{"id":2476,"date":"2018-12-27T10:57:06","date_gmt":"2018-12-27T08:57:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/?p=2476"},"modified":"2020-05-06T11:52:39","modified_gmt":"2020-05-06T09:52:39","slug":"riquete-el-del-copete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/?p=2476","title":{"rendered":"Riquete el del Copete"},"content":{"rendered":"<p>Am\u00e9lie Nothomb, <em>Riquete el del Copete\u00a0<\/em>(Barcelona, 2018). Traducci\u00f3n de Sergi P\u00e0mies.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Algunos espectadores de nuestro tiempo desde\u00f1an que se les cuente (que se les\u00a0<em>reviente<\/em>, dicen ellos) el final de una historia antes de haberla visto en el cine (o, en el caso de los lectores, antes de haberla le\u00eddo en un libro). No aceptan que los relatos tengan valor en s\u00ed mismos al margen de su desenlace. Esta devoci\u00f3n emocional por el final, esta forma de superstici\u00f3n, llevada a su extremo, podr\u00eda implicar negarse a volver a leer un libro ya le\u00eddo o no querer conocer una versi\u00f3n actualizada de una historia cl\u00e1sica. Y, sin embargo, las recreaciones de los cl\u00e1sicos son tan necesarias como las relecturas; ayudan a revisar puntos de vista sobre un libro y a entender, por ejemplo, por qu\u00e9 <em>el pasado es un pa\u00eds extranjero<\/em> (<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/L._P._Hartley\">L. P. Hartley<\/a>)\u00a0.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Quien haya le\u00eddo entrevistas con ella o algunos de sus libros sabe que\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Am%C3%A9lie_Nothomb\">Am\u00e9lie Nothomb<\/a>\u00a0es un esp\u00edritu audaz: puede recrear con su propia f\u00f3rmula cartesiana una historia de otro autor y darle sin complejos un desenlace similar al ya conocido. Sospecho que para ella, como para otros amantes de los cl\u00e1sicos, <em>todo lo que no es tradici\u00f3n es plagio <\/em>(<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Eugenio_d%27Ors\">Eugeni d&#8217;Ors<\/a>) y que, por tanto, la actualizaci\u00f3n y el redescubrimiento de algunas viejas historias forma parte de su oficio y de su gusto (l\u00e9ase su emocionante declaraci\u00f3n de amor a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Honor%C3%A9_de_Balzac\">Balzac<\/a> en las \u00faltimas p\u00e1ginas del libro que comentamos).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Am\u00e9lie-Nothomb.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2478\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Am\u00e9lie-Nothomb.jpeg\" alt=\"\" width=\"176\" height=\"271\" \/><\/a><\/p>\n<p>Aunque no me gusta el t\u00edtulo de su \u00faltima novela,\u00a0<em>Riquete el del Copete\u00a0<\/em>(2018), porque me suena a broma tontorrona, infantiloide, lo creo justificado. Parece una manera de reconocer de antemano su v\u00ednculo con el cuento hom\u00f3nimo de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Charles_Perrault\">Perrault<\/a>. As\u00ed, la autora est\u00e1 avisando de que el argumento de su obra es el mismo, a grandes rasgos, que el de ese <em>cuento de anta\u00f1o<\/em>, para que\u00a0el lector devoto de los finales inesperados pueda tomar sus precauciones. Esta ser\u00eda, adem\u00e1s,\u00a0la segunda recreaci\u00f3n que Am\u00e9lie Nothomb escribe de un cuento de Perrault despu\u00e9s de\u00a0<em>Barba Azul<\/em>\u00a0(2014).<\/p>\n<div id=\"attachment_2499\" style=\"width: 183px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Charles-Perrault.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2499\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2499\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Charles-Perrault.jpg\" alt=\"\" width=\"173\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2499\" class=\"wp-caption-text\">Charles Perrault (1628-1703)<\/p><\/div>\n<p>Los cuentos de Perrault\u00a0(tres en verso, de elaboraci\u00f3n propia, y ocho en prosa recogidos de la tradici\u00f3n oral), quiz\u00e1s por su encanto y por abordar temas muy arraigados en la cultura popular, siguen reproduci\u00e9ndose y multiplic\u00e1ndose bajo numerosas formas (c\u00f3mics, dibujos animados, pel\u00edculas, novelas&#8230;). Baste recordar los t\u00edtulos para advertir su prolongada repercusi\u00f3n:\u00a0<em>Gris\u00e9lidis, Piel de Asno, Los deseos rid\u00edculos, La Bella durmiente del Bosque, Caperucita Roja, El Gato con botas, Barba Azul, Las hadas, Cenicienta, Pulgarcito <\/em>y<em> Riquete el del Copete.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Cuentos-de-anta\u00f1o.