba forrada de bobinas, canillas, piezas de gal\u00f3n, pasamaner\u00eda, botones, corchetes y otros elementos fijados al guardapolvo con imperdibles. Parec\u00eda una mercer\u00eda ambulante. As\u00ed, un d\u00eda tras otro \u2014sin que sepamos cu\u00e1l fue el factor desencadenante de este fen\u00f3meno\u2014, recibimos a un personaje diferente que no era exactamente la due\u00f1a pero que, a un tiempo, s\u00ed lo era. Nos vimos obligados a identificar cada elemento mediante un alias, por una mera cuesti\u00f3n de orden p\u00fablico: Peque\u00f1a Lola, Pirriaque, Decoradora, Mangurrina, Disturbio, Orzowei, Hortelana, Enredo, Accidente, Ecuaci\u00f3n, Flow\u2026 Como ya habr\u00e1s intuido, los nombres los dej\u00e9 a cargo de Jules y su cigarrito de la risa.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el aut\u00e9ntico drama, Virtudes. Nos asignaron una misi\u00f3n donde nuestra competencia no se reduce a invadir y dominar a una due\u00f1a, sino que tenemos como reto someter a todo un regimiento. No puedes ni imaginar lo que est\u00e1 siendo esto\u2026<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Apogeo-de-la-acelga-558x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4704\" width=\"322\" height=\"598\"\/><figcaption>Ilustraci\u00f3n de la autora<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Segunda carta<\/strong>: &#8220;La mirada fr\u00eda&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Querida Virtudes:<\/p>\n\n\n\n<p>Te expliqu\u00e9 en mi carta anterior con qu\u00e9 falta de \u00e9tica los del Consejo nos destinaron a una misi\u00f3n que implicaba un viaje sin retorno, obviando la informaci\u00f3n que hubiese permitido que Jules y yo decidi\u00e9semos libremente si quer\u00edamos venir o no. Se mencion\u00f3 veladamente una dificultad especial; sin embargo, al llegar nos encontramos con el prototipo habitual de due\u00f1a horticultora, sin potenciales complicaciones dado nuestro grado de veteran\u00eda en misiones similares. Despu\u00e9s comprobamos, at\u00f3nitos, que la horticultora ten\u00eda m\u00faltiples variantes, que mutaba de un d\u00eda para otro. Antes de recibir las especificaciones del Consejo ya hab\u00edamos descubierto que esta no era la t\u00edpica acci\u00f3n de invadir y dominar el hogar que hemos perfeccionado a lo largo de nuestra trayectoria profesional.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa, que nos conoces, sabes que no somos ese tipo de agente interestelar remilgado que evita la acci\u00f3n o que pone palos en las ruedas. Cuando ha sido necesario, sin que nos tiemble el pulso, hemos recurrido a la toxoplasmosis como m\u00e9todo de control fulminante. Gracias a eso millones de ancianas \u2014las conocidas viejas de los gatos de este y otros planetas\u2014 trabajan mansamente a nuestras \u00f3rdenes: ellas no notan nada y se evita una violencia innecesaria. En otro tiempo no hubi\u00e9semos dudado un momento en someter a la anciana mutante a la esclavitud, a la obediencia ciega, a un estudio sistem\u00e1tico de sus facetas \u2014que ese es el encargo del Consejo\u2014 o lo que fuere menester. Pero quiz\u00e1 por los atardeceres rosados de este lugar o bien porque es ya tan evidente que estoy en la \u00faltima etapa de la vida, el \u00edntimo roce con toda esta sucesi\u00f3n de personajes desgajados ha hecho tambalearse a la Mademoiselle Fif\u00ed de acero que yo cre\u00eda ser.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta casa sucedi\u00f3 algo, amiga m\u00eda. Aqu\u00ed hubo una tragedia en el pasado que a\u00fan flota en el ambiente. Esa mente se desencuadern\u00f3 como un libro viejo cuando le arrancan el lomo. Su comportamiento estrafalario alert\u00f3 a nuestros agentes en la zona quienes, a su vez, excitaron en el Consejo la ambici\u00f3n de llevar a cabo un estudio etnogr\u00e1fico con gran econom\u00eda de medios. Hete aqu\u00ed por qu\u00e9 el T\u00edo y yo acabamos en este lugar. Pero te dir\u00e9, Virtudes, que por lo que respecta a los informes oficiales que el Consejo espera de nosotros, lo tengo ya todo planeado: voy a mentir. Deliberada y sistem\u00e1ticamente, de un modo que se podr\u00eda denominar militante.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1nto te va a sobresaltar mi confidencia, con lo que hemos luchado nosotras dos contra la mentira. Ambas sabemos que casi toda la informaci\u00f3n oficial es falsa, de cabo a rabo. Libros, revistas y pantallas rebosan infundios. Ni siquiera son mentiras elegantes. Se trata m\u00e1s bien de burdos montajes producto de la necesidad de salir del paso de miles de agentes chapuceros \u2014cuando no desaprensivos\u2014 repartidos por toda la galaxia. Hoy reconozco que yo tengo mi propia motivaci\u00f3n y te la quiero explicar porque no me siento en deuda con la verdad pero me importa conservar tu buena opini\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no voy a mentir como el agente Gatz, que describi\u00f3 con todo lujo de detalles una batalla \u00e9pica en aquel rec\u00f3ndito planeta, donde perecieron todos menos \u00e9l en un cuerpo a cuerpo con gigantes. Sabemos que se zamp\u00f3 a sus compa\u00f1eros de misi\u00f3n y que lo \u00fanico gigante de la historia es su abdomen, que no le permite tocarse la punta de las zarpas desde hace lustros, no te digo ya lidiar con los guerreros descomunales que describe. Pero las revistas est\u00e1n llenas de ilustraciones conmemorativas de la gesta. \u00a1Hay pintores que se han hecho famosos por sus alegor\u00edas de Gatz! Los \u00fanicos que no han ca\u00eddo en este delirio colectivo han sido los amigos de los colegas devorados, que le miran con cierto resentimiento realista.