{"id":4315,"date":"2025-11-14T15:11:44","date_gmt":"2025-11-14T13:11:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/?p=4315"},"modified":"2025-11-21T22:48:46","modified_gmt":"2025-11-21T20:48:46","slug":"el-topo-dorado-y-otras-criaturas-asombrosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/?p=4315","title":{"rendered":"El topo dorado y otras criaturas asombrosas"},"content":{"rendered":"\n<p>Las bibliotecas p\u00fablicas de la red de la Diputaci\u00f3n de Barcelona constituyen, a mi parecer, un conjunto de confortables refugios para pasar en cualquiera de ellas buenos ratos leyendo. La otra tarde estuve en la <a href=\"https:\/\/ajuntament.barcelona.cat\/biblioteques\/es\/bibcanfabra\">biblioteca Ignasi Igl\u00e8sias<\/a> \u2014junto a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fabra_y_Coats\">Fabra i Coats<\/a>, a un paso de la plaza Orfila, en Sant Andreu\u2014: una maravilla. Ni\u00f1os, padres, madres, ancianos, personas de diferentes edades, le\u00edan, hojeaban libros y revistas, se sent\u00edan all\u00ed tan a gusto como en casa. En un determinado momento, un grupo de muchachas y alg\u00fan muchacho de doce o trece a\u00f1os (de 1\u00ba o 2\u00ba de ESO) sal\u00edan de una secci\u00f3n de la biblioteca, todos contentos y todos con ejemplares del mismo libro en las manos. Una de las bibliotecarias, muy sonriente, les iba preguntando con amabilidad por lo que acababan de hacer: hab\u00edan participado en un <a href=\"https:\/\/bibliotecavirtual.diba.cat\/ca\/club-detalle\/-\/detall\/YNmTqQq7Iyoi\/CLUB_DE_LECTURA\/346907\/437079945\">club de lectura juvenil,<\/a> y el libro que llevaban consigo era el que comentar\u00e1n la pr\u00f3xima vez, <em>Criatures impossibles<\/em>, de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Katherine_Rundell\">Katherine Rundell<\/a>. Reconoc\u00ed el libro y me sent\u00ed feliz al imaginar la felicidad que les esperaba a esos j\u00f3venes lectores cuando lo leyeran, si es que no lo hab\u00edan le\u00eddo ya. Me los imagin\u00e9 en su casa, a la hora de cenar, absortos en la lectura del libro, sin apenas escuchar al padre o a la madre que los llama para sentarse a la mesa. El caso es que el libro de Rundell me llev\u00f3 a pensar en Borges y Borges en Tiresias y Tiresias en los libros sibilinos y los libros sibilinos otra vez en Katherine Rundell. Tratar\u00e9 de aclarar esa cadena de asociaciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Criaturas-imposibles.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4319\" width=\"245\" height=\"335\"\/><figcaption>Katherine Rundell (Kent, Inglaterra, 1987), <em>Criaturas imposibles<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Katherine Rundell y sus criaturas imaginarias <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si Katherine Rundell escribi\u00f3 en 2023 <em>Criaturas imposibles<\/em>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bestiario\">Jorge Luis Borges<\/a>, en 1957, en colaboraci\u00f3n con Margarita Guerrero (una amiga suya), hab\u00eda publicado un <em>Manual de zoolog\u00eda fant\u00e1stica<\/em>, titulado posteriormente <em>El libro de los seres imaginarios<\/em>. Aunque tanto el de Rundell como el de Borges hablen de seres mitol\u00f3gicos y pretendan explorar y ampliar la imaginaci\u00f3n de los lectores, las diferencias entre ambos libros son numerosas. Para empezar, el libro de Borges y Margarita Guerrero no es una novela, sino una peque\u00f1a y curiosa enciclopedia: est\u00e1 formado por una serie de descripciones de criaturas fant\u00e1sticas de diversa procedencia (mitos, leyendas, religiones, obras de literatura fant\u00e1stica, etc.), con entradas ordenadas alfab\u00e9ticamente, mientras que el libro de Rundell recupera una serie de figuras de la mitolog\u00eda n\u00f3rdica y de los <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bestiario\">bestiarios medievales<\/a> y las sit\u00faa en un espacio imaginario (el Archipi\u00e9lago) para