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2482 aligncenter\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Cuentos-de-anta\u00f1o.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"236\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El tema de <em>Riquete el del Copete <\/em>tiene\u00a0ilustres precedentes y no menos ilustres secuelas: enfrenta la fealdad con la belleza y admite el habitual magnetismo que ejercen entre s\u00ed los contrarios (no siempre con reciprocidad). Aparece, por ejemplo, en algunos mitos, como el de Polifemo y Galatea (se incluye en la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Las_metamorfosis\"><em>Metamorfosis<\/em><\/a> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ovidio\">Ovidio<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luis_de_G%C3%B3ngora\">G\u00f3ngora<\/a>\u00a0lo recrea en su <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/F%C3%A1bula_de_Polifemo_y_Galatea\">F\u00e1bula de Polifemo y Galatea<\/a><\/em>)<em>\u00a0<\/em>y el de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Psique_(mitolog%C3%ADa)\">Eros y Psique<\/a>\u00a0(se recoge en\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Las_metamorfosis_(Apuleyo)\"><em>El asno de oro<\/em> <\/a>de Apuleyo).\u00a0\u00a0En el cuento de Perrault, y esa ser\u00eda su gran originalidad, como en las diferentes versiones (posteriores) de <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_Bella_y_la_Bestia\">La Bella y la Bestia<\/a><\/em>, esa atracci\u00f3n de la fealdad por la belleza deriva en la capacidad transformadora de la pasi\u00f3n amorosa, pues el amor, que se crece al superar obst\u00e1culos, todo lo puede y embellece (como dice el t\u00f3pico literario virgiliano, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_amor_todo_lo_vence\"><em>Omnia vincit amor<\/em><\/a>), y puede convertir al feo en guapo a ojos de la amada y a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_dama_boba\"><em>la dama boba<\/em><\/a> en inteligente a ojos del amado. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bruno_Bettelheim\">Bruno Bettelheim<\/a> lo analiza as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">[Perrault] &#8220;convierte a la bestia en un hombre horrible pero muy inteligente, el deforme Riquet. Una princesa tonta se enamora de \u00e9l por su car\u00e1cter e inteligencia, con lo que no ve en absoluto las deformidades de su cuerpo, es decir, es ciega para sus defectos f\u00edsicos. Y ella, a causa del amor que \u00e9l le profesa, deja de parecer tonta y adquiere gran inteligencia. Esta es la transformaci\u00f3n m\u00e1gica que s\u00f3lo el amor puede llevar a cabo: el amor maduro y el reconocimiento del sexo hacen que lo que antes era repugnante, o parec\u00eda falto de agudeza, se convierta en algo hermoso y lleno de talento. Tal como indica Perrault, la moraleja de la historia es que la belleza, tanto f\u00edsica como mental, depende del que la contempla&#8221; (<em>Psicoan\u00e1lisis de los cuentos de hadas<\/em>).<\/p>\n<div id=\"attachment_2506\" style=\"width: 291px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/La-Bella-y-la-Bestia.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2506\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2506 size-full\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/La-Bella-y-la-Bestia.jpg\" alt=\"\" width=\"281\" height=\"180\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2506\" class=\"wp-caption-text\">Fotograma de La Bella y la Bestia de Jean Cocteau (1946)<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left;\">La versi\u00f3n de Am\u00e9lie Nothomb se ambienta en\u00a0 el Par\u00eds de nuestra \u00e9poca (a una y otra orilla del Sena); prescinde del origen principesco de los personajes, de las hadas que conceden dones a los reci\u00e9n nacidos y de la hermana gemela de la coprotagonista; introduce nuevos personajes (la abuela, los profesores y compa\u00f1eros respectivos de los protagonistas, etc.); plantea nuevos\u00a0 temas (el acoso escolar, la adicci\u00f3n a la televisi\u00f3n, la aceptaci\u00f3n del otro aunque sea diferente&#8230;) y se impregna de la particular mirada de la autora sobre algunas parcelas del mundo (los p\u00e1jaros, las joyas, el arte de saber estar solo, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se ha discutido sobre la pertinencia del nombre del personaje de Perrault. Para algunos Riquet, aunque fuera &#8220;el patron\u00edmico de la familia&#8221;, ser\u00eda simplemente un ap\u00f3cope de Henriquet; para otros, una alusi\u00f3n intencionada al significado