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tampoco voy a mentir porque me halle en estado et\u00edlico comatoso como la brigadilla del cabo Mich\u00f3n. A ra\u00edz del c\u00e9lebre expediente \u201cPlerro\u201d, se busca por toda la galaxia a un ser tan absurdo y contrahecho como el abominable hombre de las nieves. Sabemos que no existe ning\u00fan Plerro, simplemente estaban cocidos en alcohol cuando hablaron con sus superiores y se les enredaba la lengua. En lugar de rectificar pasada la resaca, insistieron en que hab\u00edan tenido un encuentro con un bicho baboso gigante de grandes colmillos. Todas las naves que deambulan por el Universo incluyen una imagen alerta de Plerro. Nuestra comunidad se divide entre plerristas y antiplerristas. Plerro es un monstruo que cobr\u00f3 vida a partir de una lengua empapada en alcohol.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, por \u00faltimo, no voy a mentir por los motivos que lo har\u00e1 el T\u00edo Jules: \u00e9l simplemente adora a los gatos locales y es muy feliz aqu\u00ed. Y si para quedarse tiene que inventarse 600 personalidades totalmente falsas de la horticultora que muta, no me cabe duda de que lo har\u00e1. Como si no fuese suficiente con las que ya tenemos entre manos. Y esa Peque\u00f1a Lola\u2026 Tiene m\u00e1s peligro que el trinitrotolueno. Un d\u00eda te hablar\u00e9 de ella: te contar\u00e9 todo sobre la Peque\u00f1a Lola*.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es mi s\u00f3rdida motivaci\u00f3n para mentir? \u2014te estar\u00e1s preguntando, mi querida amiga\u2014. He descubierto un mundo de rituales tan sofisticado que he quedado atrapada en \u00e9l. Estoy tan fascinada, que siento la nostalgia como un cuchillo fileteando mi coraz\u00f3n; nostalgia de momentos que nunca he vivido. Es posible que la evoluci\u00f3n haya obrado en favor de nuestra especie, pero no ha ido a favor de cada uno de nosotros. Nos hemos re\u00eddo tanto de estos humanos\u2026 Nosotros no somos maternales, ni siquiera reconocemos a nuestros v\u00e1stagos. Ellos cuidan a sus cr\u00edas. Y cuando la vida viene de trav\u00e9s o cuando se acerca el final, pueden acurrucarse en la memoria de ese momento dulce que suced\u00eda en las primeras horas de la noche, entre s\u00e1banas que huelen a jab\u00f3n, con la barriguilla llena y el cuerpo mimado por el ba\u00f1o vespertino: la hora del cuento. Ellos les cuentan historias m\u00e1gicas a sus cr\u00edas hasta que cierran sus ojillos bajo un edred\u00f3n ahuecado y tibio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Mirada-fria-597x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4705\" width=\"317\" height=\"554\"\/><figcaption>Ilustraci\u00f3n de la autora<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Esa es mi excusa para mentir: amo esta vida. Cada noche, despu\u00e9s de arroparme delicadamente, me cuenta una historia. Mi preferida es <em>Matrioska<\/em>, de Inkiow.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace ya un tiempo que me cuestiono con qu\u00e9 derecho paseamos nuestra mirada fr\u00eda sobre la vida de los otros**.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Bernabela<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas de la autora<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>* &#8220;Peque\u00f1a Lola&#8221;, homenaje de Mademoiselle Fif\u00ed a <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/All_About_Eve\">Eva al desnudo<\/a><\/em>, de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Joseph_L._Mankiewicz\">Mankiewicz<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>** Homenaje a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_vida_de_los_otros\"><em>La vida de los otros<\/em>,<\/a> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Florian_Henckel_von_Donnersmarck\">Von Donnersmarck<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que, hace unos meses, Pere Montaner, su fundador, cerrara La Charca Literaria, una revista digital en la que \u2014honores le sean reconocidos\u2014 conflu\u00edan autores consagrados con otros prometedores, algunos asiduos lamentaron no poder seguir leyendo, entre otras, las historias &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/?p=4702\">Continua llegint <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[561],"tags":[564,562,563],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4702"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4702"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4702\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4707,"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4702\/revisions\/4707"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}