construir una novela de fantas\u00eda y aventuras dirigida a j\u00f3venes lectores, en la estela de las sagas de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/J._R._R._Tolkien\">Tolkien<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Las_Cr%C3%B3nicas_de_Narnia\">Narnia<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Harry_Potter\">Harry Potter<\/a>, etc. Una novela de aventuras, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de descubrimientos, de aprendizaje y formaci\u00f3n para Christopher, el joven protagonista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Archipielago.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4321\" width=\"395\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Archipielago.jpg 350w, https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Archipielago-300x233.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 395px) 100vw, 395px\" \/><figcaption>Mapa del Archipi\u00e9lago de <em>Criaturas imposibles<\/em> de Katherine Rundell<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Las criaturas convocadas por Katherine Rundell \u2014<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Grifo\">grifos<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Esfinge_(mitolog%C3%ADa)\">esfinges<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Drag%C3%B3n\">dragones<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Unicornio\">unicornios<\/a>, etc.\u2014 sobreviven en un lugar secreto, el Archipi\u00e9lago, \u201cun conjunto de treinta y cuatro islas, algunas tan extensas como Dinamarca y otras peque\u00f1as como la plaza de un pueblo. En estas islas, miles de criaturas corren y vuelan, cr\u00edan a su progenie, mueren y vuelven a empezar. Para nosotros han quedado medio olvidadas, y hace mucho tiempo que las relegamos a los cuentos para ni\u00f1os. Sin embargo, no las hemos destruido, sobreviven. Son abundantes, brillantes y reales. Es ese el \u00faltimo territorio m\u00e1gico que sobrevive\u201d, le cuenta, m\u00e1s o menos, el anciano Frank Aureate, a su nieto Christopher, de unos doce a\u00f1os, quien ha ido desde Londres a pasar las vacaciones con su abuelo materno en alg\u00fan lugar de Escocia. De la preservaci\u00f3n y custodia del Archipi\u00e9lago y de sus prodigiosos habitantes se ocupa precisamente su abuelo, Frank Aureate, guardi\u00e1n y mediador entre dos mundos, el mundo de los seres humanos y el mundo de las criaturas mitol\u00f3gicas. Al principio, el abuelo intenta, sin \u00e9xito, que su nieto se mantenga alejado del Archipi\u00e9lago para que no se vea abocado a los peligros que se ciernen sobre ese territorio, pero, despu\u00e9s, ante la inminencia de algunos hechos, no tiene m\u00e1s remedio que contarle todos estos y otros secretos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/El-libro-de-los-seres-imaginarios.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4322\" width=\"362\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/El-libro-de-los-seres-imaginarios.jpg 300w, https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/El-libro-de-los-seres-imaginarios-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 362px) 100vw, 362px\" \/><figcaption>Jorge Luis Borges y Margarita Guerreo, <em>El libro de los seres imaginarios<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Jorge Luis Borges<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El cat\u00e1logo de seres imaginarios que recoge el libro de Borges y Margarita Guerrero, aunque no pretende ser exhaustivo (&#8220;un libro de esta \u00edndole es necesariamente incompleto&#8221;, dicen los autores en el pr\u00f3logo), es impresionante: va desde el sorprendente A Bao A Qu, \u201cque vive en estado let\u00e1rgico, en el primer escal\u00f3n de la Torre de la Victoria, en Chitor, y que solo goza de vida consciente cuando alguien sube la escalera\u201d, hasta el \u00faltimo, el inquietante Zorro Chino, al que \u201cle basta golpear la tierra con la