de la palabra normanda <em>riquet,\u00a0<\/em>que significaba &#8220;feo&#8221;, &#8220;contrahecho&#8221;; respecto a\u00a0<em>Copete<\/em>, se tratar\u00eda de un apodo sugerido por el tup\u00e9 con el que nace Riquet. Lo cierto es que en el cuento de Perrault el protagonista es el \u00fanico que tiene nombre propio; a todos los dem\u00e1s personajes se los designa con un nombre gen\u00e9rico: Reina, Hada, Princesa, Cocineros&#8230; En cambio, en la versi\u00f3n de Am\u00e9lie Nothomb, cada personaje tiene un nombre cuidadosamente escogido: De\u00f3dat (<em>regalo de los dioses<\/em>), hijo de \u00c9nide y Honorat; Tr\u00e9mi\u00e8re (<em>malvarrosa<\/em>), hija de Rose y de Lierre y nieta de Passerose (sin\u00f3nimo de <em>malvarrosa<\/em>), las sucesivas novias de De\u00f3dat (Samantha, S\u00e9raphite, Soraya, Sultana, Saskia), etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00c9nide, que tiene cuarenta y ocho a\u00f1os cuando queda embarazada por primera y \u00fanica vez, al enterarse de que esperaba\u00a0un var\u00f3n hab\u00eda propuesto llamarlo De\u00f3dat, pero luego, cuando lo ve reci\u00e9n nacido, arrugado y escuchimizado, sugiere llamarlo Riquete el del Copete, pues le recuerda al personaje de Perrault; Honorat, el padre, se opone: no quiere estigmatizar a su hijo con semejante nombre. De todas maneras, como si se tratara de una profec\u00eda que debe cumplirse, cuando De\u00f3dat como especialista en ornitolog\u00eda y joven doctorando de Biolog\u00eda, escriba su tesis sobre la abubilla, los profesores, dej\u00e1ndose llevar por las apariencias y por una lamentable falta de imaginaci\u00f3n, lo llamar\u00e1n Riquete el del Copete, y De\u00f3dat acabar\u00e1 resign\u00e1ndose.<\/p>\n<div id=\"attachment_2487\" style=\"width: 208px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Abubillas-en-cortejo.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2487\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2487\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Abubillas-en-cortejo.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"134\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2487\" class=\"wp-caption-text\">Pareja de abubillas, tema de la tesis doctoral de De\u00f3dat<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left;\">Por su parte, Tr\u00e9mi\u00e8re, que despierta el asombro de propios y extra\u00f1os por su belleza,\u00a0 ser\u00eda\u00a0confiada a su abuela materna al cabo de un mes de nacer, pues su madre, de veinticinco a\u00f1os, &#8220;ten\u00eda muy poco tiempo para dedicarle al beb\u00e9&#8221;. La abuela, Passerose, &#8220;viv\u00eda en una ruina suntuosa de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fontainebleau\">Fontainebleau<\/a>&#8220;. Quirom\u00e1ntica de oficio y aficionada a la joyer\u00eda y a las piedras preciosas, parece un personaje, ella s\u00ed, salido de un cuento de hadas, pero tendr\u00e1 hacia la actitud contemplativa de su nieta una comprensi\u00f3n y una paciencia de las que los padres carecen, quiz\u00e1s por ser m\u00e1s j\u00f3venes y menos espirituales. Inevitablemente ser\u00e1 ella quien marque el destino de su nieta al adiestrarla en la est\u00e9tica de las joyas y en la manera de llevarlas puestas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, sin forzar el paralelismo con los dones que conced\u00edan las hadas, estar\u00edamos ante otra profec\u00eda cumplida.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La aportaci\u00f3n m\u00e1s singular y admirable de Am\u00e9lie Nothomb a la historia tiene que ver con las cualidades con que refuerza el car\u00e1cter de sus personajes. As\u00ed, mientras que en Perrault las hadas del amor desempe\u00f1aban un papel clave en las transformaciones o metamorfosis que sufr\u00edan los personajes, en Nothomb son las ense\u00f1anzas de la vida las que van provocando las transformaciones y fraguando el car\u00e1cter de De\u00f3dat y Tr\u00e9mi\u00e8re. De hecho, ellos se conocen casi al final de la novela, cuando sus respectivas personalidades ya est\u00e1n forjadas, pues si a Perrault le interesaba contar qu\u00e9 pasaba cuando Riquete conoc\u00eda a la Princesa, a Nothomb le interesa contar qu\u00e9 les pasa a De\u00f3dat y a Tr\u00e9mi\u00e8re antes de conocerse y c\u00f3mo consiguen sobrevivir a las dificultades provocadas por los rasgos f\u00edsicos y mentales con que han nacido.