cola para causar incendios\u201d. No faltan en el cat\u00e1logo ni centauros ni elfos, ni criaturas so\u00f1adas por diversos autores (<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Franz_Kafka\">Kafka<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/C._S._Lewis\">C. S. Lewis<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Edgar_Allan_Poe\">Edgar Allan Poe<\/a>&#8230;), ni referencias eruditas a criaturas del m\u00e1s all\u00e1 mencionadas en diversos libros religiosos, pero en ning\u00fan momento estos seres interaccionan entre s\u00ed ni producen m\u00e1s episodios que los que ya se les atribuye a cada uno de ellos en las historias de las que proceden.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro de Borges y Guerrero abundan las referencias literarias y las explicaciones de los nombres de los seres fant\u00e1sticos: por ejemplo, la palabra <em>elfo<\/em> podr\u00eda derivar del antiguo germ\u00e1nico <em>Alp<\/em>, pesadilla, porque &#8220;en la Edad Media era com\u00fan la creencia de que los Elfos oprim\u00edan el pecho de los durmientes y les inspiraban sue\u00f1os atroces&#8221;, y la palabra <em>gnomo<\/em> derivar\u00eda de <em>gnosis, <\/em>que en griego significa conocimiento, porque &#8220;los gnomos conoc\u00edan y pod\u00edan revelar a los hombres el preciso lugar en que los metales estaban escondidos&#8221;. En fin, el libro de Borges y Guerrero no solamente deleita, sino que tambi\u00e9n ense\u00f1a: se dirige a nuestra imaginaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n a nuestra inteligencia, y sirve para constatar que aunque &#8220;ignoramos el sentido del drag\u00f3n, como ignoramos el sentido del universo&#8221;, &#8220;hay algo en su imagen que concuerda con la imaginaci\u00f3n de los hombres, y as\u00ed el drag\u00f3n surge en distintas latitudes y edades&#8221;, tiene, pues, la figura del drag\u00f3n, como la de otros seres imaginarios, un car\u00e1cter universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, cuando se piensa en Borges, su evocaci\u00f3n no puede circunscribirse a un cat\u00e1logo de seres imaginarios, y menos si su recuerdo llega mientras se est\u00e1 leyendo en una biblioteca. A un lector de Borges puede sobrevenirle en esas circunstancias la imagen f\u00edsica de Jorge Luis Borges, un hombre ciego recorriendo con su bast\u00f3n las galer\u00edas de la Biblioteca Nacional argentina, una imagen que atraviesa el \u201cPoema de los dones\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nadie rebaje a l\u00e1grima o reproche<br>esta declaraci\u00f3n de la maestr\u00eda<br>de Dios, que con magn\u00edfica iron\u00eda<br>me dio a la vez los libros y la noche<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese poema, Borges recrea el hecho de haber sido nombrado en 1955 director de la Biblioteca Nacional argentina (\u201cnovecientos mil vol\u00famenes en diversos idiomas\u201d), en la \u00e9poca en que se estaba quedando ciego (&#8220;la noche&#8221;). Y en ese mismo poema, por su gusto contagioso por los libros, declara haber concebido siempre el Para\u00edso como si fuera una biblioteca:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2026 yo, que me figuraba el Para\u00edso<br>bajo la especie de una biblioteca<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tiresias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ceguera y la lucidez de Borges pueden atraer al im\u00e1n de la memoria los casos de otros ciegos de la literatura o de la mitolog\u00eda: <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tiresias\">Tiresias<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fabra_y_Coats\">Homero<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Milton\">John Milton<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luces_de_bohemia\">Max Estrella <\/a>(protagonista de <em>Luces de bohemia<\/em>), etc. El caso de Tiresias nos interesa ahora especialmente, y no solo por ser \u201cel m\u00e1s famoso de los adivinos griegos. Ya en la <em>Odisea<\/em>, Ulises fue al Hades, siguiendo el consejo de la maga Circe para entrevistarse con \u00e9l\u201d, por ser Tiresias un mediador \u201centre dioses y hombres, y entre dos mundos\u201d (el de los muertos y el de los vivos), seg\u00fan escribe Carlos Garc\u00eda Gual en su <em>Diccionario de mitos<\/em>.  Es decir, Tiresias, adem\u00e1s de haber profetizado en Tebas que el vencedor de la esfinge se casar\u00eda con la reina (como as\u00ed har\u00eda Edipo), era tambi\u00e9n un mediador entre dos mundos, como Franz Aureate, el personaje de Rundell del que ya hemos hablado. Ten\u00eda el don de la profec\u00eda, que le hab\u00eda sido otorgado para compensar su ceguera, y ese car\u00e1cter de vidente, profeta y mediador lo comparte Tiresias con las sibilas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Las-cinco-sibilas-de-la-Capilla-Sixtina.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4323\" width=\"780\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Las-cinco-sibilas-de-la-Capilla-Sixtina.png 1024w, https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Las-cinco-sibilas-de-la-Capilla-Sixtina-300x88.png 300w, https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Las-cinco-sibilas-de-la-Capilla-Sixtina-768x225.png 768w, https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Las-cinco-sibilas-de-la-Capilla-Sixtina-500x146.png 500w\" sizes=\"(max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><figcaption>Las cinco sibilas de la Capilla Sixtina pintadas por Miguel \u00c1ngel: la de Delfos, la de Eritrea, la Cumana, la L\u00edbica y la P\u00e9rsica<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En la Antig\u00fcedad grecolatina, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sibila\">las sibilinas <\/a>sol\u00edan vivir en grutas \u2014a veces cerca de alguna fuente o de alg\u00fan r\u00edo\u2014, entraban en trance en alg\u00fan momento y, como Tiresias, profetizaban lo que iba a pasar. Ten\u00edan fama de sabias, inspiraban respeto, si no temor, y acostumbraban a contestar con frases ambiguas a algunas de las preguntas que se les formulaban. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Miguel_%C3%81ngel\">Miguel \u00c1ngel<\/a>, fascinado por las leyendas de las sibilas, pint\u00f3 a cinco de las diez que se conocen en la b\u00f3veda de la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Capilla_Sixtina\">Capilla Sixtina<\/a>: la Sibila D\u00e9lfica, la Sibila Eritrea, la Sibila L\u00edbica, la Sibila P\u00e9rsica y la Sibila de Cumas. De todas ellas, la m\u00e1s famosa quiz\u00e1 sea la sibila D\u00e9lfica, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Or%C3%A1culo_de_Delfos\">la del or\u00e1culo de Delfos<\/a>, a quien se le atribuyen algunos de los preceptos m\u00e1s populares heredados de la cultura griega: \u201cCon\u00f3cete a ti mismo\u201d, \u201cDe nada demasiado\u201d&#8230; Pero la sibila de la que queremos hablar ahora es la sibila de Cumas, protagonista de la historia de los <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Libros_sibilinos\">libros sibilinos<\/a>, escritos en griego hacia el a\u00f1o 510 a.C. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los libros sibilinos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta misteriosa historia la recogen diversos autores, entre ellos <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Aulo_Gelio\">Aulo Gelio <\/a>en sus <em>Noches \u00e1ticas<\/em>, recopilaci\u00f3n de sucesos escrita hacia el a\u00f1o 177:<\/p>\n\n\n\n<p>Una anciana extranjera (la sibila de Cumas o cumana) se acerc\u00f3 a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tarquinio_el_Soberbio\">Tarquinio el Soberbio<\/a>, el \u00faltimo rey de Roma. La mujer llevaba consigo nueve libros, eran or\u00e1culos divinos, dijo, que conten\u00edan las profec\u00edas de las sibilas sobre el futuro del mundo, y los quer\u00eda vender. Tarquinio pregunt\u00f3 el precio. La