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Suele ser habitual en la literatura la representaci\u00f3n del feo que sufre por sentirse rechazado (el <em>Frankenstein<\/em>\u00a0de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mary_Shelley\">Mary Shelley<\/a>,\u00a0<em>El patito feo<\/em> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hans_Christian_Andersen\">Andersen<\/a> y <em>Fosca <\/em>de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Iginio_Ugo_Tarchetti\">Tarchetti<\/a>\u00a0 son algunos ejemplos), pero en De\u00f3dat, acaso como consecuencia de su alta capacidad intelectual, se produce<em>\u00a0<\/em>muy tempranamente<em> un milagro<\/em>. Intuye &#8220;que no hab\u00eda que reprocharle nada a nadie. Toda criatura que vive un trauma as\u00ed de cruel debe enfrentarse a un oscuro dilema: o decide odiar al universo por haberle reservado un lugar tan injusto o decide convertirse en objeto de compasi\u00f3n para la humanidad. Son muy pocos los que optan por la estrecha puerta de la tercera v\u00eda: asumir la injusticia tal como es, ni m\u00e1s ni menos, sin extraer de ella ning\u00fan sentimiento negativo. No negar el dolor de su condici\u00f3n pero tampoco sacar estrictamente nada de ello.&#8221; Desde el momento en que De\u00f3dat entiende as\u00ed su condici\u00f3n empieza a convertirse en un consumado donju\u00e1n y, al mismo tiempo, empieza a despertarse en el lector la duda de si una mujer fea hubiera reaccionado igual y hubiera tenido el mismo \u00e9xito entre los hombres, que, en general, se dice, suelen ser m\u00e1s quisquillosos que las mujeres en cuesti\u00f3n de gustos f\u00edsicos, y ellas, como se dice tambi\u00e9n, mucho m\u00e1s generosas. Para quien quiera comprobar esos extremos, en la <em>Historia de la fealdad<\/em> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Umberto_Eco\">Umberto Eco<\/a> se ofrecen ejemplos literarios y art\u00edsticos para todos los gustos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Historia-de-la-fealdad.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2511 size-full\" src=\"https:\/\/blog.elpuig.xeill.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Historia-de-la-fealdad.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"265\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En cuanto a la belleza de Tr\u00e9mi\u00e8re, aunque entre las ideas m\u00e1s comunes figure que una cara bonita es una promesa de felicidad que abre todas las puertas, Am\u00e9lie Nothomb rebate ese supuesto: &#8220;La gente no es indiferente a la belleza extrema: la detesta a conciencia. A veces el muy feo puede despertar una ligera compasi\u00f3n; el muy guapo, en cambio, irrita sin piedad. La clave del \u00e9xito radica en una ligera belleza que no moleste a nadie&#8221;. La autora parece confirmar con esas palabras la sutil sospecha que late bajo el dicho castellano: &#8220;La suerte de la fea, la bonita la desea&#8221;, aunque, evidentemente, no siempre sea as\u00ed, pues tambi\u00e9n existe la figura de la fea sufriente por sentirse rechazada. Tr\u00e9mi\u00e8re sufre, adem\u00e1s, porque &#8220;todo lo que le gustaba demasiado le provocaba un temor extremo&#8221;. Es una persona altamente sensible. &#8220;\u00a1No le toques ya m\u00e1s,\/ que as\u00ed es la rosa!&#8221;, escribi\u00f3 Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez para referirse al poema como podr\u00eda haberse referido a otras formas de belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De los nueve cap\u00edtulos que componen el libro, cuatro est\u00e1n dedicados a De\u00f3dat\u00a0 (desde su nacimiento hasta su juventud), y, alternadamente, otros cuatro, a Tr\u00e9mi\u00e8re (hasta que se encuentra con De\u00f3dat); el \u00faltimo cap\u00edtulo, en cambio, el ep\u00edlogo, se lo reserva la autora para confundirse con la voz narradora y reflexionar con agudeza y sentido del humor sobre el papel de los finales felices de los cuentos (&#8220;esa regla infantil considerada como una falta de buen gusto por el 99,99% de las literaturas dignas de ese nombre&#8221;). Y para algo m\u00e1s: darnos cuenta, a modo de remate, de c\u00f3mo continu\u00f3 la historia de De\u00f3dat y Tr\u00e9mi\u00e8re una vez que se conocieron&#8230; Pero eso es algo que le corresponde descubrir al lector. Nuestra tarea acaba aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">F. Gallardo<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">[<a href=\"https:\/\/elpuig.xeill.net\/Members\/institut\/curs-2015-2016\/un-altre-llibre-si-us-plau\">Altres llibres comentats al Club de lectura<\/a>.]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00e9lie Nothomb, Riquete el del Copete\u00a0(Barcelona, 2018). Traducci\u00f3n de Sergi P\u00e0mies. 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