mujer pidi\u00f3 un precio muy alto y el rey empez\u00f3 a re\u00edrse, como si la mujer chocheara a causa de su edad. La mujer encendi\u00f3 un peque\u00f1o brasero, quem\u00f3 tres de los nueve libros y le pregunt\u00f3 al rey si quer\u00eda comprar los seis libros restantes por el mismo precio que los nueve. Tarquinio se rio m\u00e1s todav\u00eda y dijo que sin duda la anciana deliraba, pues c\u00f3mo iba a pagar \u00e9l el mismo precio por seis libros que por nueve. La mujer, all\u00ed mismo, quem\u00f3 en un momento otros tres libros y de nuevo le pidi\u00f3 al rey el mismo precio por los tres libros supervivientes. Tarquinio empez\u00f3 a preocuparse. Comprendi\u00f3 que el asunto era serio y compr\u00f3 los tres libros por el mismo precio que hubiera podido comprar los nueve. Se sabe que a esa mujer, que entonces se separ\u00f3 de Tarquinio, despu\u00e9s nunca se la volvi\u00f3 a ver. Los tres libros fueron guardados en un sagrario, fueron llamados Sibilinos y su custodia fue tarea de los <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Quindecenviro\">quindecenviros<\/a>, sacerdotes encargados de consultarlos e interpretarlos por encargo del Senado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/El-topo-dorado.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4325\" width=\"276\" height=\"371\"\/><figcaption>Katherine Rundell, <em>El topo dorado<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><em>El topo dorado <\/em>de Katherine Rundell<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otra versi\u00f3n m\u00e1s extensa de la historia de los libros sibilinos la incluye Katherine Rundell en su maravilloso libro <em>El topo dorado<\/em>. <em>Un atlas de las criaturas m\u00e1s extraordinarias del planeta<\/em>. Katherine Rundell, que tanto sabe y tanto ha investigado en archivos y bibliotecas sobre criaturas imaginarias, se ocupa en este otro libro de criaturas reales, todas ellas asombrosas y todas ellas\u2026 en peligro de extinci\u00f3n. Y nos advierte de que, como los libros sibilinos, estas criaturas extraordinarias pueden llegar a desaparecer si no se act\u00faa a tiempo. Si, por desconocimiento o falta de inter\u00e9s, no se toman las medidas necesarias para preservar los h\u00e1bitats en los que viven y para asegurar su conservaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1les son esas criaturas? El w\u00f3mbat, el tibur\u00f3n boreal, la jirafa, el vencejo, el l\u00e9mur, el cangrejo ermita\u00f1o, la foca, el oso, el narval, el cuervo, la liebre, el lobo, el erizo, el elefante, el caballito de mar, el pangol\u00edn, la cig\u00fce\u00f1a, la ara\u00f1a, el murci\u00e9lago, el at\u00fan, el topo dorado y&#8230; el ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 tienen de extraordinario esas criaturas?, pueden llegar a preguntarse algunos lectores de estas l\u00edneas. Y en la respuesta impl\u00edcita a esa pregunta radican la gracia, la inteligencia y la sensibilidad que comunican este libro. A veces, como en el caso de estos animales, lo extraordinario se oculta debajo de lo ordinario. Basta con desprenderse de la costumbre de mirar las cosas o los animales superficialmente para advertir la singularidad que cada uno contiene. Los centauros, los unicornios, las mant\u00edcoras, etc., son animales h\u00edbridos producidos por la fantas\u00eda humana: combinan caracter\u00edsticas de dos o m\u00e1s animales existentes; pero, en cambio, las criaturas en las que se detiene este libro no son producto de la imaginaci\u00f3n, existen, est\u00e1n ah\u00ed, a veces cerca de nosotros aunque no las conozcamos, y no siempre sabemos verlas ni descubrir lo que las particulariza. Si aprendemos a mirarlas con curiosidad, como seres \u00fanicos que son, nos asombraremos de su belleza y saborearemos con gusto la ocasi\u00f3n de conocerlas y de sentirlas vivas. Trataremos de corroborarlo hablando brevemente de algunas de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, el w\u00f3mbat, un marsupial, pariente de los koalas, de patas cortas, peludo y suave, que vive en Australia y Tasmania, &#8220;capaz de atacar hacia atr\u00e1s, aplastando a los depredadores contra las paredes de su guarida&#8221;, o el tibur\u00f3n boreal, \u201cuna de las dos criaturas carn\u00edvoras m\u00e1s grandes del mar\u201d de la que se cre\u00eda que \u201ceran excelentes padres\u201d capaces, \u201cante una amenaza de peligro\u201d, de abrir su boca cavernosa y esconder dentro a sus cr\u00edas; o la jirafa: \u201ca lo largo de la historia hemos intentado, con m\u00e1s entusiasmo que acierto, explicar c\u00f3mo surgi\u00f3 algo tan contradictorio y milagroso\u201d como una jirafa; por no hablar  del vencejo, \u201cun p\u00e1jaro adaptado para el cielo como ning\u00fan otro\u201d que, \u201ca lo largo de su vida, vuela unos dos millones de kil\u00f3metros, suficientes como para ir y volver a la Luna dos veces y regresar all\u00ed una tercera vez\u201d, o el l\u00e9mur: \u201calgunas historias contaban que los l\u00e9mures eran antepasados humanos que se hab\u00edan perdido en la selva malgache y se hab\u00edan transformado para sobrevivir\u201d, etc.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Topo-dorado-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4327\" width=\"241\" height=\"325\"\/><figcaption>Topo dorado hotentote<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>De los veintid\u00f3s animales de los que habla Rundell, no es ni el m\u00e1s peque\u00f1o ni el menos asombroso el que da t\u00edtulo al libro, el topo dorado, &#8220;el \u00fanico mam\u00edfero iridiscente. Brilla literalmente como el oro, pero es ciego y no puede percibir su propio resplandor&#8221;; \u201cla mayor\u00eda de topos dorados son tan peque\u00f1os que caben en la mano de un ni\u00f1o, sus cuerpos son potentes plantas el\u00e9ctricas en miniatura; sus ri\u00f1ones son tan eficientes que muchas especies pueden pasar toda su vida sin beber una gota de agua\u201d. Pero, atenci\u00f3n al dato y al comentario de Rundell, de las veintiuna especies que se conocen de topos dorados, \u201cm\u00e1s de la mitad est\u00e1n actualmente en peligro de extinci\u00f3n debido a la contaminaci\u00f3n y a la p\u00e9rdida de h\u00e1bitat; si los perdemos, habremos perdido el \u00fanico mam\u00edfero arcoiris del mundo, una estupidez tan grotesca para la que no deber\u00edamos esperar el perd\u00f3n.\u201d Es decir, esta y otras maravillosas criaturas, repetimos, &#8220;est\u00e1n en peligro de desaparici\u00f3n y el tiempo para evitarlo se nos acaba.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En coherencia con su defensa de la biodiversidad, \u201cla mitad de los derechos de autor de este libro\u201d, a\u00f1ade como colof\u00f3n la autora, \u201cse destinar\u00e1n a perpetuidad a organizaciones ben\u00e9ficas que luchan contra el cambio clim\u00e1tico y la destrucci\u00f3n del medio ambiente, una en tierra firme y la otra en el mar. Al comprarlo, les est\u00e1s prestando tu apoyo, algo que agradezco enormemente\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Una causa tan noble no puede dejar indiferente a quienes quisi\u00e9ramos que estas y otras criaturas extraordinarias contin\u00faen despertando nuestro asombro y el de las generaciones futuras. Ojal\u00e1 que as\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">F. Gallardo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Katherine Rundell, <em>El topo dorado. Un atlas de las criaturas m\u00e1s extraordinarias del planeta. <\/em>Ilustraciones de Talya Baldwin. Traducci\u00f3n de Beatriz Villena S\u00e1nchez. Barcelona, editorial  Folioscopio, 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las bibliotecas p\u00fablicas de la red de la Diputaci\u00f3n de Barcelona constituyen, a mi parecer, un conjunto de confortables refugios para pasar en cualquiera de ellas buenos ratos leyendo. 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